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Fecha: 29/01/2026 17:57
La Argentina alcanzó en 2025 un récord histórico de juicios por accidentes de trabajo, a pesar de que en los últimos años se redujeron de manera sostenida tanto la cantidad de siniestros laborales como los fallecimientos en el ámbito del trabajo. Según estimaciones de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART), durante el último año se iniciaron 134.141 demandas, la cifra más alta desde que existen registros. El volumen de juicios creció un 200% desde 2020, aun cuando los principales indicadores de prevención y cobertura muestran mejoras significativas. Leé también: El Gobierno dio de baja otras 13 empresas de medicina prepaga: cuáles son y cómo afecta a los afiliados El dato expone una fuerte contradicción dentro del sistema de Riesgos del Trabajo, que fue creado para prevenir accidentes y dar respuestas rápidas y de calidad, pero que hoy enfrenta una escalada judicial sin precedentes. En ese sentido, las estadísticas oficiales reflejan una caída del 55% en los accidentes laborales y una reducción del 80% en las muertes. Desde la creación del sistema, se estima que se salvaron 19.000 vidas y se evitaron 4,7 millones de accidentes, con una cobertura integral y oportuna para los trabajadores. Sin embargo, la judicialidad no solo no acompañó esa tendencia, sino que se aceleró. En cuanto a la comparación internacional, la Argentina tiene niveles de cobertura superiores a los de países como Chile y España, e índices de siniestralidad similares. Pero la cantidad de juicios es muy superior: por cada 10.000 trabajadores, en España se presentan 8,5 demandas y en Chile 5,8%, mientras que en el país la cifra asciende a 132,8 demandas, es decir, 23 veces más que España y 16 veces más que Chile. Lo que debería ser excepcional se volvió estructural. A la enorme cantidad de juicios laborales por riesgos del trabajo, se suma otro tanto de juicios laborales por las demás causas como despidos, diferencias salariales y demás cuestiones del derecho individual", señalaron desde la UART. El stock de juicios laborales por Riesgos del Trabajo llegó en septiembre a 317.848 causas, incluso después de que las ART lograran cerrar unas 70.000 demandas. Además, se quebró la estacionalidad habitual: en diciembre ingresaron más juicios que en noviembre, algo que no ocurría desde hace casi una década, en la previa de la reforma aprobada en 2017. Desde la UART plantearon que la crisis se explica, en gran medida, por el incumplimiento del Poder Judicial en la conformación de los Cuerpos Médicos Forenses, tal como establece la Ley 27.348. Ante esa ausencia, peritos externos sin control ni supervisión realizan evaluaciones de incapacidades que se apartan de los dictámenes de las Comisiones Médicas oficiales y luego son convalidadas por los jueces laborales. Leé también: Riesgo país: el caso de Ecuador que puede mirar la Argentina para volver a los mercados internacionales de deuda A ese esquema se suma un incentivo económico clave: los honorarios periciales se calculan como un porcentaje del monto de la sentencia, lo que favorece el sobredimensionamiento de las incapacidades. En términos de costos, el 45% del gasto judicial queda en la intermediación, es decir, abogados, peritos y el propio sistema judicial. Desde el sector advierten que corregir estas distorsiones es clave para sostener un sistema que protege a trabajadores y empresas, y que hoy se ve desbordado por una judicialidad que no refleja la realidad de la prevención ni de la cobertura de accidentes de trabajo, ni se ajusta a los parámetros internacionales.
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