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Parana » Informe Digital
Fecha: 15/03/2026 05:57
Los fierros retorcidos de la Volkswagen Saveiro quedaron exhibidos en la Plaza Independencia, en el centro de Tandil. La quietud de la ciudad bonaerense se vio interrumpida por el reclamo de una familia que exige justicia por la muerte de su hijo, víctima de un accidente provocado por un conductor que circulaba alcoholizado, a alta velocidad y en contramano por una ruta nacional. Cuando te matan a un hijo en Tandil. La justicia no es justa y termina siendo cómplice de un asesino, dice la inscripción en la parte trasera de la camioneta blanca. Delante apenas quedan restos: el sector del conductor está completamente aplastado, testigo de la violencia del impacto. Detrás de cada víctima de un siniestro vial hay una historia. La familia de Iván González transformó el dolor en educación y en una lucha para que la causa no quede impune. Iván tenía 21 años. De chico fue arquero y, con el tiempo, se apasionó por el automovilismo especialmente por Turismo Carretera y Chevrolet hasta correr en karting zonal. Era el hijo mayor de Anabella Machinandiarena (47) y Mario González (49), y hermano de Lucas (19) y Uma (12). Nos cuidaba un montón, dicen sus familiares a Clarín, entre la alegría por sus recuerdos y la tristeza por su ausencia. Iván murió en la madrugada del 20 de julio del año pasado, cuando circulaba en su Saveiro blanca junto a su amigo de toda la vida, Jeremías Aguilar (21). Iban por la ruta nacional 226, que une Tandil con Azul, rumbo a una quinta donde pensaban celebrar el Día del Amigo. La celebración no llegó: a la altura del kilómetro 169 una Ford Ranger conducida por Ignacio Clemente (34) los embistió de frente y provocó la muerte de Iván en el acto. Las pericias resultaron determinantes: Clemente circulaba a más de 120 kilómetros por hora, en contramano y con las luces altas; además, dio positivo en alcoholemia (en la provincia de Buenos Aires rige tolerancia cero) y su licencia de conducir estaba vencida desde hacía ocho meses. El conductor de la Ranger estuvo detenido apenas dos semanas hasta que la Justicia ordenó su libertad. Actualmente cumple la domiciliaria con tobillera electrónica. La familia de Iván colocó la camioneta en la plaza principal de Tandil, frente a la municipalidad, para visibilizar su reclamo por la excarcelación del único imputado. Los hierros retorcidos y el sector del conductor aplastado fueron la muestra tangible de la violencia del choque y provocaron la reacción de los vecinos. Un festejo con su amigo y una maniobra Iván cursaba tercer año de Ingeniería Industrial en Olavarría y, por el receso de invierno, había vuelto a Tandil. El sábado 19 de julio de 2025 se reunió con Jeremías para la previa del Día del Amigo; fueron al departamento de un conocido de éste. A pesar de que otros jóvenes les ofrecieron alcohol, ambos optaron por agua mineral porque sabían que tenían que tomar la ruta luego, hacia una quinta en las afueras de la ciudad. Partieron en caravana, junto a otros dos autos. La camioneta de Iván iba en el medio. Durante el viaje conversaban hasta que, a las 2.45, se produjo la tragedia: la Ranger de Clemente impactó de frente contra la Saveiro, golpeando de lleno la parte delantera izquierda, justo donde conducía Iván, quien falleció en el acto. Jeremías sufrió el shock del fuerte impacto; aún se le notan las cicatrices en la cara por los vidrios rotos. Clemente sufrió heridas leves. Las pericias señalaron que el conductor de la Ranger recorrió unos 450 metros en contramano, a más de 100 kilómetros por hora, y dio positivo en el control de alcoholemia. Me salvó la vida Cuando llegaron los bomberos, Jeremías que tenía puesto el cinturón quedó atrapado y escuchó que uno de los rescatistas decía que el conductor estaba bien. Al principio pensó que se referían a su amigo, pero luego supo que hablaban