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Fecha: 14/03/2026 17:21
Un cruento filicidio conmocionó a Uruguay en las últimas horas. Un hombre golpeó brutalmente a su hijo de 15 años y, cuando descubrió que no tenía signos vitales, levantó el cuerpo y lo dejó en una zanja. El crimen ocurrió el viernes 5 de marzo, pero los nuevos detalles del caso siguen causando asombro. Según informaron los diarios locales, el cuerpo del adolescente apareció tirado en la zanja frente a la vivienda ubicada en la calle costanera Aurelia Viera, en Flor de Maroñas, en Montevideo. Leé también: Encontraron descuartizada a una mujer en Brasil y por el crimen detuvieron a sus vecinos Jonathan Correa era víctima de violencia intrafamiliar y no era la primera vez que su padre lo maltrataba. Esta vez, la excusa fue que Jonathan no había metido a la casa a la perra para que amamantara a sus cachorros de pitbull que la familia criaba para sobrevivir. El padre, Jonathan Calero (36), comenzó a darle puños y patadas y, con respecto a lo que ocurrió luego, hay varias versiones: una de ellas indica que el padre mandó a dormir al chico y falleció cuando estaba acostado. En la madrugada, el hombre fue a verlo y descubrió que estaba muerto, así que sacó el cuerpo y lo arrojó a una zanja. En cambio, según la versión de la madre, el pequeño salió de la casa después de recibir la paliza y su padre fue a buscarlo para continuar con la agresión. Lo cierto es que el cuerpo del adolescente fue encontrado en una zanja y, al día siguiente, su padre confesó y fue imputado por homicidio agravado y violencia doméstica. Asimismo, deberá cumplir con prisión preventiva por 180 días. Conforme pasaron las horas, la Policía reconstruyó la historia de maltrato. Desde que tenía dos años de edad, ambos padres comenzaron a darle palizas. En esa época, un Centro de Atención a la Infancia y a la Familia (CAIF) al que el nene asistía registró la primera denuncia cuando lo vieron cubierto de moretones. Además, vecinos, maestros, tíos y primos acudieron a la Justicia a lo largo de los años, según reportó el diario Montevideo Portal. Entre 2013 y 2024, se reportaron 14 denuncias. La última fue hecha por la Escuela Técnica de Flor de Maroñas (UTU) donde Jonathan asistía y donde ganó una beca para estudiar francés. Los vecinos llamaban a la policía con frecuencia para alertar sobre los gritos -pedidos de auxilio del nene- que provenían de esa vivienda de una pieza donde Jonathan vivía con sus padres y su hermana de nueve años. Pero cada vez, la madre decía que su pareja los había abandonado y, cuando los agentes se retiraban, los testigos podían ver a Calero salir de un escondite. También se conoció que el acusado es adicto a la pasta base desde la época en que nació su hijo. A pesar del horror al que vivía sometido, Jonathan era tranquilo y un estudiante aplicado, de acuerdo con los testimonios de amigos y familiares. El colapso después de la golpiza La autopsia reveló que Jonathan Correa recibió golpes en el vientre que provocaron que los intestinos colapsaran antes de morir. Pero antes, intentó huir con sus últimas fuerzas. Su padre lo alcanzó a metros de la casa y terminó de darle muerte al golpearlo en la cabeza con un palo. Después, lo llevó a la zanja donde lo encontró la Policía. Leé también: Acusan a un adolescente de 14 años de haber asesinado a su mamá tras una fuerte discusión por una tablet El caso está siendo investigado por la fiscal Sabrina Flores, y ha tenido tal repercusión que, incluso, el presidente Yamandú Orsi se pronunció ante un crimen espantoso y terrible. La muerte en sí de un niño nos parte el corazón, y más de esa forma. En segundo lugar, la vida de esos niños es otro dolor y es otro golpe que recibimos. La tercera dimensión es cómo desde el Estado no pudimos resolverlo a tiempo y cómo no lo pudimos impedir, aseguró.
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