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» Clarin
Fecha: 04/02/2026 10:12
Nunca supimos tanto del cáncer como en la actualidad. En las últimas décadas, hemos sido testigos de la ampliación en el conocimiento de la enfermedad (que no es una, sino muchas), sino también de enormes avances en materia de prevención, diagnóstico y tratamiento. Pese a eso, sigue siendo la segunda causa de muerte a nivel global. La información es poder. Y en lo que a salud se refiere, es uno de los aspectos que puede marcar la diferencia. Aunque solo con saber no alcanza para cambiar la historia (el acceso a las mejoras es otra pata fundamental), el conocimiento es clave, ya sea que hablemos del estado de la ciencia médica en general o de nuestra historia personal en particular. Por eso, en el DÃa Mundial del Cáncer, vamos a repasar 10 aprendizajes clave. El cáncer no es una enfermedad, sino muchas El cáncer es una enfermedad que se produce cuando un grupo de células comienza a crecer en forma anormal y descontrolada, formando un tumor. Si es maligno y no se trata, esa células cancerÃgenas pueden propagarse al tejido normal circundante o a otras partes del cuerpo a través de la sangre y el sistema linfático (lo que se conoce como metástasis). Suscribite a Buena Vida ¿Por qué no es una enfermedad si no muchas? Porque hay diferentes tipos de tumores (según el tejido u origen) y porque pueden desarrollarse prácticamente en cualquier lugar del cuerpo. En función de la localización, los cánceres de mama, de colon o colorrectal, pulmón y próstata son los más frecuentes en Argentina (sin contar los de piel no melanoma). Varios tipos de cáncer pueden prevenirse, mientras que otros pueden detectarse en forma temprana, lo que favorece las posibilidades de curación. Ante el diagnóstico, siempre hay algo para hacer, alientan especialistas. Los genes influyen, los hábitos también Casi la mitad de las muertes por cáncer se pueden prevenir mediante factores de riesgo modificables, entre los que se incluyen los vinculados al estilo de vida. ¿El principal? El tabaco. Fumar está vinculado a 15 tipos de cáncer. No fumar o dejar el cigarrillo es, por lo tanto, un factor protector frente al cáncer. También lo son evitar o limitar el consumo de alcohol, mantener un peso saludable, llevar una alimentación sana, hacer ejercicio en forma regular, reducir la exposición a la radiación ultravioleta del sol y a sustancias cancerÃgenas (como el amianto), prevenir y/o tratar infecciones y no usar camas solares. Entre los factores de riesgo no modificables se encuentran la edad (las chances de desarrollar un cáncer aumentan con los años) y la genética. No obstante, se estima que el factor hereditario solo es preponderante en un pequeño porcentaje (del 5 al 10%) del total. E incluso en esos casos, la adopación de hábitos protectores juegan un rol central, ya sea para evitar, reducir el riesgo o retrasar la aparición de la enfermedad. Tenemos vacunas contra el cáncer Si hay una esperanza ampliamente difundida es la de encontrar una vacuna contra el cáncer, como si se tratara de una única enfermedad. Lo que hoy tenemos, sin embargo, es vacunas que previenen directa o indirectamente algunos tipos de cáncer con mucha efectividad. La vacuna contra el VPH previene el 80% de los casos de cáncer de cuello de útero -enfermedad que provoca entre 5 y 6 muertes por dÃa en el paÃs- y otros tumores que afectan a mujeres y hombres (garganta, ano, pene, vagina). En el paÃs, se aplica en forma gratuita y obligatoria al cumplir 11 años. Asimismo, la infección por el virus de la hepatitis B puede provocar cáncer de hÃgado. La vacuna ofrece una protección superior al 95%. Desde 2012 es obligatoria para todas las personas de cualquier edad. No hay que esperar a tener sÃntomas Como en casi todas las enfermedades, pero especialmente en el cáncer, la detección temprana puede marcar una diferencia clave en el pronóstico. Las pruebas de detección rutinarias, como las mamografÃas para el cáncer de mama, el papanicolau o el test de VPH para el cáncer de cuello uterino, las colonoscopias para el cáncer colorrectal, la consulta urológica para el cáncer de próstata, la tomografÃa computarizada de tórax de baja dosis en fumadores o ex, son cruciales. (Leé acá a qué edad comenzar con cada una) Estas pruebas pueden detectar anomalÃas antes de que aparezcan los sÃntomas, lo que permite una intervención temprana, incluso en etapas premalignas (el cáncer de colon, por ejemplo, podrÃa evitarse por completo detectando y extirpando los pólipos que lo anteceden). El diagnóstico temprano puede conducir también a un tratamiento oportuno, lo que reduce la mortalidad. No obstante, no todos los tipos de cáncer tienen establecidos métodos de screening o pruebas de rastreo en población general, por lo que el chequeo médico de rutina es aconsejable, asà como la consulta sin demora ante sÃntomas sospechosos y persistentes que no se expliquen por otras causas. "Entendamos que tenemos que ir al médico sanos, que nos tenemos que hacer chequeos, porque eso es lo que va a aumentar la curación", decÃa en una entrevista reciente con ClarÃn el ex presidente de la Asociación Argentina de OncologÃa ClÃnica (AAOC) Diego Kaen. SÃntomas que no hay que subestimar Con tantos tipos de cáncer diferentes, los sÃntomas varÃan y dependen de la localización de la enfermedad. Sin embargo, hay algunos signos y sÃntomas clave a los que hay que prestar atención, como: - Bultos o hinchazón inusuales. Los bultos cancerosos a menudo son indoloros y pueden aumentar de tamaño a medida que progresa el cáncer. - Tos, falta de aire o