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» Clarin
Fecha: 13/01/2026 07:43
¿Qué queda cuando el ruido de las tendencias pasajeras se disipa? El interiorismo actual parece haber encontrado su respuesta en una vuelta a las fuentes, allí donde la materia no miente y el diseño del espacio se convierte en un manifiesto emocional. ARQ consultó a los principales referentes del sector sobre los materiales que marcan el pulso de hoy y los conceptos que definirán la forma de habitar en 2026. La tendencia de este año no se mide en colores de catálogo, sino en la profundidad de las superficies. "El mármol travertino en su estado más puro (sin pulir) y el granito con acabados leather serán fundamentales. La idea es volver a la honestidad del material: que lo que se vea, se sienta", declama Máximo Ferraro, de Estudio Modo Casa. En esa misma línea, Laura Brucco sostiene que la piedra natural es la protagonista indiscutida, pero con un enfoque en texturas más táctiles, con rugosidades, acabados mate o cepillados que realzan su origen geológico. La naturaleza se impone sin filtros. Diana Gradel también destaca el uso de "piedras naturales, mármoles, granitos, cuarcitas, maderas naturales, linos y cueros", definiéndolos como "materiales nobles". Para José Luis Lorenzo, la clave está en "todo lo que sea noble y natural". Una lista que para Mariana Caruncho se traduce específicamente en "piedra natural (mármol, cuarcita, granito), madera natural (roble, nogal), fibras naturales (lino, lana, yute) y metales con acabados orgánicos". El diseño contemporáneo también explora la convivencia de opuestos. Martín Enricci resume esta paleta esencial en "madera, piedra, metal y vidrio", mientras que Julio Oropel observa una fuerte "incorporación de elementos metálicos (mármoles y metales), sobre todo en los muebles de cocina". Por su parte, Gonzalo Gens apuesta por "piedras naturales con mucha personalidad, maderas en tonos oscuros y metales cálidos como el bronce". Diseñar con sentido propio Al proyectar hacia 2026, la palabra que surge con más fuerza es la introspección. Cada uno la expresó con su propio sentido. Luisa Yanzon lo define como "Silencio. Menos ruido, más sentidos. Espacios pensados para durar, emocionar y acompañar la vida real". Es una visión que comparte Lorena Spínola, de Estudio PQR, para quien la palabra clave es refugio: No como encierro sino como protección activa. El interiorismo 2026 no busca impresionar, busca sostener", define. Esta búsqueda de bienestar emocional es el eje para Oscar Gil, diseñador de Estudio Fontenla, quien vaticina un diseño inspirado en crear espacios que promuevan la calma, la serenidad y la conexión con el entorno, donde la "biofilia es infaltable para lograr este estilo armónico". Frente a las tendencias efímeras, José Luis Lorenzo aporta una mirada pragmática y profesional: sostiene que para el futuro cercano "nada llegó para quedarse, sino que toda tendencia es lo que uno hace con idoneidad" En este escenario, Viviana Melamed propone la "sofisticación natural" como norte, mientras que para Gabriela Jagodnik, de Estudio Montevideo, el concepto central es el disfrute. La tecnología, si no se vuelve invisible, se redefine. Roxana Punta Álvarez asegura que "esa es la palabra más importante para este 2026 con respecto a la deco", entendiéndola como una herramienta para solucionar problemas de manera efectiva. Leonardo Miltello, del estudio Hitzig Militello, vislumbra un camino hacia una "inmersión tecnológica como aquello que ahonda en los intereses contemporáneos de los consumidores". Identidad y epidermis arquitectónica El diseño del futuro cercano reniega de la copia. Yanina Zacarías propone el concepto "Recuerda quién eres", un desafío para reflejar en el espacio "personalidad, tradición, legado, costumbres y raíces". Esta autenticidad es la que Nicolás Mogetta define como "Espacios con alma", alejándose del estilo de catálogo para concentrarse en la identidad de quien habita. Al respecto, Diana Gradel aporta un matiz sobre la evolución de las formas, sugiriendo una transición hacia espacios puros con una cuota de maximalismo "moderada", no tan extrema como pretenden imponer los nuevos movimientos. Para Paula de Elia, el cambio es estructural: se debe pensar el diseño interior como una "epidermis de la arquitectura, no como accesorio", buscando que el resultado sea una "experiencia singular". En sintonía, Martín Zanotti sostiene que el concepto definitorio será "concientizar el contexto de la obra en todos sus aspectos, empezando por las personas". Finalmente, el cierre de este ciclo parece retornar a la síntesis máxima. Para José Luis Zacarías Otiñano, el futuro se resume en "personalidad, identidad y naturalidad". Una tríada que, en el fondo, busca lo que el diseño siempre debió ofrecer: un espacio donde se respire la "armonía, pureza y paz" que describe Julio Oropel cuando elige el color blanco como síntesis conceptual para este año. Uno por uno: los conceptos que definen este 2026 