25/02/2026 22:03
25/02/2026 22:01
25/02/2026 22:01
25/02/2026 22:00
25/02/2026 21:54
25/02/2026 21:54
25/02/2026 21:54
25/02/2026 21:52
25/02/2026 21:52
25/02/2026 21:50
Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 25/02/2026 20:21
El Gobierno uruguayo declaró la emergencia nacional tras detectar el virus H5 de alta patogenicidad. Las nuevas restricciones del MGAP prohíben ferias y exigen el confinamiento de aves productivas en todo el país. El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Alfredo Fratti, oficializó este martes la declaración de emergencia sanitaria nacional. La medida responde al hallazgo de influenza aviar de alta patogenicidad (H5) en especies silvestres en los departamentos de Maldonado, Rocha y Canelones. Este decreto no solo es una formalidad administrativa, sino que activa una serie de protocolos de bioseguridad que paralizan sectores clave del agro. Según informa el portal oficial de Presidencia Uruguay, la resolución se sustenta en informes de la División Sanidad Animal. Las autoridades han determinado que la prioridad inmediata es proteger la sanidad animal y la salud pública ante la volatilidad del virus. Los equipos técnicos intensificarán las inspecciones en las zonas de riesgo para evitar que el brote alcance a las unidades de producción industrial. Restricciones a la movilidad y producción El plan de contingencia establece la restricción total de movimientos para aves de traspatio que no estén bajo el Sistema de Monitoreo Avícola. Además, se han suspendido por tiempo indeterminado todas las ferias, remates y eventos vinculados a la especie aviar en el territorio uruguayo. Estas prohibiciones buscan cortar la cadena de transmisión que suele facilitarse en espacios de aglomeración de animales. Un cambio crítico afecta a los productores del sistema Free Range o de pastoreo libre. A partir de ahora, estas aves deberán permanecer en instalaciones cerradas y techadas, siguiendo el Manual de Contingencia vigente. Este requisito representa un desafío logístico significativo para el sector, ya que obliga a modificar estructuras productivas de manera urgente para cumplir con la normativa de bioseguridad. Vigilancia y participación ciudadana El éxito de estas medidas depende de la colaboración estrecha entre el sector productivo y la población general. El MGAP exhortó a los ciudadanos a evitar cualquier contacto con aves muertas o que presenten signos de enfermedad. El reporte inmediato de cualquier sospecha a través de los canales oficiales es fundamental para que los servicios ganaderos puedan actuar de forma quirúrgica en el territorio. La emergencia sanitaria pone a prueba la resiliencia del sistema agropecuario uruguayo en un contexto regional complejo. La vigilancia epidemiológica se mantendrá activa, monitoreando no solo a las aves silvestres, sino también el posible impacto ambiental en los ecosistemas afectados. La transparencia en la comunicación de nuevos focos será determinante para mitigar la incertidumbre en los mercados internacionales.
Ver noticia original