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Concordia » Diario Junio
Fecha: 25/02/2026 01:02
REPROCANN inicia la aprobación automatizada: cómo funciona la desburocratización para autocultivadores Después de años de demoras y miles de expedientes acumulados, el Programa Nacional de Cannabis del Ministerio de Salud da un giro clave. Desde hoy comienza el Proceso de desburocratización y digitalización de trámites nuevos para pacientes autocultivadores inscriptos en REPROCANN, en respuesta al crecimiento sostenido de la demanda de credenciales y a la necesidad urgente de optimizar la gestión administrativa. La medida introduce un sistema de aprobación automatizada para solicitudes consideradas de bajo riesgo. El objetivo es claro: reducir tiempos de espera, aliviar la carga burocrática y mejorar la previsibilidad para quienes utilizan cannabis con fines medicinales en Argentina. Qué cambia concretamente para el paciente En la práctica, el cambio es simple pero relevante. Si un paciente es considerado de bajo riesgo según los criterios del sistema y su médico carga correctamente la información, la aprobación puede emitirse sin revisión manual. Esto reduce tiempos y elimina pasos burocráticos innecesarios. Si el caso es complejo, seguirá el circuito tradicional. Es decir, no se elimina la evaluación humana, sino que se focaliza donde realmente se necesita. Para el usuario promedio que cumple requisitos formales, la experiencia debería volverse más rápida y previsible. ¿Cómo se establece el límite entre un caso complejo que conlleva revisión manual y uno que no? En principio hay dos criterios definidos: serán revisados por Comisión Médica todas las solicitudes realizadas por menores de 21 años y todos los casos donde esté declarada un patología de salud mental. Algo clave: los tramites que ya fueron presentados sin la nueva digitalización que arranca hoy tienen dos caminos posibles. La persona puede esperar a que se realice la revisión manual o bien reiniciar el trámite con la nueva modalidad. Respecto los casos donde las personas solicitan el cultivo a partir de una ONG o bien requieren de un cultivador solidario, de momento el sistema seguirá manteniéndose con un control manual. Un sistema que cambia el ritmo de las aprobaciones En los últimos años, el aumento de inscripciones en REPROCANN generó un cuello de botella administrativo. Pacientes que cumplían con todos los requisitos formales llegaron a esperar más de un año para obtener su credencial. La digitalización del proceso era un reclamo histórico del sector y de organizaciones de pacientes. La medida fortalecería el monitoreo y la evaluación del programa, al quedar bajo equipos especializados en políticas integrales sobre drogas. En esta nueva etapa, el Ministerio de Salud, en coordinación con SEDRONAR y el equipo técnico de REPROCANN, implementa un mecanismo de evaluación automática basado en criterios médicos predefinidos. En términos concretos, el sistema analiza de manera digital la información cargada por el profesional de la salud y por el paciente. Si la solicitud cumple con los parámetros establecidos, puede aprobarse sin intervención manual. Esto no implica ausencia de control, sino un cambio en la lógica de revisión. Los trámites simples, con documentación completa y diagnósticos encuadrados dentro de los criterios aceptados, podrán resolverse de forma más ágil. La carga manual de documentos se reemplaza por una aceptación digital integrada, acompañada de un consentimiento informado bilateral entre médico y paciente. El resultado esperado es menos burocracia en los casos de bajo riesgo y mayor capacidad operativa para concentrar recursos en situaciones que requieren análisis específico. Qué queda excluido de la aprobación automática El sistema de aprobación automática se apoya en criterios médicos previamente definidos por el programa. Cuando el diagnóstico, el tipo de cultivo y la documentación del profesional cumplen con esos estándares, la plataforma puede otorgar la autorización sin revisión humana individual. Esto permite que la mayoría de los trámites nuevos, siempre que estén correctamente cargados y encuadrados dentro de los parámetros técnicos, no queden atrapados en la acumulación administrativa. Sin embargo, no todos los casos entran en esta modalidad. La