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Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 13/03/2026 12:10
La Secretaría de Desarrollo Humano aceleró el proceso de compras directas y licitaciones ante el incremento de la demanda en los barrios. En menos de treinta días, las partidas destinadas a alimentos secos para comedores y módulos sociales saltaron de 38 a 116 millones de pesos, reflejando una temperatura social crítica en la ciudad. La administración del intendente Francisco Azcué enfrenta un escenario de extrema sensibilidad en las periferias de la ciudad. A través del Boletín Oficial de la Municipalidad de Concordia, se detectó un viraje drástico en la asignación de recursos para asistencia directa. En este sentido, la velocidad con la que el municipio debió ampliar sus presupuestos para la compra de alimentos secos revela que la planificación original fue desbordada por la inflación y la desocupación. El primer hito administrativo de este ciclo se registró con el Decreto N° 147/2.026. Mediante esta norma, el Ejecutivo lanzó la Licitación Privada N° 03/2026 para la «Adquisición de alimentos secos para módulos alimentarios y comedores». El presupuesto oficial para ese entonces se fijó en $38.530.000,00, bajo la órbita de la Secretaría de Desarrollo Humano. Sin embargo, esta cifra resultó insuficiente en cuestión de semanas. El salto exponencial del gasto social La insuficiencia del primer llamado quedó en evidencia con la publicación del Boletín Oficial N° 3.698. Solo días después del primer decreto, el municipio emitió el Decreto N° 170/2.026, el cual autoriza un nuevo llamado, esta vez mediante Licitación Pública (N° 11/2026), por un monto de $116.300.000,00. Al sumar ambos actos administrativos, la inversión total para paliar la emergencia alimentaria en Concordia superó los 154 millones de pesos en un periodo menor a un mes. Este incremento del 300% en la previsión de gastos no solo responde al alza de precios en los proveedores mayoristas. También señala una mayor afluencia de familias hacia los comedores municipales y una profundización de la vulnerabilidad en sectores que antes no requerían del módulo alimentario. Por consiguiente, la Dirección de Asistencia Social ha tenido que reajustar sus mecanismos de entrega para garantizar la cobertura básica en los puntos más conflictivos del mapa local. Presupuesto bajo presión e impacto institucional El municipio justifica la urgencia de estas contrataciones en la necesidad de sostener los servicios de alimentación mínima para personas en situación de vulnerabilidad social. No obstante, este flujo de fondos pone en tensión el equilibrio financiero de las arcas municipales. Cabe recordar que el gasto en haberes de febrero ya demandó una erogación superior a los $4.385 millones, lo que deja un margen de maniobra cada vez más estrecho para la inversión en infraestructura. Para garantizar la transparencia en un área tan sensible, el municipio conformó Comisiones Evaluadoras específicas para cada licitación. Asimismo, se han dispuesto traslados de personal desde áreas administrativas de Obras Públicas hacia la Dirección de Asistencia Social, según lo establecido en el Decreto N° 172/2.026. Este reordenamiento de recursos humanos sugiere que el foco de la gestión Azcué ha virado definitivamente hacia la contención en el territorio para evitar desbordes sociales.
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