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» La Nacion
Fecha: 16/01/2026 00:16
Sirenas, agentes disfrazados y una pregunta que paraliza: el miedo se instala entre los estudiantes extranjeros en Minnesota Entre protestas, redadas y amenazas de intervención militar, jóvenes extranjeros que cursan estudios superiores describen un clima de desprotección y alerta constante - 6 minutos de lectura' ¿Sos ciudadano estadounidense?. Esa es la primera pregunta que hacen los agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a quienes interceptan en las calles de las Ciudades Gemelas Minneapolis y Saint Paul, en Minnesota. No preguntan si sos un inmigrante irregular o si estás en el país legalmente, contó a LA NACION una estudiante extranjera que reside en la zona y prefiere resguardar su identidad. Vengo de un país donde las detenciones arbitrarias eran muy comunes y nunca pensé que volvería a vivir algo así. En las últimas semanas, para muchos estudiantes internacionales que viven y estudian en Minneapolis, tener una visa dejó de ser una garantía. La protección asociada al estatus legal comenzó a resquebrajarse y dio paso a un clima de miedo cotidiano, marcado por una creciente presencia federal en las calles y en las inmediaciones de los campus universitarios. Todo el tiempo se escuchan sirenas, ambulancias, disparos, gente gritando. Mis amigos y yo dejamos de hacer cosas que antes hacíamos, incluso salir a comprar comida, relató la joven. Muchos agentes van encapuchados y a veces fingen ser repartidores o intentan engañar a la gente. Entonces, cualquier persona o auto que se acerca resulta sospechoso. La escalada se produjo tras la muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años que la semana pasada fue baleada por un agente de inmigración durante un operativo. Mientras funcionarios federales sostienen que la mujer intentó atropellar a los agentes con su vehículo, autoridades locales cuestionaron esa versión y afirmaron que el uso de armas de fuego fue innecesario. El episodio desató protestas que, en los últimos días, derivaron en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas federales. Según informó The Associated Press, en la noche del miércoles el humo llenó las calles cerca del lugar donde un agente federal disparó contra un inmigrante venezolano durante un arresto, después de ser atacado con una pala y un palo de escoba. Mientras tanto, otro grupo de agentes, con cascos y máscaras antigás, lanzaban gas lacrimógeno contra pequeños grupos de manifestantes. Hubo personas sacadas por la fuerza de vehículos y viviendas y enfrentamientos con vecinos que exigían la retirada de las fuerzas federales de la ciudad. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, describió la situación como un estado de caos y afirmó durante un discurso televisado que lo que ocurre desafía toda lógica. Seamos muy claros: esto dejó de ser un asunto de aplicación de la ley de inmigración hace mucho tiempo, sostuvo. Es una campaña de brutalidad organizada contra el pueblo de Minnesota por nuestro propio gobierno federal. La respuesta desde Washington no tardó en llegar. El presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con invocar la Ley de Insurrección, lo que le permitiría desplegar tropas en el estado. Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley e impiden que los agitadores profesionales y los insurrectos ataquen a los patriotas del ICE, que solo están tratando de hacer su trabajo, instituiré la Ley de Insurrección, escribió este jueves en la red Truth Social. If the corrupt politicians of Minnesota dont obey the law & stop the professional agitators & insurrectionists from attacking the Patriots of I.C.E., who are only trying to do their job, I will institute the INSURRECTION ACT, which many Presidents have done - President Trump pic.twitter.com/d7XJMA7qUU The White House (@WhiteHouse) January 15, 2026 Mientras el conflicto escala a nivel político, su impacto se siente en la vida diaria. Algunos comercios y restaurantes tuvieron que cerrar, especialmente los servicios de delivery, porque según contaron vecinos a LA NACION los trabajadores son en su mayoría inmigrantes latinoamericanos o asiáticos que no se sienten seguros saliendo a la calle, incluso cuando tienen su documentación en regla. A veces directamente no hay nadie que pueda llevarte un pedido, contó la universitaria entrevistada. Si no queda otra y tenés que salir, tratamos de hacerlo en grupo y de compartir la ubicación con alguien más. Terminamos desconfiando de cualquier actividad y a veces ni siquiera es seguro caminar de una residencia a otra, porque hay agentes recorriendo el campus, agregó y contó que una amiga suya encontró agentes del ICE en la puerta de su residencia universitaria. Creemos que estaban esperando a alguien para colarse, porque no pueden entrar sin una credencial estudiantil, detalló. Un estudiante argentino que cursa estudios en Minneapolis explicó que, ante ese escenario, los propios alumnos empezaron a organizarse. En los grupos de WhatsApp de estudiantes latinoamericanos se avisa todo el tiempo si alguien ve agentes del ICE cerca de la universidad, para evitar ciertas zonas, señaló. Las universidades también reforzaron medidas de seguridad. Las playas de estacionamiento, que antes eran espacios públicos, ahora son privadas para impedir el ingreso de agentes sin una orden judicial, explicó el joven. También ampliaron el acceso nocturno a los edificios del campus para que los estudiantes puedan refugiarse en caso de sentirse inseguros, habilitaron un número de seguridad para pedir acompañamiento y hasta ofrecieron traslados gratuitos desde el aeropuerto. Según contó, incluso algunos profesores se ofrecieron a realizar esos viajes personalmente. El clima de prevención, sin embargo, no es nuevo. De acuerdo con datos oficiales, desde diciembre hubo más de 2000 detenciones en el estado. Una universitaria colombiana recordó que ya el semestre pasado algunos docentes repartían tarjetas con indicaciones sobre cómo actuar en caso de una detención. Tenían un resumen de nuestros derechos y qué hacer y qué no, explicó. Tener papeles no significa nada Aun así, muchos estudiantes sienten que el respaldo institucional no alcanza. La universidad intenta apoyarnos, pero no hay mucho que pueda hacer, porque nada está funcionando según la ley, dijo la estudiante que pidió mantener el anonimato. No puedo salir de Estados Unidos porque mi país está en la lista de prohibición de viajes. Si me voy, no puedo volver. No puedo arriesgar mi educación. Tener papeles no significa nada, resumió el estudiante argentino. La seguridad que uno tenía sobre su estatus legal ya no está. El único factor que hoy genera cierta estabilidad es la ciudadanía. Y agregó: El miedo también paraliza. Querés ayudar a tu comunidad, pero no tenés margen de error. Por cualquier infracción mínima podés ser detenido o deportado. La incertidumbre se proyecta hacia adelante. Según relataron estudiantes, los agentes federales reservaron hoteles en la ciudad hasta el primero de junio. Espero de verdad que no sea tanto tiempo, advirtió la joven. Si esto sigue así, va a ser una pesadilla para todos. Es difícil prever cómo se resolverá la tensión entre el gobierno federal y el estado. Harrison Stark, asesor principal de la Iniciativa de Investigación de la Democracia Estatal de la Facultad de Derecho de la Universidad de Wisconsin, dijo a The Associated Press que no hay una respuesta legal clara y concreta para muchas de estas preguntas y es casi seguro que habrá litigios federales. Para los estudiantes internacionales que viven y estudian en Minneapolis, sin embargo, ese debate parece lejano. En lo inmediato alcanza con una sola pregunta en la calle ¿sos ciudadano estadounidense? para romper la idea de protección y previsibilidad que alguna vez creyeron tener.
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