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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/03/2026 01:47
Aún existe una tensión entre una macroeconomía que se ordena y una micro que no termina de responder, lo cual afecta directamente la lectura del costo de vida y, específicamente en esta nota, el análisis de la canasta de servicios de una familia tipo. Si evaluamos las transformaciones macro y su incidencia cotidiana, la inflación permanece estable, pero todavía en un nivel elevado. En este contexto, las tarifas de los servicios mantienen un proceso de corrección gradual dentro de una lógica de ajuste paulatino: ajustar sin desbordar, contener sin generar retrasos. El siguiente gráfico compara el costo estimado de la canasta de servicios de una familia tipo -compuesta por cuatro integrantes: dos adultos con empleo y dos niños en edad escolar- en noviembre de 2025 frente a una proyección para marzo de 2026. El primer gasto inevitable es el techo. En noviembre del año pasado, alquilar un departamento de tres ambientes en el Gran Buenos Aires tenía un valor promedio de $760.860. Para marzo de este año, ese monto ascendería a $827.599. Este valor resulta de aplicar el incremento acumulado del IPC estimado. Sin embargo, durante 2025 los alquileres subieron alrededor de un 51% en el Gran Buenos Aires, mientras la inflación anual fue de 31,5 por ciento. La explicación principal reside en la oferta: la falta de desarrollo de edificios residenciales en propiedad horizontal y, consecuentemente, una menor disponibilidad de unidades en alquiler. Existe una escasez estructural de viviendas que se mantiene incluso después del cambio en las reglas del mercado inmobiliario tras la derogación de la Ley de Alquileres. La reducción del riesgo para los propietarios incentivó inversiones, pero por los plazos y la magnitud de las obras, ese movimiento aún no produce un impacto directo en el corto plazo. Existe una escasez estructural de viviendas que se mantiene incluso después del cambio en las reglas del mercado inmobiliario tras la derogación de la Ley de Alquileres Respecto a las expensas, para un departamento sin amenities de lujo, pasarían de $147.977 en noviembre a $161.476 en marzo, lo que representa un aumento del 9,12%. Existe una diferencia relevante entre las expensas del conurbano y las de la Ciudad de Buenos Aires: en CABA suelen duplicar o superar ampliamente el valor para viviendas comparables, en parte por actualizaciones tarifarias aplicadas en distintos momentos. Además, ante restricciones presupuestarias, éste es uno de los gastos que más rápido se recorta, y en un edificio, entre el 15% y el 20% de las unidades registra deuda incluso cuando las tasas de interés rondan el 6% real mensual. En el ámbito de los servicios básicos, desde febrero rigen nuevos valores para la electricidad y el gas. En noviembre de 2025, una familia sin subsidios pagaba en promedio $37.098 por la boleta de luz; para marzo, esa cifra se estima en 53.744 pesos. Para el gas natural, el ajuste resulta más pronunciado por la implementación del Precio Anual Uniforme, conocido como tarifa plana. La factura pasaría de $24.071 a $27.276, contemplando un incremento nacional promedio del 16,86% y las variaciones del Índice de Precios al Consumidor y el Índice de Precios Mayoristas, ambos del Indec. El nuevo esquema tarifario busca eliminar los picos de facturación durante el invierno y redistribuir el costo hacia los meses de menor demanda, para amortiguar el shock estacional e incorporar la cuota mensual de la Revisión Quinquenal Tarifaria. Además, en febrero entra en vigencia el nuevo Subsidio Energético Focalizado, que reemplaza la segmentación anterior. El nuevo esquema tarifario busca eliminar los picos de facturación durante el invierno y redistribuir el costo hacia los meses de menor demanda El servicio de agua y cloacas continúa ajustándose hasta abril con subas del 4% mensual, quedando la factura en marzo en torno a $36.486, un 17,40% más que en noviembre. En transporte público, esencial para la movilidad diaria de las familias, los incrementos durante 2025 superaron la inflación: 77,47% en la Provincia de Buenos Aires y 60% en CABA. Esto se debe a aumentos catalogados como excepcionales junto con la actualización mensual compuesta por un 2% fijo más la variación de precios (IPC). Así, una familia que