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  • Crece desde el pie: el fútbol femenino local se consolida y avanza hacia nuevos desafíos

    La Plata » El dia La Plata

    Fecha: 15/03/2026 05:16

    Historias de dirigentes, entrenadoras y jugadoras que le ponen el alma a un cambio cultural que ya se advierte en los clubes de barrio, con miles de jugadoras, varias ligas y centenares de partidos cada fin de semana Francisco L. Lagomarsino Francisco L. Lagomarsino A veces hay nenas que atraviesan situaciones difíciles, como la separación de su papá y su mamá, y un domingo los ves, cada uno de un lado de la cancha, mirándola jugar. Para esa nena, que su familia esté ahí viéndola hacer lo que le gusta vale un montón, cuenta Gladys Ibarra, vicepresidenta de Deportivo Lealtad. Hay que acercarse, sentir la energía de preparar cada entrenamiento, verlas llegar y volver a casa con una sonrisa gigante. No sé si existen palabras que puedan explicar eso, describe Suyay Amado desde el club 5 de Mayo de Ensenada. Para muchas, el club termina siendo mucho más que fútbol: es un lugar donde sentirse acompañadas y donde siempre alguien las escucha resume Patricia Merola, vicepresidenta de Argentino Juvenil de City Bell. Y para Irene Gallaman, joven jugadora de Brandsen, el cambio también se vive desde adentro de la cancha: Amo este deporte y sé cómo se siente jugar algo que se decía que era sólo para varones. Me enorgullece y me pone muy feliz. Referentes y protagonistas, cada una desde su lugar, le ponen voz a una escena que hoy se repite en canchas de toda la región: chicas corriendo detrás de la pelota con destreza, pasión y compañerismo, y escribiendo una historia que ya no tiene vuelta atrás. En los cuatro puntos cardinales del Gran La Plata, el fútbol femenino creció de manera exponencial en apenas cinco años: más de 7.000 niñas y mujeres, de entre 8 y 50 años, lo practican. El fenómeno se sostiene en media docena de ligas, cerca de cien equipos y entre 300 y 400 partidos cada fin de semana. Las cifras ayudan a dimensionar la magnitud de una movida que se volvió transversal en términos sociales y territoriales. Varias categorías preadolescentes por institución, con planteles que rondan la docena de jugadoras, multiplican la presencia de familias en los clubes de barrio. En muchas canchitas de baby que durante décadas estuvieron reservadas casi exclusivamente a los varones, las nenas futboleras también defienden los colores de sus barrios y sus amigas. Aunque las platenses ya jugaban al fútbol en plan recreativo, en 2014 llegó un espaldarazo clave para la organización formal, con la incorporación de la disciplina a la Liga Amateur Platense. Desde entonces sólo hubo pasos adelante, no siempre gigantes, pero el crecimiento no se detuvo. Actualmente, la mayoría de las instituciones afiliadas a la casa madre del fútbol regional cuentan con divisiones femeninas, y también otras entidades barriales, nucleadas en ligas como Lifefu, Lisfi, Lafir, Lifipa o Amistad. El mercado deportivo también registra el cambio: los comercios de la ciudad se ocupan de mantener su stock de accesorios e indumentaria pensada para mujeres, mientras que en las tiendas online de las principales marcas los productos específicos para fútbol femenino ocupan páginas y páginas. En 2014, las mujeres del Argentino Juvenil de City Bell representaron a la Liga Amateur Platense en torneos del interior entre equipos de ligas y llegaron a semifinales. Aquel antecedente marcó, para muchos, el inicio de un camino. Hace diez años que estoy en el club. Empecé acompañando a mi hija, porque era el único lugar que había en City Bell. Tenía siete años y ni siquiera le daba la edad para entrenar de manera periódica, porque la categoría arrancaba a los diez. Cuando los cumplió, se lanzó y no lo largó más, recuerda Patricia Merola, vicepresidenta de la institución. Antes era común mandar al nene a fútbol y a la nena a patín o destreza. Ahora la mujer se empoderó, y muchas mamás empezaron a escuchar a sus hijas que querían jugar, señala la dirigente, que sabe que los clubes de barrio son imprescindibles. Para muchas nenas no es sólo