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» La Nacion
Fecha: 28/01/2026 20:20
En el sector de los insumos se sigue con atención la marcha de la firma Centro Agropecuario Modelo, de Santa Fe, cuyo pasivo total se acercaría a los US$160 millones; hay acreedores que buscan ayudar para que pueda tener un ordenamiento - 4 minutos de lectura' Estamos tratando de dar una mano para resolverlo. La frase, escueta, fue repetida por varias fuentes del mercado agropecuario a este medio y es por una empresa: Centro Agropecuario Modelo (CAM), una de las agronomías y firmas de producción más reconocidas del país, con casa central en Wheelwright, sobre la ruta 8, en la provincia Santa Fe. La compañía, vinculada con la familia Capretto, tiene una deuda bancaria por $44.295.866.000 (unos US$31 millones), según información a la que accedió LA NACION. En tanto, afronta compromisos con grandes firmas proveedoras de insumos y otros acreedores comerciales que, según fuentes consultadas al tanto de la situación, harían que el total adeudado, sumando la anterior parte bancaria, supere largamente los US$100 millones y se aproxime a los US$160 millones. La compañía emplea unas 80 personas. Fuentes consultadas indicaron que, pese a la magnitud de la deuda, tendría unos US$70 millones en la calle para cobrar por ventas. En CAM nos dedicamos a la producción agropecuaria, venta de insumos agrícolas, comercialización y acopio de granos. Somos una reconocida empresa con amplia trayectoria. Desde nuestros inicios estamos junto al productor brindando servicios confiables y de alta calidad, con un equipo de trabajo eficiente y de gran experiencia, se presenta la compañía en su página de Internet. LA NACION, para el cierre de esta nota, no obtuvo respuesta a una consulta a la empresa. Si bien la firma no se ha presentado en concurso de acreedores ni hay información de que lo vaya a hacer, el cuadro en torno de la deuda venía siendo un secreto a voces en el mercado. Pero nadie, dijeron, quería exponer la situación porque, comentaron acreedores, hay una expectativa: que los dueños puedan enderezar el rumbo. Paciencia, fue la palabra que utilizó una fuente que conoce a la empresa para describir la expectativa de los acreedores, bancos y firmas de muy primera línea de insumos que tienen acreencias importantes. Una de estas últimas, por ejemplo, tiene para cobrar más de US$24 millones por insumos y le frenó la entrega de productos. No explotó porque no está en el ánimo de la firma ni al mercado le conviene. El sector lo sabe, sería una caída muy fuerte. Hay buena predisposición, expresó una fuente. Un acreedor que calificó de volumen grande la deuda reconoció que hay contactos, conversaciones entre distintos actores para ayudar a la firma. Dijo: Estamos tratando un ordenamiento para que todos tengan una visión común; va a necesitar ayuda de terceros en la gestión. No se están planteando detalles todavía; hay varias alternativas, agregó. Contó que una opción, no definida, podría ser que alguien participe en el control hacia adelante. Deuda Según datos que obtuvo LA NACION, la compañía, cuya cara visible para el mercado es Gustavo Capretto, tiene una situación normal en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA). Sin embargo, sorprendió el monto de la deuda financiera: $44.295.866.000. Entre los acreedores desde el sistema financiero figuran, entre otros: Banco Nación; Banco Macro; Nuevo Banco de Santa Fe; Banco Galicia; Banco Provincia de Buenos Aires; ICBC; Santander Río, Banco Industrial; Patagonia y BBVA. Las causas del endeudamiento, según entendidos en la actividad, podrían haber sido múltiples, desde el arrastre de las últimas campañas que climáticamente fueron difíciles y afectaron las ventas hasta la compra para su comercialización de productos con mayor valor que luego bajaron de precio. Otros apuntan a un posible manejo que, en este cuadro, podría sido insuficiente. La firma, dijeron en el mercado, posee una facturación cercana a los US$90 millones y en la calle tendría cerca de US$70 millones para cobrar por ventas. Este número es seguido por quienes creen que la firma tiene margen para salir adelante. Confían en su trayectoria y, dicen, en su cara visible. Hay paciencia de los acreedores de esperar hasta mayo, junio, donde entra la mayor cantidad de plata [por pagos de insumos a cosecha]. Gustavo es una persona sana, pudo haber fallas, pero nada adrede, remarcó una fuente. Otra acotó: Siempre fueron serios.
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