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» Clarin
Fecha: 26/01/2026 11:36
La muerte del enfermero Alex Pretti, de 37 años, a manos de agentes federales de migración en Minneapolis, volvió a sacudir el debate nacional sobre el uso de la fuerza, la rendición de cuentas y el rol de la Administración de Donald Trump en la actual ofensiva migratoria. Mientras el Gobierno insiste en justificar el tiroteo y desacreditar los videos difundidos por testigos, los expresidentes Barack Obama y Bill Clinton pidieron públicamente levantarse y pronunciarse frente a lo que consideran una grave amenaza a los valores democráticos del país. El caso de Pretti ocurrió el fin de semana, en un contexto de semanas de operativos intensificados de ICE y la Patrulla Fronteriza en Minnesota. Se trata de la segunda muerte en menos de un mes en Minneapolis de ciudadanos estadounidenses baleados por agentes migratorios, después del fallecimiento de Renee Nicole Good, madre de tres hijos, el 6 de enero. Ambos episodios quedaron registrados en video y generaron una ola de indignación social. Barack Obama calificó el asesinato de Pretti como una tragedia desgarradora y sostuvo que el hecho debería ser un llamado a despertar para todos los estadounidenses, sin importar el partido político, en un momento en el que, según afirmó, muchos de nuestros valores fundamentales como nación están siendo cada vez más amenazados. En una carta difundida en redes sociales, el exmandatario subrayó que las protestas pacíficas en Minneapolis y en otras ciudades representan un recordatorio de que la defensa de las libertades básicas depende, en última instancia, de la ciudadanía. The killing of Alex Pretti is a heartbreaking tragedy. It should also be a wake-up call to every American, regardless of party, that many of our core values as a nation are increasingly under assault. pic.twitter.com/0JmEsJ1QFW Barack Obama (@BarackObama) January 25, 2026 Obama y la ex primera dama Michelle Obama reforzaron ese mensaje en un comunicado conjunto, en el que describieron las tácticas de ICE, la Patrulla Fronteriza y otros cuerpos federales como bochornosas, al margen de la ley y crueles. Señalaron que los agentes han actuado de manera que parece diseñada para intimidar y poner en peligro a los residentes, y recordaron que estas prácticas ya derivaron en la muerte de dos estadounidenses. En la misma línea, Bill Clinton fue aún más directo al denunciar lo que definió como una negación deliberada de la realidad por parte del Gobierno. El expresidente sostuvo que en las últimas semanas Estados Unidos se convirtió en escenario de situaciones que nunca pensó ver: personas detenidas en sus casas, trabajos o en la calle por agentes federales enmascarados. Todo esto es inaceptable y debería haberse evitado, afirmó, antes de acusar a las autoridades de mentir sistemáticamente y de pedir a la población que no crea lo que ve con sus propios ojos. "Personas, incluidos niños, han sido arrebatados de sus casas, sus lugares de trabajo y de las calles por agentes federales enmascarados. Manifestantes pacíficos y ciudadanos ejerciendo su derecho constitucional a observar y documentar la aplicación de la ley han sido arrestados, gaseados y, en casos más extremos, como los de Renee Good y Alex Pretti, disparados y asesinados", agregó Clinton. Over the course of a lifetime, we face only a few moments where the decisions we make and the actions we take will shape our history for years to come. This is one of them. pic.twitter.com/fr4TclLBZd Bill Clinton (@BillClinton) January 25, 2026 Según dijo, tras cada muerte registrada en video, funcionarios del Gobierno impulsaron versiones alternativas de los hechos, justificaron el uso de la fuerza y obstaculizaron investigaciones locales. Si renunciamos a nuestras libertades después de 250 años, puede que nunca las volvamos a recuperar, advirtió, al remarcar que este es uno de esos momentos en los que las decisiones colectivas moldean la historia futura del país. Desde la Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Nacional, la respuesta fue cerrar filas en torno a los agentes involucrados. El presidente Trump aseguró que Pretti tenía un arma cargada y lista y cuestionó por qué la Policía local no protegía a los agentes federales. Posteriormente, funcionarios del Gobierno llegaron a describir al enfermero como un terrorista doméstico, pese a que no tenía antecedentes penales. En una entrevista posterior, Trump evitó pronunciarse sobre si el agente actuó de manera inapropiada, aunque afirmó que el caso está bajo revisión. Sin embargo, los videos difundidos muestran que, al momento de recibir los disparos, Pretti tenía en sus manos su teléfono celular y estaba rodeado por al menos ocho agentes encapuchados, que lo habían inmovilizado y golpeado segundos antes. En el caso de Renee Good, las imágenes también contradicen la versión oficial que habló de un agente herido y de un disparo defensivo. En los últimos días se registraron protestas en ciudades como Nueva York, San Francisco y Boston. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó las explicaciones federales como disparates y mentiras, y la situación podría escalar aún más después de que Trump lo acusara de insurrección por ordenar el despliegue de la Guardia Nacional estatal. Mirá también Mirá también Newsletter Clarín
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