viaja todos los días combinando colectivos y trenes gastaría $89.381 mensuales en marzo frente a los $70.605 mensuales de noviembre. Si no se cuenta con tarjeta SUBE nominalizada (Sistema Único de Boleto Electrónico, tarjeta argentina de transporte), el gasto en marzo subiría a $147.120, un 64% más. El uso del vehículo particular tiene un costo oculto relevante incluso con un uso moderado, sólo para salidas de fin de semana. En noviembre, el litro de nafta súper costaba $1.435, con una proyección de $1.727 para marzo. Llenar un tanque de 50 litros pasaría a costar $86.349, un 20% más que en noviembre. Suponiendo salidas recreativas de Buenos Aires a CABA los sábados y domingos, el gasto estimado sería de $72.947 en marzo frente a los $60.614 en noviembre. A esto hay que añadir el seguro automotor, que en noviembre para una cobertura mínima (terceros completo) valía $83.686 y en marzo se estima en $146.020. Este valor varía según año y precio del vehículo, la jurisdicción y el tipo de cobertura, pero para este ejercicio se toma como referencia la opción mínima. Sumando el uso ocasional de taxis para imprevistos, un viaje entre la Provincia de Buenos Aires y CABA costaba en noviembre alrededor de $23.040, y en marzo se prevé en $25.060. Realizando cuatro viajes por mes (uno por semana), el gasto total llegaría a 100.243 pesos. En educación, los colegios privados tienen libertad para fijar sus aranceles, mientras que los que reciben parte de su financiamiento del Estado operan con una banda autorizada La salud y la educación son rubros que se consideran inelásticos. Aunque en Argentina hay oferta pública en ambos ámbitos, muchas familias prefieren opciones privadas buscando mayor calidad o previsibilidad, lo que implica un gasto considerablemente superior. En educación, los colegios privados tienen libertad para fijar sus aranceles, mientras que los que reciben parte de su financiamiento del Estado operan con una banda autorizada. Por eso, las cuotas mensuales varían ampliamente. El caso de referencia es un colegio semiprivado de calidad intermedia: con dos hijos en edad escolar, el gasto era $352.206 mensuales. Para el ciclo 2026, se prevén aumentos de al menos el 70%, llevando la cuota para ambos a 605.794 pesos. La diferencia se acentúa en el extremo superior: una institución totalmente privada puede tener un arancel básico de $1.133.319 mensuales. Para la mayoría de hogares de clase media, superar los $2 millones mensuales sólo en cuota escolar resulta inviable. En salud, muchas familias mantienen una prepaga. Estos planes ajustan según el IPC con un rezago temporal. Por eso, una prepaga para el grupo familiar básica que costaba $576.389 en noviembre pasaría a $647.044 en marzo. La conectividad y el entretenimiento han ganado peso en el gasto mensual familiar. En telefonía, considerando dos líneas, el precio subirá un 5% en marzo respecto de noviembre. El servicio de internet, hoy indispensable, rondará los $81.202 en marzo, mientras que el abono de cable estará en $32.762 para el paquete básico. Muchas empresas ofrecen estos servicios en paquete y aplican bonificaciones temporales, pero para este cálculo se asume el pago total. Para streaming, utilizando la plataforma más extendida, un plan familiar estándar costará en marzo $26.698 mensuales, con todos los impuestos incluidos. La canasta completa de servicios para una familia tipo se ubicaría en $2.980.339, lo que representa 22,25% más que en noviembre último Considerando la suma para marzo de 2026, la canasta completa de servicios para una familia tipo se ubicaría en $2.980.339, lo que representa un 22,25% más que en noviembre del año anterior. Aunque sólo se contemplan los servicios, el gasto resulta elevado frente a los ingresos típicos del hogar. La variación de la suma de la canasta duplica la inflación acumulada estimada del período, que se ubicaría por debajo del 10%. Esto se debe a que los mayores incrementos se concentran en rubros que venían de un atraso o contención tarifaria. Además, muchos servicios privados no ajustan conforme a la nueva inflación interanual, lo que agrava la diferencia. Comparando marzo 2025 con marzo 2026, se observa un aumento del 57,5%, muy por encima de la inflación interanual del mismo lapso. El autor es Analista Económico y director de Focus Market
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