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» tn24
Fecha: 09/01/2026 12:14
Tras la caída de Nicolás Maduro y el inicio de excarcelaciones masivas, crece la expectativa por el suboficial argentino detenido hace 13 meses. Su esposa, María Gómez, mantiene una vigilia en Buenos Aires con el «corazón en la boca»: «No hay libertad en Venezuela si todavía hay inocentes encerrados». El calendario marca hoy 8 de enero, una fecha que para María Gómez suele ser sinónimo de dolor, al cumplirse un nuevo mes de la detención de su esposo, el gendarme Nahuel Gallo. Sin embargo, este mes es distinto. Tras el colapso del régimen de Maduro y la detención del exdictador, el nuevo escenario político en Venezuela abre las puertas de las prisiones donde cientos de extranjeros y opositores fueron recluidos arbitrariamente. Gallo fue interceptado en diciembre de 2024 en la frontera colombo-venezolana cuando viajaba para reencontrarse con su familia. Desde entonces, pasó por el centro de reclusión El Rodeo I, un enclave militar denunciado por torturas y falta de garantías. Testigos que compartieron celda con él relataron escenas de terror: encapuchamientos, golpes con rifles y meses de incomunicación absoluta. «Espero que este sea el último 8 que paso así», confesó María a los medios, emocionada tras conocerse la liberación de ciudadanos españoles en condiciones similares. La familia, que elevó denuncias ante la ONU y la OEA, exige que la medida alcance a todos por igual: extranjeros y venezolanos que fueron víctimas de desapariciones forzadas. La libertad de Gallo no es solo un deseo familiar, sino un punto clave en la agenda diplomática entre Argentina y la nueva transición venezolana.
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