Laura Brucco: Interiorismo silencioso. Una manera de proyectar en la que menos recursos generan mayor claridad espacial y mayor valor perceptual. Mariana Caruncho: Sensibilidad. Para leer a las personas, al entorno, al tiempo que vivimos. Un interiorismo menos estridente y más humano, donde el lujo está en el equilibrio, el silencio, la emoción y el sentido. Paula de Elia: Pensar el diseño interior como una epidermis de la arquitectura, no como accesorio. Al mismo tiempo: que todos los componentes que lo definan tengan valor agregado, flexibilidad y que se sostengan en el tiempo, una búsqueda hacia una edición limitada. El interiorismo pensado como el resultado de una experiencia singular. Martín Enricci: Artesanía. Máximo Ferraro: La palabra que definirá nuestra labor en 2026 es "silencio". En un contexto global saturado de estímulos constantes y una presencia digital omnipresente, el interiorismo dará un paso hacia la creación de refugios de baja estimulación sensorial. No entiendo el silencio como vacío, sino como una curaduría de lo esencial. En 2026, diseñaremos espacios que no compitan por nuestra atención, sino que nos devuelvan la calma. Será un año donde la honestidad material y la precisión del detalle inviten al habitante a ser el verdadero protagonista, logrando que el hogar sea, finalmente, un lugar de desconexión y reconexión interna. Gonzalo Gens: Emoción. Diseñamos para generar experiencias. El foco ya no es lo que se ve, sino lo que se siente. Oscar Gil: El concepto que definirá al interiorismo en 2026 es Naturaleza y la búsqueda de un bienestar emocional. Se trata de un interiorismo inspirado en crear espacios que promuevan la calma, la serenidad y la conexión con el entorno. Gabriela Jagodnik: Disfrute. José Luis Lorenzo: Creo que el concepto para mí es el "todo vale", en su justa medida y en lo que cada uno sabe y puede hacer. Yo creo que todo proyecto hecho bien, desde el corazón, y resuelto con idoneidad puede ser perfectamente tendencia. Viviana Melamed: Sofisticación natural. Leonardo Miltello: No podemos definir un concepto, pero seguramente se sostendrá un camino hacia una inmersión tecnológica como aquello que ahonda en los intereses contemporáneos de los consumidores. Nicolás Mogetta: Espacios con alma: autenticidad y personalidad. El interiorismo en 2026 se alejan del estilo de catálogo y se concentran en espacios que reflejan la identidad de quien los habita. Esto incluye: objetos significativos, arte que cuenta historias, piezas vintage mezcladas con contemporáneas.Un diseño con significado por encima de lo meramente estético. Julio Oropel: En 2026, como lo marca el color del año de Pantone que es el blanco y todo lo que simboliza este color (armonía, pureza, paz, limpieza, nuevos comienzos, perfección), los ambientes van a tender a ser más relajantes y tranquilos, no tan escenográficos sino con una convivencia real de estilos y texturas. No tan apegados rigurosamente a una tendencia. Objetos con personalidad donde la confección artesanal se ponga de manifiesto serán sin duda los toques personales que marcarán estos espacios. Diana Gradel: Menos minimalismo con una cuota de maximalismo. A mi criterio, "moderado", no a full como pretenden imponer los nuevos movimientos. Roxana Punta Álvarez: Tecnología es la palabra más importante para mí para este 2026 con respecto a la deco. Puedo decir que me sirve para solucionar de manera efectiva los problemas que se me presentan. Lorena Espínola: Si tuviera que elegir una sola palabra que defina al interiorismo en 2026, con mirada de proyecto y no de tendencia pasajera, sería: refugio. No como encierro sino como protección activa. ¿Por qué refugio? Porque creemos que después de años de: hiperestimulación visual, espacios instagrameables, oficinas que querían parecer cafés y casas que funcionaban como escenarios, el interiorismo gira hacia espacios que cuidan. Refugio es el interior que, regula estímulos, baja ruido visual, acústico, mental, acompaña el ritmo humano y nos sostiene emocionalmente. Creemos que el interiorismo 2026 no busca impresionar, busca sostener. Luisa Yanzon: Silencio. Menos ruido, más sentidos. Espacios pensados para durar, emocionar y acompañar la vida real. Yanina Zacarías: Recuerda quién eres, como concepto profundo centrado en el autoconocimiento. Representa un desafío, tanto para el cliente como para el diseñador, para poder reflejar en el espacio personalidad, tradición, legado, costumbres y raíces que nos conectan a lo más profundo de nosotros mismos. José Luis Zacarías Otiñano: Personalidad / identidad / naturalidad. Martín Zanotti: El concepto que, creo, definirá al interiorismo a partir de ahora es concientizar el contexto de la obra en todos sus aspectos, empezando por las personas. En cuanto al color, no es pleno si no que siempre hay una textura, y los blancos son nuevamente la tendencia de este año. Sobre la firma Mirá también Mirá también Newsletter Clarín
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