el lugar donde entrenan: hacen amigas, encuentran contención. Hemos tenido que acompañar a chicas que atravesaban situaciones muy difíciles, desde la pérdida de un familiar hasta poner en riesgo sus propias vidas a raíz de casos severos de depresión. Son muy vulnerables. Y el club termina siendo como una segunda casa, explica. En ese espacio, agrega, la vida comunitaria se mezcla con el fútbol: los fines de semana se arman jornadas largas en las que se acerca toda la familia: padres, hermanos, tíos, muchos abuelos. Sin embargo, el crecimiento todavía convive con dificultades. Para que el fútbol femenino esté a la par del masculino falta un abismo, advierte Merola, y puntualiza que persisten problemas económicos, menor concurrencia de público y una brecha en el financiamiento. A veces cuesta pagar árbitros o sostener un plantel competitivo porque no hay la misma inversión que del lado masculino. Falta compromiso social, y también dentro de algunos clubes. Todavía queda mucho camino para que se vea al fútbol femenino de la misma manera y con los mismos derechos. En Melchor Romero, Deportivo Lealtad nació para el fútbol femenino, y lo impulsa desde una mirada que combina deporte, formación y contención social. Gladys Ibarra, vicepresidenta de la institución, explica que el proyecto nació como una construcción colectiva. Encarar esto implica una transformación estructural y cultural. No es el trabajo de una sola persona: es todo un equipo comprometido para formar un espacio acorde para la práctica del deporte. Trabajadora del área de alta complejidad de una clínica platense, se hizo del tiempo para crear junto a su esposo, presidente del club, un espacio recreativo, pero educando desde la actividad deportiva; e inclusivo, donde todas tengan la misma oportunidad de hacer lo que les gusta. Con el paso del tiempo, el club consolidó esa impronta, que para Ibarra, se traduce en un punto de encuentro entre familia, escuela y comunidad. Nosotros trabajamos como un tridente: club, familia y educación, explica. En cada jornada, asegura, se ven escenas que reflejan el impacto del deporte en la vida cotidiana de las chicas su crecimiento emocional y social. El proyecto, reconoce, se sostiene en gran medida por vocación. Es un trabajo de hormiguita, a pulmón, como todo club de barrio. Hoy veo avanzar al fútbol femenino sin prisa pero sin pausa. La visibilidad que tiene está creciendo muchísimo, y eso abre caminos, sostuvo. Para los escépticos, Ibarra tiene una invitación difícil de rechazar. Les diría que vengan, que vean el amor y el compromiso que se pone todos los días, que sientan la energía de las jugadoras, expresa. Y resume el espíritu de Deportivo Lealtad con una frase que es bandera: Para nosotros es amor y es formación. Por eso nuestro lema es Lealtad más corazón: nuestro ADN. En el club 5 de Mayo de Ensenada, el fútbol femenino nació casi como una apuesta improbable. Corría 2019 cuando una madre, integrante de la Comisión Directiva, decidió impulsar la idea después de ver cómo su hija entrenaba con los varones... pero no podía competir. En otra categoría había otra nena en la misma situación, y ese fue el punto de partida. En la Comisión había distintas opiniones: algunos decían que era inviable, otros que era una buena idea pero no sabían cómo encararla, recuerda Suyay Amado, delegada de la rama femenina de la entidad. Entonces, quienes creían en el proyecto se pusieron al frente de una convocatoria abierta. Ese día, el club se llenó de nenas: vecinas del barrio, hermanas de jugadores, hijas de profes hicieron explotar la cancha principal. Nunca imaginamos una repercusión así. Desde el inicio tomaron una decisión fuerte: que las categorías estuvieran dirigidas por mujeres, aunque muchas de las profes no tenían experiencia previa. Casi ninguna de nosotras había jugado, reconoce Amado. Al principio, nos anotamos en Lifipa y era ir y que nos golearan, repasa. Pero eso fue cambiando. Y la convocatoria creció tanto que también se inscribieron en la Liga Amateur Platense. Más allá de lo deportivo, en el 5 sostienen una premisa clara: las chicas y los chicos son el centro de la vida