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» Clarin
Fecha: 13/01/2026 06:33
Cuando alguien dice me voy de vacaciones al sur, la frase se suele asociar inmediatamente con paisajes de montañas, lagos y bosques. Sin embargo, la Patagonia es mucho más que eso, porque del otro lado, a lo largo de la costa atlántica, desde Río Negro hasta Santa Cruz, hay una gran cantidad de playas de arena, canto rodado o conchillas, que destacan por sus muchas horas de sol, buenas temperaturas y múltiples opciones para elegir. Hay playas de ciudad y también alejadas y solitarias, agrestes o con todos los servicios, con historia o bastante nuevas, que son excelentes alternativas para disfrutar de un verano de sol y playa en una región mítica de la Argentina. Entre esos varios kilómetros de arena, como dijimos, hay de todo para ver: acantilados imponentes y mares de colores intensos, pequeñas localidades tranquilas o ciudades con infraestructura completa, playas con movimiento y gastronomía cuidada y otras casi desiertas, ideales para disfrutar del paisaje y la fauna marina con calma. Aquí, una selección de playas patagónicas que vale la pena conocer durante el verano, para dejarse sorprender por su diversidad natural y su identidad propia. El Cóndor (Río Negro) Ubicada a 30 kilómetros de Viedma, en la desembocadura del río Negro, El Cóndor marca el inicio de la Patagonia costera para quienes viajan desde el norte. Se caracteriza por su enorme extensión -más de 10 kilómetros de playa-, sus paisajes y una biodiversidad notable. Por ejemplo, aquí comienzan los acantilados que albergan la mayor colonia de loros barranqueros del mundo, con alrededor de 175.000 ejemplares. Y un imperdible histórico: el Faro Río Negro, inaugurado en 1887 y considerado el más antiguo del país en funcionamiento. Desde este punto parte la Ruta de los Acantilados o Camino de la Costa, un recorrido de 190 kilómetros que une El Cóndor con San Antonio Este y permite acceder, mediante distintas bajadas, a varias playas del litoral rionegrino. A 19 km, La Lobería es una amplia playa protegida por altos acantilados, con piletones naturales, y a solo tres kilómetros está el Área Natural Protegida Punta Bermeja, donde viven más de 4.000 lobos marinos. En el trayecto también aparecen playas como Bahía Rosas, Bajada Echandi y Bahía Creek. Punta Perdices (Río Negro) A 4 km del Puerto San Antonio Este y a 65 de Las Grutas, Punta Perdices se volvió famosa en los últimos años por su apodo de el Caribe patagónico. Sus aguas calmas y de intenso color turquesa, que durante mucho tiempo disfrutaron casi exclusivamente los habitantes de la zona, hoy atraen a cada vez más visitantes. Es un lugar ideal para actividades como kayak, stand up paddle y paseos embarcados. Debido a la gran amplitud de las mareas, el paisaje cambia de manera notable a lo largo del día, por lo que conviene dedicarle varias horas para apreciarlo en distintas condiciones. Muy cerca, la villa portuaria ofrece un pequeño polo gastronómico especializado en pescados y mariscos. Al igual que la vecina playa Las Conchillas, el suelo está cubierto de restos de conchillas trituradas, lo que le aporta un aspecto singular. Las Grutas (Río Negro) A 73 kilómetros de Punta Perdices se encuentra uno de los balnearios más importantes de la Patagonia. Las Grutas se destaca por su mar azul y por tener aguas ligeramente más cálidas que otros puntos del litoral patagónico. En la zona céntrica, equipada con servicios, la playa se extiende por unos tres kilómetros y, con la bajamar, alcanza casi un kilómetro de ancho. Hay paradores, propuestas recreativas y una amplia oferta de deportes náuticos, además de caminatas y pesca deportiva, tanto desde la costa como embarcada. Frente a la tercera bajada, una plataforma conduce a una formación rocosa sumergida que se utiliza para bautismos de buceo. La profundidad, de entre 3 y 6 metros, permite observar diversas especies marinas durante la inmersión. Unos 4 km al sur está Piedras Coloradas, una playa muy tranquila, ideal para descansar de las aglomeraciones y hacer caminatas, cabalgatas, campamentismo, pesca y sandboard en sus altos médanos. Se puede llegar a pie, a caballo, en una excursión en cuatriciclo o en auto por un camino de ripio. Playas Doradas (Río Negro) A 30 kilómetros de Sierra Grande, en la ruta 3, este balneario de playas de suaves pendientes debe su nombre a la composición de su arena, formada por fragmentos de cuarzo y conchillas que reflejan la luz del sol con un particular tono dorado. Además de actividades como kitesurf, sandboard, buceo, pesca y pulpeo, durante el verano se organizan propuestas recreativas para toda la familia, que incluyen juegos, torneos deportivos y clases de gimnasia en la playa. Al norte del balneario -que cuenta con una variada oferta de alojamientos- está el Parque Nacional Islote Lobos, hogar de colonias de lobos marinos de un pelo, pingüinos de Magallanes y numerosas aves migratorias. Y 8 km al