automatización tiene límites claros. El propio esquema establece restricciones estrictas. No serán evaluados automáticamente los diagnósticos de salud mental complejos. Estos casos seguirán sujetos a revisión específica, dada la necesidad de análisis clínico más detallado y criterios diferenciales. También trascendió que no serán aprobados automáticamente determinados tipos de cultivo que, según se informó, no entran en el circuito simplificado. Aún resta mayor claridad pública sobre qué modalidades específicas quedan fuera, pero se anticipa que aquellas que impliquen mayor complejidad técnica o normativa continuarán bajo evaluación manual. Lo mismo aplicará para profesionales de la salud con credenciales pendientes o que no cumplan con los requisitos formales establecidos por el programa. En síntesis, el sistema agiliza lo más simple y mantiene control reforzado en lo más complejo. Es una modernización con límites regulatorios definidos. Por qué esta medida puede ser un punto de inflexión La implementación proyectada para fines de febrero de 2026 marca un cambio estructural en la gestión del acceso al cannabis medicinal en Argentina. No se trata de una liberalización, sino de una optimización administrativa. El equilibrio que busca la política es claro: modernizar sin desregular. La automatización no elimina controles sanitarios, sino que los redistribuye. Los casos de bajo riesgo se resuelven con mayor velocidad, mientras que los expedientes que requieren análisis clínico más profundo siguen un circuito tradicional. Para la mayoría de los autocultivadores, esto puede traducirse en tiempos de aprobación considerablemente más cortos. También implica mayor previsibilidad, un factor clave en tratamientos que requieren continuidad y planificación. Según una comunicación oficial, la medida fue implementada «con el fin de gestionar de manera eficiente el exceso de solicitudes de cannabis medicinal, debido al gran volumen de trámites pendientes y la carga administrativa actual.» «El Ministerio de Salud/SEDRONAR/REPROCANN busca agilizar las autorizaciones de bajo riesgo mediante criterios digitales predefinidos a través de un proceso de evaluación automática de trámites basado en criterios médicos predefinidos» continúa el documento. El trasfondo: miles de trámites acumulados El crecimiento del programa fue exponencial. A medida que más profesionales comenzaron a indicar cannabis medicinal y más pacientes optaron por el autocultivo regulado, la estructura administrativa quedó desbordada. La acumulación de expedientes pendientes no solo afectó a nuevos solicitantes, sino también a renovaciones. La digitalización era una demanda reiterada por asociaciones civiles, médicos y usuarios del sistema. Este nuevo proceso responde a ese reclamo. La automatización permite que el volumen no se traduzca automáticamente en parálisis. Lo cierto es que esta medida agiliza en gran manera el otorgamiento del Reprocann, que es la herramienta indispensable para que todo el sistema funcione, junto con las ONG, los I+D y quienes brindan servicios de cultivo afirmó Luis Osler, abogado y presidente de CAINCCA. Tanto desde la Cámara como en lo personal, es una medida que se aplaude. Viene en sintonía con lo que se viene haciendo desde la Resolución 1780: encontrarle un cauce a todo esto, no esquivar el problema y al menos empezar a pensar soluciones. Esta es una de esas soluciones concluyó Osler. Un avance necesario, con desafíos por delante Desde una perspectiva sanitaria y administrativa, la medida parece un avance supernecesario. El acceso regulado al cannabis medicinal requiere un sistema ágil y técnicamente sólido. Un programa que acumula demoras excesivas pierde eficacia y genera incertidumbre. Sin embargo, el éxito dependerá de varios factores: claridad en los criterios automáticos, correcta capacitación de profesionales, estabilidad técnica de la plataforma y transparencia en la comunicación de exclusiones. También será clave monitorear cómo impacta la medida en los tiempos reales de aprobación y si efectivamente reduce el stock de trámites pendientes. Después de años de espera, el programa da un paso que el sector venía reclamando. Ahora queda ver cómo se traduce en la práctica cotidiana. Fuente: Revista THC
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