institucional. Siempre debatimos cómo construir un espacio sano donde puedan desarrollarse plenamente, no solo como deportistas sino también como personas, explica Amado: y hoy vienen incluso desde otras ciudades, lo que demuestra la importancia del trabajo que se viene haciendo. El club termina siendo mucho más que fútbol: es un lugar donde sentirse acompañadas El camino, sin embargo, no está aún libre de prejuicios. Cuando decís que dirigís fútbol femenino, muchas veces escuchás: ¿qué sabés vos de fútbol? o qué aburrido debe ser verlo, señala: A quienes piensan así los invitaría a ver una jornada, y que los traspase la pasión y la alegría que sienten las nenas, porque no sé si existen palabras que puedan explicar eso. Para Irene Gallaman, una de las jóvenes promesas de la Asociación Brandsen, el fútbol empezó como debe ser: jugando. Mi primer contacto con la pelota fue dentro de mi casa. Mi papá y mi hermano menor, Alvaro, siempre jugaban, como en toda familia argentina, y yo me metía. Ahí descubrí el mundo del fútbol, que me enamoró, relata. Poco después, su mamá la llevó a una escuelita mixta llamada Futbolemia, punto de partida de un camino del que no se apartó. Con el paso de los años, Irene, que tiene 16 y con edad de cuarta división suele ser convocada para reserva y primera del coronel, empezó a percibir lo que para su generación resultaba evidente. Hoy hay muchas más mujeres que juegan al fútbol. No tantas como hombres todavía, pero sí creció muchísimo, afirma. Para ella, ese avance tiene también una dimensión emocional: Me enorgullece y me pone muy feliz, porque amo este deporte. Hoy somos parte de su mundo, y tenemos cada vez más apoyo para seguir adelante. Ese crecimiento convive con los sueños, tan personales como universales, de quien tiene todo el futuro por escribir. Si pienso en el mañana, claro que me gustaría ser profesional. Mi sueño es jugar en la Selección y también poder hacerlo en el exterior, dice Gallaman, que no oculta cuál es su horizonte pero tiene una mirada realista sobre los desafíos del camino que implica llegar a ese nivel. No depende solo de las piernas o de lo futbolístico. También hay que tener mucha cabeza para afrontar cambios y sacrificios. Hoy disfruto mi día a día, el jugar tranquila y sin presiones. Hoy somos parte del mundo de este deporte, y tenemos cada vez más apoyo para avanzar Y lo hace a menudo con compañeras mayores. La primera vez, sentí un poco de miedo y de incertidumbre, pero fue una experiencia hermosa, revela quien juega donde el entrenador me ponga, y en línea con eso, tiene la convicción de que en la cancha, cada esfuerzo se hace también por la compañera que está al lado. Admiradora de la española Alexia Putellas y Leo Messi, destaca que Aprendés muchísimo jugando con las más grandes; cambiás de entorno, madurás futbolísticamente y también como persona. Para mi familia y para mí es un orgullo. En Brandsen, el presente del fútbol femenino viene acompañado de proyectos que entusiasman, como la idea de erigir un estadio propio para la disciplina, algo que las jugadoras viven con emoción. Me llena de alegría. Hay mucha gente que hace años trabaja para eso, y se lo merece. Tener un lugar pensado para nosotras sería muy especial. Para mí, Brandsen es el mejor club de La Plata, y esto es algo que nos pone la vara muy alta. El crecimiento territorial de la disciplina se refleja en los hábitos de práctica y consumo. Un reciente estudio nacional de WINN Sports y VOICES! indica que tres de cada diez argentinos juegan al fútbol al menos una vez por mes, y que una de cada cuatro mujeres lo practicó en el último año. Además, tres de cada diez personas consumen contenidos de fútbol femenino mensualmente, y un 14% todas las semanas. El 65% de la población considera que recibe menos visibilidad de la que merece, y el 55% mejora su percepción de las marcas que lo apoyan. Son hitos en una historia nueva, con mujeres que abrieron camino y chicas que ya lo recorren con naturalidad. No está exento de obstáculos, pero se hace al andar. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?

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