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Concepcion del Uruguay » Miercoles Digital
Fecha: 27/02/2026 20:09
En la última jornada del debate, la Fiscalía pidió cinco años de condena y la Querella seis, que es la máxima pena. La Defensa pidió una condena racional, proporcional y adecuada a la responsabilidad concreta. Al cerrar la jornada Juan Ruiz Orrico volvió a pedir disculpas y asumió la responsabilidad, lo que provocó insultos y la reacción de algunos familiares de las víctimas. EL 9 de marzo se conocerá el fallo. REDACCIÓN de EL MIÉRCOLES Este viernes 27 de febrero se concretaron los Alegatos de Cierre de los abogados intervinientes en la causa caratulada Ruiz Orrico, Juan Enrique S/Homicidio culposo agravado, en los que el fiscal Eduardo Santo pidió que el imputado sea condenado a cinco años de prisión, mientras que los abogados que representan a las familias de las cuatro víctimas (Brian Izaguirre, Lucas Izaguirre, Leandro Almada y Axel Rossi) reclamaron la pena máxima de seis años. El lunes 9 de marzo, a las 8.30, el juez Crespo dará a conocer su fallo. En el cuarto piso de los Tribunales uruguayenses se desarrolló la última jornada del debate oral y público de la causa que tiene como acusado al ex funcionario provincial y ex candidato a intendente de Concepción del Uruguay, Juan Ruiz Orrico. También fue transmitida en vivo y directo por el canal de la Justicia entrerriana en YouTube. Después de que el juez explicara el procedimiento de esta instancia final, Santo fue quien empezó con su alegato. Dividió su intervención de 25 minutos en dos partes: en la primera recordó los hechos y cronológicamente- hizo un repaso de las declaraciones de los peritos policiales y los profesionales de la salud que llevó la parte acusatoria durante los dos primeros días. Luego, su parte argumentativa se centró en el pedido de condena. Explicó que, si bien valora que Ruiz Orrico asumiera su responsabilidad, debía tener en cuenta su predisposición y que estuvo a derecho, pero enfatizó en que no alcanza. Y amplió: Este hecho no hubiese ocurrido si Orrico hubiese actuado de manera prudente. Era evitable, en una ruta que sabía que no estaba marcada, después de ingerir gran cantidad de alcohol. Señaló como elementos negativos, el horario y el estado de la ruta: Sabe que de noche no es lo mismo que de día. Se conducía en un auto oficial, debió tener un mayor nivel de cuidado. Santo pidió al juez que vuelva a escuchar los testimonios de los familiares de las víctimas, que tuviera en cuenta la cantidad de víctimas y de alcohol. El Artículo 84 bis hace mención a que más de una víctima aumenta el agravante, es una valoración de la intensidad. La ley dice, como límite, más de un gramo en un litro de sangre, y él tenía 1,52. Pidió cinco años de prisión y diez años de inhabilitación para conducir, y que se ordene la inmediata detención de Juan Ruiz Orrico tras la penalización. Penas máximas quieren los querellantes particulares Tras Santo vinieron las argumentaciones de Mario Arcusín y Alejandro Rosatti, querellantes particulares. Arcusín acudió a citas filosóficas en el campo del Derecho. Coincidió con la Fiscalía en las apreciaciones de los testimonios, pero al principio se centró en el testimonio de los familiares. No podemos olvidar lo que vimos ahí sentados, a cinco padres de las víctimas, remarcó. Se refirió a lo expresado por el licenciado en accidentología vial, Pablo Rafael Peil, propuesto por la Defensa, del que encontró contradicciones en sus dichos al analizar la falta del uso del cinturón en comparación a lo señalado por el médico forense, Adrián Siemens, quien aseguró que, por la velocidad y las características del impacto, difícilmente hubiesen sobrevividos por los cortes en la aorta. Asimismo, en su desarrollo de 15 minutos, apuntó a la declaración testimonial hecha bajo juramento del psicólogo Fernando Reberendo, quien aseveró que todas las audiencias con Ruiz Orrico fueron virtuales. Sin embargo, Arcusín lo rebatió porque encontró un permiso emitido por el juez de garantías, Gustavo Díaz, autorizando al imputado el 27 de agosto de 2024 a realizar visitas presenciales a Reberendo y a su traumatólogo. Alguien mintió, se quejó el letrado de Basavilbaso. A diferencia de la Fiscalía, puso en dudas que el imputado haya estado siempre a derecho, resaltando que hay abundante pruebas de que Orrico estaba en diferentes partes de la ciudad, en los bancos, en las termas, con lo que puso en tela de juicio que haya estado en estado angustiante como argumentan. Por su parte, Rosatti directamente destacó: El accidente empieza antes: cuando en una reunión social empezó a ingerir alcohol, pese a las advertencias y publicidades