sur, las playas de Punta Colorada, que comparten espacio con un importante puerto minelarelo, y donde, según se anunció, YPF hará una importante inversión para construir el puerto que exportará la producción de Vaca Muerta. Puerto Madryn (Chubut) Puerto Madryn es otro de los grandes protagonistas del verano patagónico. Aunque su fama internacional se debe a la observación de ballenas francas australes y a la riqueza de su fauna marina, en verano se transforma en un excelente destino de playa. Desde el muelle Luis Piedra Buena hasta el monumento al Indio Tehuelche se extiende una playa de más de 4 kilómetros, con numerosos paradores que ofrecen desde gastronomía -con todos los sabores de mar- hasta alquiler de sombrillas y reposeras, clases de windsurf o stand up paddle, salidas en kayak, yoga y otras actividades. Además, en esta época se pueden visitar las colonias de pingüinos de Magallanes de Punta Tombo o estancia San Lorenzo; en Península Valdés es habitual ver elefantes y lobos marinos, una gran variedad de aves y, con algo de suerte, orcas en Punta Norte. También hay excursiones embarcadas para avistar toninas overas y delfines. Una experiencia imperdible es el snorkel con lobos marinos en la colonia de Punta Loma, disponible todo el año y para todo el mundo; ni siquiera es necesario saber nadar, porque los trajes de neoprene mantienen a flote sin esfuerzo. Playa Unión (Chubut) A pocos minutos del centro de Rawson, capital de Chubut, Playa Unión es un balneario de canto rodado que en verano se llena de visitantes y suma una intensa actividad comercial, con bares y locales nocturnos. Desde el puerto de Rawson, a unos mil metros, parten excursiones de avistaje de toninas overas, también conocidas como delfines patagónicos. El paseo, de aproximadamente una hora, recorre la desembocadura del río Chubut -donde se observan lobos marinos y aves costeras- y luego se interna en el mar para buscar a estos animales, visibles durante todo el año pero especialmente en verano. Camarones (Chubut) Situado casi a mitad de camino entre Trelew y Comodoro Rivadavia, Camarones es un pequeño pueblo de alrededor de 2.000 habitantes, con mucha historia y playas tranquilas, en gran parte vírgenes. De su pasado como puerto exportador de lana y productos animales permanecen el muelle y la histórica Casa Rabal, un antiguo almacén fundado en 1901. También se puede visitar el museo Casa de Perón, donde el expresidente vivió durante su infancia. Desde aquí se accede al Parque Interjurisdiccional Marino-Costero Patagonia Austral, que incluye el Área Natural Protegida Cabo Dos Bahías. La reserva alberga una importante colonia de pingüinos de Magallanes y una gran diversidad de fauna, con pasarelas elevadas que permiten observar sin perturbar el entorno. También es posible ver lobos marinos, cormoranes, guanacos, ñandúes y zorros grises. Rada Tilly (Chubut) Entre Punta Norte y Punta Marqués, 15 kilómetros al sur de Comodoro Rivadavia, se extiende esta playa de más de 3 kilómetros de largo y que supera los 600 metros de ancho con marea baja. La ciudad de Rada Tilly, de más de 10.000 habitantes, se consolidó como uno de los centros de veraneo del sur chubutense, una elegante villa de grandes casas y espectaculares vistas. En verano la playa ofrece guardavidas, deportes náuticos como kitesurf, windsurf, wakeboard y kayak, y una amplia agenda de actividades deportivas, desde beach vóley y fútbol hasta rugby, hockey y carrovelismo. En ambos extremos de la bahía, los cerros que se internan en el mar funcionan como miradores naturales. Especialmente Punta Marqués, al sur, donde se encuentra un área protegida que resguarda una colonia de lobos marinos y desde donde se obtienen vistas privilegiadas de la costa; incluso es posible avistar ballenas, tanto francas australes como sei. El paseo costero es ideal para caminar, andar en bicicleta y disfrutar de la gastronomía local frente al mar. Puerto San Julián (Santa Cruz) Uno de los grandes atractivos de Puerto San Julián es la réplica a escala real de la Nao Victoria, uno de los barcos de la expedición de Hernando de Magallanes, que llegó a esta bahía el 31 de marzo de 1520. El museo incluye reproducciones de objetos cotidianos, instrumentos de navegación y artillería. Pero en la ciudad también hay varias playas, como Scholl -donde fueron enterrados los restos de un capitán de la corbeta HMS Beagle-, Cabo Curioso, Los Caracoles, Drake, La Mina y Garganta del Diablo. Se suceden a lo largo de 27 kilómetros de costa, un recorrido que vale la pena hacer con una audioguía que se diseñó especialmente. Entre otros atractivos, en la ciudad destacan la plazoleta Héroes de Malvinas, el Museo de los Pioneros Rosa Novak de Hofmann, el Museo del Campo, el centro artesanal y el multiespacio Argensud Cultural. A 18 kilómetros, la estancia La María protege un importante conjunto de pinturas rupestres. Sobre la firma Newsletter Clarín
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