dificultad para tragar. - Cambios en el hábito intestinal como estreñimiento y diarrea y/o sangre en materia fecal. - Sangrado en las heces, la orina o al toser. - Pérdida de peso inexplicable. - Fatiga o cansancio extremo. - Dolores o molestias inexplicables por otras causas. - Cambios en los lunares: en el tamaño, la forma o el color y si se forma una costra o sangra o supura. - Complicaciones al orinar. - Cambios inusuales en las mamas. - Pérdida de apetito. - Una llaga o úlcera que no cicatriza. - Malestar estomacal persistente. - Sudores nocturnos intensos. La mayorÃa de eso signos y sÃntomas "probablemente se deban a algo menos grave que el cáncer, pero la detección temprana es crucial si se trata de cáncer", aclaran desde la . Si nota algún cambio anormal o algo que persiste, no dude en consultar con su médico. Incluso si no está en esta lista, es importante que lo revise", advierten desde la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC). En etapas tempranas, se cura Hasta hace pocos años, los oncólogos eran renuentes a hablar de cura, preferÃan el término remisión en la mayorÃa de los casos. En la actualidad, hablan de cura sin titubeos. "La gran mayorÃa de los tumores, tomados en etapas tempranas, se curan y la enfermedad no va a volver nunca más", destacaba en una entrevista con ClarÃn Reinaldo Chacón, también ex presidente de la AAOC. "Hay tumores todavÃa difÃciles, resistentes, refractarios, pero de los tumores comunes y convencionales, detectados a tiempo, tres de cada cuatro se curan", afirmaba. En la misma lÃnea, Kaen proponÃa el ejercicio de incluir hipotéticamente todos los cánceres en la misma bolsa junto a los cuatro estadios de enfermedad (el uno es el menos grave y el cuatro el más avanzado): "teniendo en cuenta todo ese universo, hoy el 50% se cura, un 25% se cronifica y en el otro 25% hoy todavÃa el cáncer sà produce la muerte. Depende exclusivamente del estadio o el momento en el que lo encontramos". Mejoras en diagnóstico y tratamiento Los especialistas suelen explicar que el cáncer está hoy genéticamente al descubierto. No solo se lo conoce en profundidad, sino que se lo puede tratar en función de su particularidad. Las herramientas para abordarlo son cada vez más y más especÃficas. El futuro (que llegó hace rato) es el de la medicina personalizada en el que se combinan en un traje a medida de cada paciente las posibilidades que abren revolucionarias inmunoterapias y terapias dirigidas con los pilares históricos del tratamiento (la cirugÃa, la radioterapia y la quimioterapia). Inequidad: el código postal pesa La oncologÃa vive, entonces, un momento de auge, con tratamientos que están cambiando la evolución y el pronóstico de la enfermedad, pero el acceso a esas mejoras todavÃa es muy inequitativo. Y no es desigual únicamente el acceso a los tratamientos, sino también a los estudios de rastreo que favorecen la detección temprana, sobre los que persiste una brecha significativa en las diferentes jurisdicciones del paÃs. "Hoy en dÃa, más de dos tercios (70%) de las muertes por cáncer se producen en las zonas menos desarrolladas del mundo. Incluso viviendo en un paÃs de altos ingresos, aún existen desigualdades entre las comunidades de bajos ingresos, indÃgenas, inmigrantes, refugiadas y rurales", destacan desde la UICC. Al interior de nuestro paÃs, esa inequidad se reproduce. "El cáncer no se vive igual en todas las provincias. Un Plan Nacional permitirÃa ordenar el sistema, reducir inequidades y garantizar continuidad en las polÃticas públicas más allá de los cambios de gestión" , subrayan desde la la red Unidos por el Cáncer, integrada por 160 organizaciones oncológicas de la sociedad civil de todo el territorio, que lanzaron una petición nacional para impulsar la creación y adopción de un Plan Nacional de Control del Cáncer en Argentina. Más casos en jóvenes El cáncer en general es más frecuente después de los 50 años. Sin embargo, en las últimas tres décadas, se viene registrando un aumento en los casos de aparición temprana (antes de esa edad) en varios tipos de cáncer, incluidos los más frecuentes, como el de mama y el colorrectal, entre otros. Ese incremento, según los especialistas, se puede atribuir a varios factores: el crecimiento de la población mundial, la adopción generalizada y mejora de tecnologÃas de tamizaje y detección (se detecta más), asà como a factores de riesgo relacionados con el cáncer, como estilos de vida poco saludables, patrones alimentarios y exposición a sustancias quÃmicas y radiación. El lenguaje importa "El cáncer es más que un simple diagnóstico médico: es un asunto profundamente personal. Por eso, un enfoque centrado en las personas para la atención oncológica conduce a los mejores resultados de salud y es clave para el cambio", subrayan desde la UICC en el DÃa Mundial del Cáncer. Y en ese enfoque centrado en las personas, la forma en la que hablamos y lo nombramos adquiere un rol central. El lenguaje bélico, al que estamos habituados, advierten especialistas en psicooncologÃa, no ayuda a la mayorÃa de quienes atraviesan la enfermedad. Alusiones a ganar o perder la "batalla" o "lucha" contra el cáncer, referirse a ellos como "guerreros" refuerza la asociación con la muerte (aún cuando las tasas de supervivencia aumentan), les hace sentirse responsables de su evolución y culpables en caso de que su condición empeore. *** ¿Tenés alguna duda sobre salud y bienestar que te gustarÃa que abordemos en notas de la sección? Escribinos tu consulta a buenavida@clarin.com Sobre la firma Newsletter ClarÃn
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