28/02/2026 16:38
28/02/2026 16:37
28/02/2026 16:37
28/02/2026 16:36
28/02/2026 16:36
28/02/2026 16:34
28/02/2026 16:34
28/02/2026 16:34
28/02/2026 16:34
28/02/2026 16:34
Parana » DavidRicardo
Fecha: 28/02/2026 14:37
El presunto capo narco se mostró visiblemente quebrado al momento de ser entregado a las fuerzas federales. La Justicia aceleró su derivación al Complejo I de Ezeiza tras descubrirse un complot para atentar contra el titular de Seguridad de Entre Ríos y funcionarios judiciales. La imagen de la prepotencia parece haber quedado atrás. Leonardo Airaldi, el exdirigente rural vinculado al narcotráfico y señalado como el cerebro detrás de un plan para asesinar al ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, fue trasladado bajo un operativo de extrema seguridad a la cárcel de Ezeiza. Durante el procedimiento, el imputado se mostró vulnerable y al borde del llanto, una reacción que contrasta con el perfil de alta peligrosidad que le adjudican los informes de inteligencia. En el registro audiovisual del operativo, se observa a un Airaldi custodiado por el Grupo Especial de Intervención (GEI). Mientras un oficial del Servicio Penitenciario Federal le notificaba formalmente que dejaba de estar bajo la órbita provincial para pasar a la jurisdicción nacional, el semblante del detenido se desmoronó. Con el casco de protección colocado y las esposas puestas, los ojos de Airaldi reflejaron una angustia profunda. Según testigos del operativo, el hombre que supo tener una fuerte influencia en el sector agropecuario de Diamante y alrededores, estaba al borde de las lágrimas al comprender que su destino final sería uno de los pabellones de máxima seguridad más estrictos del país, lejos de su zona de influencia en Entre Ríos. La decisión de la Cámara Federal no fue aleatoria. La fiscalía acumuló pruebas de que Airaldi, a pesar de estar tras las rejas, mantenía una estructura logística activa. La sospecha de un plan criminal contra Roncaglia, quien ha encabezado una fuerte embestida contra las bandas narco en la provincia, y otros funcionarios judiciales, obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas. «El traslado busca garantizar que el juicio programado para la próxima semana se realice sin presiones, amenazas ni intentos de fuga», explicaron fuentes oficiales. Al ingresar al Complejo Penitenciario Federal I, Airaldi pierde los beneficios y la cercanía que podía tener en unidades locales. En Ezeiza, el control sobre las comunicaciones y las visitas es total. Este «aislamiento controlado» es la herramienta que la Justicia considera fundamental para neutralizar cualquier orden que el detenido intente enviar al exterior para ejecutar el atentado que se le atribuye. El contraste entre la gravedad de los cargos, narcotráfico y planeamiento de ataques contra los poderes del Estado, y su imagen quebrada y lagrimosa durante el traslado, marca un punto de inflexión en una de las causas más sensibles para la institucionalidad de Entre Ríos en los últimos años.
Ver noticia original