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» Clarin
Fecha: 21/01/2026 06:27
Ya pasaron un par de días desde que Mateo Pulcini se coronó campeón del Latin America Amateur Championship (LAAC), al superar en el segundo hoyo de un desempate cerradísimo al venezolano Virgilio Paz Valdes, y se convirtió en el tercer argentino en levantar el trofeo del certamen para golfistas amateur más importante de la región. Ya pasaron un par de días, pero el cordobés de 25 años asegura que todavía no tomó real dimensión de todo lo que significó y significará para él ese festejo a puño apretado y rodeado de amigos en el Lima Golf Club. Un festejo que llegó con premio extra: la clasificación para las ediciones 2026 de tres de los torneos más prestigiosos de este deporte, el Masters de Augusta, el US Open y el Abierto Británico. "Todavía no caí del todo en que voy a jugar esos tres Majors. Creo que voy a ir cayendo cuando vayan pasando los días. Pero estoy muy emocionado", reconoce en charla con Clarín quien también recibirá exenciones para The Amateur Championship y el US Amateur Championship. -¿Alguno de los tres Majors te ilusiona más? El Masters, porque es un torneo tan icónico. Es más, es el torneo que me siento y veo completo. Porque yo no soy de mirar golf, me gusta más jugarlo. Sigo resultados, miro los highlights o videos de los pro para ver cómo juegan y cómo ven el juego, pero sentarme cuatro horas a ver una ronda, no. Prefiero hacer otras cosas. Sin embargo, el Masters sí lo veo, porque es muy divertido y el campo está buenísimo. Es siempre la misma cancha pero siempre desafiante. Es una cosa muy linda. La emoción de Mateo por lo que vivirá en el imponente campo de Georgia crece aún más cuando piensa en la chance de compartir esa semana con Ángel Cabrera, un referente para él y quien, como campeón del certamen en 2009, tiene derecho a jugarlo de por vida. Los mejores momentos de la ronda final del campeón del LAAC 2026, Mateo Pulcini. Latin America Amateur Championship (@LAAC_Golf) January 18, 2026 The best moments from the final round of the LAAC 2026 champion, Mateo Pulcini. pic.twitter.com/lGFrD5zkCa "Estaría lindo. Sé que si lo llamo va a estar muy predispuesto y siempre con buena onda. El Pato es un ídolo. Ganó Augusta y el US Open (en 2007), dos torneos que nosotros solo soñamos con jugar. Es una cosa impensable, que solo se sueña. Tengo muy buena relación con él. Lo conocí hace unos años cuando jugamos una ronda juntos y la pasé muy bien. Me pareció una super buena persona. Siempre interesado, me preguntaba, me hablaba, me decía buenos tiros, aunque ese día no pegué muy buenos tiros (risas)", comenta antes de recordar todo lo que pasó el fin de semana en la capital peruana. "El año pasado estuve cerca de ganar el LAAC, así que sabía que este año iba a estar cerca también. Y llegaba un poco mejor porque había mejorado mucho con el putter. Me sentía confiado, era cuestión de tratar de estar tranquilo y pegar bien. Y lo pude ganar", afirma. Pulcini completó el certamen con 275 golpes (69-68-70-68), cinco bajo el par de la cancha. Tuvo un putt para ser campeón en el último hoyo de la vuelta final, que falló por poco. Finalizó igualado con Paz Valdes y le tocó sufrir en el desempate. Porque en la primera ronda, salió mal desde el tee y mandó la pelota a los árboles, pero se recuperó y se dio otra vida. Y en la segunda, un error del venezolano le dejó prácticamente servido el título y el cordobés no dejó pasar la oportunidad y le dio a Argentina su tercer título. Ya habían ganado Abel Gallegos en 2020 y Mateo Fernández de Oliveira en 2023. "Mi coach siempre nos dice que nos imaginemos ganando antes de jugar un torneo. Y yo me había imaginado punteando por tres, no empatado al final. Y fue una definición muy cerrada. Pero la verdad el putter, el juego corto, estuvo muy bien toda la semana, así que se dieron los resultados", recuerda. "Cuando practico, siempre digo, este putter es para ganar el torneo. Lo había hecho mil veces en los últimos tres meses y cuando me paré arriba de la pelota en el putt del segundo hoyo de desempate, solo me pasó eso por la cabeza. Dije, este es para ganar, como había hecho mil veces. Solo pensaba en eso y en la rutina, y le di. Cuando metí la pelota, me puse muy feliz. Levanté la cabeza y estaban mis amigos enfrente, así que me emocioné mucho. Una alegría enorme", agrega. "El golf te da satisfacción y rabia al mismo tiempo" Nacido en Río Cuarto, Pulcini comenzó a jugar al golf cuando su familia se mudó a un barrio que tenía una cancha y su papá los llevó a él y a sus hermanas a tomar unas clases. "A ellas no les gustó. A mí me encantó, tenía 12 o 13 años y fui el único de mi familia que siguió jugando. También jugaba al fútbol en ese momento. Pero cuando tenía 17 más o menos, mi entrenador de fútbol me dijo Mateo, si querés hacer bien un deporte, tenés que elegir. Y terminé eligiendo golf", cuenta. ¿Qué le encantó? El desafío que presenta un deporte que puede ser muy impredecible. "El golf te da mucha satisfacción y mucha rabia al mismo tiempo. Es un deporte muy tóxico, en el sentido que podés estar jugando muy bien, pero después te levantás medio cruzado y jugás mal. O podés estar jugando mal pero te levantás mejor y jugás bien. Es muy lindo. Además, aunque sabés que te preparaste bien, te sentís bien, lo que pasa en un torneo son segundos, cuando el palo le pega a la pelota es el único momento que importa. Y depende también del viento, de cómo pica, un poco de la suerte. Por ahí, tiros malos terminan siendo buenos o al revés", reflexiona. Talentoso y con un swing sólido, tras empezar a competir a nivel nacional con 17 años, Pulcini tuvo un paso por el golf universitario de Estados Unidos, donde jugó cuatro años para Oklahoma Christian y uno para Arkansas. Se recibió a mediados de 2024 y volvió al país con un Major en Negocios, un título menor en Ingeniería en Software y mucha experiencia en la mochila. "En esos años competí al más alto nivel en equipos, que es lo mejor que te puede pasar, porque nunca te rendís. Aprendés que si venís medio mal, tenés que tratar de terminar lo mejor posible. Y en las universidades los equipos son de cinco, pero hay diez jugadores, entonces tenés que estar jugando siempre bien. Vas desarrollándote como persona y como jugador", comenta. Luego de graduarse, pensó en hacerse profesional, pero su papá, que siempre lo apoyó, lo motivó para que extendiera su etapa como amateur y así en 2025 pudo disputar varios torneos internacionales con la camiseta Argentina, como el Sudamericano por Equipos y el Mundial Amateur en Singapur. También jugó en el LAAC, en el que finalizó sexto.Un resultado que no lo dejó conforme y del que se tomó revancha el fin de semana con una victoria que marcará un antes y un después para él. "Este 2026 va a ser muy diferente, va a ser un cambio bastante grande. Pero bienvenido sea ese cambio", asegura. "Si me dicen que voy a jugar esos tres Majors, no me importa absolutamente nada más. Cambio toda mi vida de repente, me voy a vivir a cualquier lado. Porque esto es un sueño". Sobre la firma Mirá también Mirá también Newsletter Clarín
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