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  • El aviso que había dado el dueño de Fate, la próxima batalla de Milei y el mayor miedo de los industriales

    » TN

    Fecha: 21/02/2026 06:51

    A fin de año, en una de las innumerables cenas de diciembre (más privada que corporativa) rodeado de un grupo reducido de personas, entre ellos algunos industriales reconocidos, Javier Madanes Quintanilla, el dueño de Fate, se puso a hablar sobre el delicado estado de situación de su fábrica, tan complejo, que llegó a decir: La voy a cerrar. La anécdota no generó escalofríos entre los presentes. No tanto porque son hombres de negocios acostumbrados a esos temas sino porque nadie creyó que el cierre definitivo de una planta que cumpliría 86 años, fuera a suceder en realidad. Un integrante de esa mesa lo explicó así: Son días donde todos alertan que no pueden seguir, pero, bueno, no siempre se concreta. Leé también: Euforia en Olivos por la semana legislativa, la reforma que anunciará Milei y la inquietante frase de Macri Pero pasó. Y este miércoles cuando a las seis de la mañana, después del feriado largo, los trabajadores que volvían a su puesto, se encontraron con un papel escrito sobre su destino, la dimensión del desastre atravesó todas las capas políticas y sociales. Y encima un día antes de la sesión por la Reforma Laboral. Ahí se juntaron todas las tormentas lo definió un ministro del gabinete que temió que el anuncio le complicara las gestiones para la aprobación de la modernización que finalmente el Gobierno logró la madrugada del viernes lleno de euforia. La compañía avisó el martes al secretario de Comercio, Pablo Lavigne, que iba a cerrar pero el tema estaba tan fuera de la agenda cotidiana de Toto Caputo que ni siquiera hicieron mención a Fate en la larga conversación que tuvo hace una semana con Martín Rappalini, presidente de la Unión Industrial Argentina. En ese encuentro, Rappalini retomó las plegarias que casi todo el sector productivo -salvo el de la energía y la industria del conocimiento- está sufriendo por la ecuación que incluye la competencia: alta carga impositiva, importaciones masivas y financiamiento a tasas muy altas. Rappalini sacó un print con una planilla de la evolución de la inflación de diciembre de 2024 a diciembre de 2025 sólo para mostrar que mientras que el IPC fue del 186%, los servicios aumentaron en ese plazo 313% mientras que el índice de precios al por mayor manufacturados fue del 116%. O sea absorbió un gap grande del costo de la inflación. Todo el mundo sabe que algunos empresarios están acostumbrados a un país asistencialista y a una producción de baja calidad, pero el insumo determinante que provoca un pánico masivo está en un lugar común, China, un país que también tuvo que ver con el destino de los neumáticos de Fate. Rappalini le llevó a Caputo uno de los libros del momento para volver sobre la obsesión de quienes producen bienes transables (o sea los que se pueden exportar e importar): The new China playbook, escrito por Keyu Jin, una economista china-británica, profesora en la London School of Economics (LSE) y execonomista del Fondo Monetario Internacional (FMI), especializada en macroeconomía, finanzas e industria china que desarrolló una tesis que amplifica la idea de que China es barato sólo porque subsidia y tiene salarios bajos para describir una arquitectura de costos e incentivos que favorece la producción industrial y que sobre todo desacopla a los bienes de exportación dándoles condiciones muy específicas para que salgan a competir. Una especie de catálogo que permite comprender con mucho más profundidad cómo es que se quedaron con todo. Si este panorama, gatillará algún cambio de política, no estuvo entre las definiciones de la reunión. Eso fue, claro, antes del cierre de Fate. Me aburrís El final de la más famosa fábrica de cubiertas del país funcionó como un acelerador del miedo a la pérdida de empleo y al cierre de empresas por desequilibrios profundos en las condiciones para producir y competir en mercados externos. Como si la pugna histórica por los precios de los productos nacionales versus los extranjeros hubiera llegado a un punto de giro donde el Presidente tiene la decisión de acelerar dogmáticamente bajo el mantra de que el industrial argentino cobra caro sus productos. Es una discusión crucial llena de ejemplos. Desde hace cuatro años por lo menos, se hacían coberturas informativas sobre el éxodo de argentinos que salían del país solo para comprar neumáticos