que realiza la provincia sobre el consumo en exceso. El abogado santafesino se basó en las declaraciones de diferentes peritos sobre el estado en que quedaron los autos Chevrolet Corsa de las víctimas y el Volkswagen Passat oficial que usaba Ruiz Orrico, y de los médicos que hablaron sobre el nivel de alcoholemia. También apuntó a la responsabilidad del ex funcionario por usar un auto de propiedad del Estado provincial. El remordimiento debe resolverlo con su psicólogo, no con la Justicia. Con el tiempo, su remordiendo se irá menguando, pero no menguará en las familias. Nunca entendió la magnitud del daño. Nunca estuvo a la altura de las circunstancias para un juicio abreviado, como correspondía. A pesar de su educación, de su relevancia social, de ser funcionario público, que tiene que hacer un esfuerzo enorme para caer en el sistema penal, él lo hizo, cerró tras poco más de diez minutos. Los dos abogados de las familias pidieron seis años de cumplimiento efectivo, además diez años de inhabilitación para conducir. Lo que pide la defensa Por la parte, el abogado defensor Leopoldo Lambruschini se extendió durante casi una hora. Pidió una condena racional, proporcional y adecuada a la responsabilidad concreta. Durante su larga alocución dio una serie de argumentaciones jurídicas para explicar por qué considera que son desproporcionados los pedidos de la parte acusatoria. El juez Darío Crespo debió intervenir por las reacciones del público presente, en su mayoría familiares de las víctimas. Lambruschini cuestionó que el Ministerio Público Fiscal y la Querella fueron sobre puntos ya reconocidos, por lo que considera que no hicieron una valoración jurídica para resolver el caso. En concreto, que basaron su acusación en hechos comprobados y no sobre argumentos técnicos legales para justificar la condena solicitada para Ruiz Orrico. Citó jurisprudencia de hechos que considera de similares características, habló de los padecimientos emocionales del ex postulante a la Intendencia, y cuestionó a la Querella por fragmentar las pruebas, las verdades a medias hay que tenerlas en cuenta. Remarcó que el daño material fue solventado por la ART, más el que deberá enfrentar Orrico. Tuvo un párrafo para la carta que el imputado envió a las familias haciendo una oferta económica. En la instancia penal los resarcimientos pueden ser simbólicos, a diferencia de la instancia civil, justificó. También habló del comportamiento de Ruiz Orrico a posteriori del accidente, resaltando su buena predisposición. Por su parte, el otro defensor, Félix Perez, coincidió con lo expresado por su compañero. Luego llegó, la instancia de las réplicas, donde las partes volvieron a remarcar algunos de los puntos que ya se habían referido con anterioridad. Los defensores solicitaron que el Tribunal tenga en cuenta esos elementos, así como la falta de antecedentes al momento de definir la pena. Centraron que la discusión central del proceso no es la autoría, sino la proporcionalidad de la sanción, y señalaron que no es importante discutir la responsabilidad, sino el quantum. El otro abogado defensor que intervino en el proceso fue Leandro Monje. Insultos para Ruiz Orrico Al cierre de los alegatos -y ya con la transmisión oficial cortada- Crespo dio lugar a que Juan Ruiz Orrico volviera a exponer. Éste, básicamente, repitió lo que en la apertura: volvió a asumir su responsabilidad y pidió disculpas a los familiares. Esto desató insultos de parte de algunos familiares de las cuatro muchachos fallecidos. ¡Que te perdone Dios, hijo de puta. Nuestros gurises están bajo tierra y vos estás libre, reclamaron a viva voz. El juez nuevamente tuvo que intervenir. Comprendo las situaciones y los corazones, pero es necesario que esto culmine sin entorpecimientos. Lo que se juzga El caso que se juzga y que el lunes 9 de marzo a las 8.30 se tendrá la sentencia, ocurrió en la madrugada del 20 de junio de 2024, sobre la Ruta Provincial número 39, en inmediaciones del kilómetro 123, cuando cuatro jóvenes trabajadores avícolas de Basavilbaso perdieron la vida luego de que el automóvil Corsa en el que viajaban a cumplir con su jornada laboral fue embestido frontalmente por un vehículo oficial conducido por Juan Enrique Ruiz Orrico, entonces titular del Instituto Portuario de la Provincia. Las pericias oficiales determinaron que Ruiz Orrico conducía con un nivel de alcoholemia de 1,59 gramos por litro de sangre, superando ampliamente los límites legales vigentes y configurando un supuesto agravado conforme al artículo 84 bis del Código Penal. Notas relacionadas: Esta nota es posible gracias al aporte de nuestros lectores |
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