del conductor de la otra camioneta. Poco después tuvo que enfrentar uno de los momentos más duros: contarles a Anabella y Mario lo que había ocurrido. Fue entonces cuando les confesó algo que sólo él sabía. Iván me salvó la vida, les dijo. Según contó, gracias a una maniobra que hizo Iván un volantazo que lo desvió evitó que ambos murieran en el siniestro. Del dolor a dar un mensaje Tiempo después del choque, Lucas y Jeremías empezaron a dar charlas en escuelas primarias y secundarias de Tandil para concientizar en primera persona sobre los peligros de beber y manejar y la importancia de respetar las normas de tránsito. La primera presentación fue en la escuela técnica donde habían sido compañeros de estudio con Iván. Conmovió a todos; hasta los nenes más chiquitos lloraban y nos abrazaban. A partir de ahí se hizo en otras escuelas, contó Lucas. Contábamos por qué estábamos dando la charla, lo que había pasado y empezamos a concientizar lo importante que es el alcohol al volante. Iván le salvó la vida a Jeremías porque no tomó ningún vaso. Él se acuerda cómo vio la luz (de la camioneta) y cómo Iván hizo el volantazo. Jere dijo que hizo esa maniobra porque no tomó nada de alcohol esa noche. Si hubiese estado borracho no habría tenido esos reflejos y chocaban de frente, relató el hermano. Lucas, que compartía con Iván la pasión por el karting, también hizo un documental sobre su hermano y el legado que dejó: cómo era, cómo ocurrió el accidente, cómo lo recuerdan amigos y las movilizaciones en pedido de Justicia. El video fue subido a YouTube y la familia lo difunde en la cuenta de Instagram ivan.noseolvida. El pedido de Justicia Tras el choque, Clemente fue internado en un hospital zonal y, al recibir el alta, se presentó ante la Justicia; quedó detenido el 10 de diciembre último y fue trasladado a la cárcel de Barker. El fiscal Luis Piotti, de Tandil, lo imputó por homicidio culposo con lesiones graves agravadas, aunque la defensa pidió una morigeración. El 29 de diciembre fue beneficiado con prisión domiciliaria. De la forma que lo mató tiene que estar preso, sostuvo Anabella. El abogado Gastón Argeri representa a la familia González y desde el primer momento presentó recursos para que Clemente permaneciera detenido. El último fallo, de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de Azul, confirmó por mayoría la decisión del juez de garantías interviniente. La familia de Clemente, en tanto, envió una carta a medios locales en la que afirmaron que el joven siempre estuvo a derecho y que intentaron comunicarse con la familia de Iván, aunque entienden que no les hayan respondido. Comprendemos el inmenso dolor, la bronca y la impotencia que atraviesa la familia de Iván. Nada puede reparar esa pérdida. Solo pedimos que el esclarecimiento de lo sucedido se dé en un marco de respeto, sin violencia ni juicios anticipados, permitiendo que la verdad surja a través de la investigación judicial, expresaron, según ABC Hoy. Pidió disculpas, pero con una sonrisa burlona, soberbio y sin sentirlo, afirmó la madre de Iván. La familia espera que el fiscal Piotti eleve la causa a juicio por homicidio simple con dolo eventual, figura que contempla una pena en expectativa de entre 8 y 25 años de prisión. Esperamos que se eleve a juicio conjuntamente con el cambio de calificación por el homicidio simple con dolo eventual. A su vez sostenemos y consideramos que debe revocarse la morigeración de la prisión preventiva y que se cumpla la misma en una unidad penitenciaria, ya que no aplica ninguno de las condiciones ni requisitos para que no sea de esa forma, no tendría hijos a su cargo directamente, no es mayor de 70 años y no sufre ninguna patología. Los informes dicen que no tiene ningún trauma ni enfermedad, por lo que nada impide que esté en una unidad penitenciaria, dijo a Clarín el letrado Gastón Argeri.
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