y aún con el viaje, el tiempo y la nafta, les salían mucho más baratos afuera. En un encuentro en la quinta de Olivos sucedido hace un tiempo con uno de los principales empresarios del país que -a diferencia de la mayoría del círculo rojo- logra cada tanto reunirse el Presidente, el mandatario se mostró intransigente cuando el industrial le pidió intervención para moderar el contrabando que le está copando el mercado de sus productos a una escala inimaginable. Es una alerta que la UIA viene emitiendo casi a los gritos por el ingreso de ropa, juguetes, cerveza, cigarrillos, celulares de modo clandestino. Me aburrís, no me importa lo que me decís. Lo único que quiero es que la gente compre lo más barato que se pueda. Ustedes ocúpense de competir, le respondió Milei. Si se miran en detalle algunas variables del universo productivo y del empleo, los números son desoladores: a noviembre de 2025 , la industria registra casi 65 mil trabajadores menos en los últimos dos años. La organización Fundar lleva un monitoreo del cierre de empresas y contabilizó 21.938 desde noviembre de 2023, es un número que ya superó las casi 20 mil que bajaron las persianas durante la gestión de Alberto Fernández, que ya había sido un descalabro. En la era Macri, para dar otra referencia, el número registrado de cierres fue de 1818 compañías. Silvia Naishtat escribió que el aviso más anticipado que hizo Fate en su proceso de cierre fue a la empresa que transporta a los operarios a la planta. Una pyme que ya cerró sus puertas e indemnizó sus empleados. Es una muestra minúscula del efecto dominó que hay detrás de la desaparición de una fábrica que empleaba a 920 personas. La enorme cantidad de gente que no está incluida entre los trabajadores de Fate que también se quedará sin nada. No es lo mismo leer los números de la inviabilidad que ver en vivo y en directo a un operario de 55 años llegar a la puerta de la empresa alertado por su hijo de 20 años que trabaja como seguridad de noche y lo despertó para avisarle que el lugar al que había ido cada día de sus últimos 30 años no abriría más. Una casa, tres hijos, un oficio que ya no le sirve y una indemnización. Ahora, una conciliación obligatoria que sólo funcionará como un amortiguador para ganar tiempo pero con final anunciado. Lo que viene La paranoia que produjo en el Presidente el anuncio del cierre se apagó ayer a la mañana cuando la mesa política le avisó que los votos estaban holgados para sacar la modernización laboral. Desde Estados Unidos, donde cantó Elvis con Viktor Orban en el Consejo de la Paz y tuvo el mimo público de Trump, Milei saludó feliz a su grupo chico, al igual que la semana anterior: Vamos todavía, felicitaciones. El triunfo tiene una escala superior, es indudable. Sucedieron movimientos obvios y otros más sorpresivos como el de los gobernadores de Córdoba y Santa Fe que movieron a los suyos de manera quirúrgica para que no se notara demasiado que fueron imprescindibles para que el oficialismo lograra la sanción. El 66% de los santafesinos y los cordobeses aprobaba la reforma. No podían decir que no, dice uno de los negociadores. Hubo otras gestiones destrabadas en Economía que mejoraron la colaboración de Pullaro. Al final de la madrugada hasta hubo abrazos y agradecimientos en el equipo chico que compone Karina Milei con Adorni, Lule Menem, Martín Menem y Santilli que atendió demandas en el despacho presidencial de Diputados desde las 10 de la mañana y se retiró a las cuatro. Leé también: La CGT volvió a paralizar el país: no jodieron a Milei, sino a los trabajadores que necesitaban ir a trabajar En apenas nueve días, será el discurso del Estado de la Nación -como se dice en Estados Unidos y como le gusta replicar al Presidente-, ese hito donde Santiago Caputo se ocupa de la letra chica y de los lineamientos principales. Habrá, además del anuncio del paquete electoral, alguna mención sobre la designación de vacantes y jueces de la Corte. Por debajo se envalentonan con hacerlo de un modo antes impensable: la mesa política está decidida a conseguir la aprobación de los pliegos de los jueces de la Corte sin negociar con CFK. Cree que llega sin el peronismo. Es una aventura para sentarse a ver el final. Hoy, los pocos funcionarios que estuvieron activos en la sesión y que hoy se levantaron temprano y felices, pensaban en lo que sigue pero también en lo que hay: Si no se activa la economía y no hay empleo, la reforma no servirá para nada.

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