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» TN
Fecha: 13/02/2026 11:43
Una mujer le dijo a la Policía que su marido se había quitado la vida, sin embargo, los investigadores encontraron búsquedas incriminatorias en su celular, que revelaron la cruel realidad. El episodio ocurrió el pasado 10 de noviembre en la casa que la pareja compartía en Carolina del Norte, Estados Unidos, pero trascendió en los últimos días después de que se la acusara de asesinato en primer grado y se la detuviera. Leé también: Le sumergió la cabeza bajo el agua a su hija porque no había ordenado la habitación El día en el que ocurrió la muerte, Susan Michelle Perry, de 54 años, llamó al 911 cerca de las 13 y dijo que su esposo se había suicidado. La Policía se acercó al domicilio ubicado en Huntersville y se encontró con la sangrienta escena. El cuerpo de Robert Joe Perry, de 58 años, estaba en el suelo sobre un charco de sangre, con una herida de bala en el pecho. Susan estaba arrodillada a su lado y a unos metros de ellos, sobre una mesa cercana, estaba el arma de fuego con restos de sangre alrededor. La mujer le dijo a los agentes que había escuchado un ruido como si su marido se hubiera caído, que corrió hacia su oficina y lo vio acostado sobre un charco de sangre. Frente a ese escenario, llamó al 911. Los detectives descargaron los datos de los celulares de la pareja para investigar la muerte de Joe y se llevaron una gran sorpresa al analizar el contenido. Las búsquedas de Google de Susan la incriminaron y los investigadores empezaron a sospechar que el supuesto suicidio, podía haber sido en realidad un homicidio. El teléfono de Michelle tenía varias búsquedas sobre cuánto vale el anillo de bodas de su marido, qué hacer si tu marido quiere el divorcio y no tienes dinero, y en Google buscó tiros masivos centrales, escribieron los agentes en el informe policial al que accedió el portal Law & Crime. Al obtener esta información, citaron a declarar a Susan nuevamente el pasado 6 de febrero. Al verse acorralada, la mujer contó una historia completamente diferente a la que había contado cuando ocurrió el hecho. La viuda contó que la noche anterior había tenido una conversación con su marido en la que hablaron sobre un posible divorcio. Al día siguiente, discutieron y Joe fue hacia su oficina, agarró el arma y se sentó con la pistola en la mano. Leé también: La terrible carta que le escribió un funcionario brasileño a su mujer después de dispararle a sus hijos Si bien el hombre no le estaba apuntando, ella dijo que tenía miedo que él le disparara, así que lo agarró para quitársela y se produjo una lucha, siempre según su relato. Ella advirtió que mientras sostenía el arma de fuego, ésta se disparó y alcanzó a Joe en el pecho, consta en la declaración jurada. La pericia realizada al cuerpo de la víctima indicó que el disparo se produjo a corta distancia. El relato de la mujer se tornó confuso a la hora de precisar cuánto tiempo esperó para llamar al 911 y dónde puso el arma después del disparo. Finalmente, Susan fue detenida y alojada en la cárcel del condado de Mecklenburg. La justicia fijó una fianza de 150.000 dólares. Mientras tanto, la investigación continúa.
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