Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Las novelas policiales en verano

    » Clarin

    Fecha: 04/02/2026 06:32

    Mi vinculación con el género tiene que ver con los comics que leía de chica. Después vinieron los policiales que papá traía de una biblioteca pública. Años más tarde volví sobre esas novelas y comprobé que mi entusiasmo por Chandler o Hammett seguía intacto. Incorporé a Goodis, Thompson, a James Cain, a Patricia Highsmith, a Elliot Chaze, a Charles Williams, a James Dickey, a Nick Pizzolatto. Aprendí que el lector de policiales no es cualquier lector, eso lo señala Borges: supongamos que a un lector cualquiera se le acera El Quijote y se le dice que va a leer una novela de género negro. El hombre arranca: En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme de inmediato piensa: el lugar no debe ser La ManchaY por qué no quiere acordarse. ¿Será Cervantes el asesino? ¿Por qué novela negra? Su negritud no se refiere a un color de piel sino a una literatura que se ocupa de la parte más sórdida y oculta de la sociedad. La coloración viene del periodismo, donde se solía utilizar colores como metáforas: prensa amarilla cuando es sensacionalista, notas rojas cuando se trata de hechos de sangre, prensa rosa cuando se ocupa de cuestiones del corazón. Hablamos de novela negra, en una primera aproximación cuando la narración contiene crimen, suspenso y misterio de modo protagónico. Que la escena inicial de Los crímenes de la calle Morgue suceda en una librería de París da una primera pista de la relación entre el policial y la literatura. Recordemos que en esta escena el narrador y el detective están buscando un libro raro, no sabemos cuál es pero esa búsqueda sirve para acercarlos. Esa imagen del detective como lector va a definir su figura y función. Por un lado ese encuentro anticipa la clásica pareja de hombres atados a una pasión por investigar. Por otro, cuando la historia de la calle Morgue está por empezar parece que vamos a leer un cuento de fantasmas pero lo que surge es un nuevo género, el paso del gótico al policial; el criminal sustituye a los fantasmas. El contenido social de la historia de detectives es la pérdida de huellas en la gran ciudad. Es en ese espacio de multitud anónima que surge Dupin, el sujeto único, excepcional, el que ve lo que nadie ve. Siempre me pregunté por el éxito de las series en las diferentes plataformas. Y también por qué leemos novelas policiales en verano. Dice Walter Benjamin que son los menos los que en el vagón del tren leen los libros que tienen en su casa parados en los estantes, la mayoría prefiere comprar lo que se le ofrece a último momento. Desconfían del efecto de los tomos que están a su disposición desde hace un tiempo. Además tal vez les interese hacer su compra en los carritos coloridos por los banderines sobre el asfalto del andén. No hay nadie que no haya tomado alguna vez uno de los ejemplares que se tambalean, no tanto por las ganas de leerlo, sino más bien con sensación oscura de estar haciendo algo que complace a los dioses del viaje. Sobre la firma Newsletter Clarín

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por