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» La Nacion
Fecha: 09/01/2026 11:36
Cuáles son los beneficios para la Argentina del acuerdo Mercosur - UE El bloque de los 27 países de la Unión Europea es uno de los socios comerciales más importantes para la Argentina, además de Brasil, China y también Estados Unidos. En noviembre pasado ocupó el tercer lugar y dejó un saldo comercial positivo de US$146 millones. Sin embargo, en los once meses transcurridos de 2025, según el Indec, el comercio con la Unión Europea registró un saldo negativo de US$1703 millones. Esta región concentró el 10% de las ventas argentinas al exterior y 13,7% de las compras. Tiene una de las mayores economías del mundo y es el mayor exportador mundial de productos manufacturados y servicios. Representa, aproximadamente, un 14 % del comercio mundial de mercancías. El Mercosur, por su parte, de solo cuatro miembros plenos, cuenta con 260 millones de habitantes con un PBI per cápita de unos US$10.000, pero solo genera 1,5% del comercio internacional total. La UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones provenientes desde el Mercosur Un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) asegura que el acuerdo significa tender un puente económico, cultural y político con una región que representa el 20% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial, con una población de 500 millones de personas con un ingreso per cápita promedio de US$34.000, alto desarrollo tecnológico y una integración comunitaria sin paralelo en otras latitudes. El proceso todavía no terminó, aunque hay un avance muy importante. Según Cippec, hay ventajas, pero también grandes desafíos. Las principales oportunidades para el Mercosur se centran en la consolidación de su base exportadora de productos agropecuarios (materias primas y procesados). Al mismo tiempo, la mayor vinculación con un bloque económico de alto ingreso ofrece oportunidades de desarrollo para actividades de producción de bienes y servicios que hoy encuentran dificultades de acceso. A su vez, los mayores desafíos habrán de venir de la competencia en productos industriales, advierte la entidad. Las ventas argentinas se concentran en productos primarios y Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) como pellets de soja, oro, biodiésel, camarones, carne bovina, maní, vinos y limones. En noviembre, el 50,7% de las exportaciones a la Unión Europea estuvo constituido por la venta de harina y pellets de la extracción del aceite de soja; aluminio sin alear y carne bovina, fresca o refrigerada, deshuesada. Se importa maquinaria y elementos eléctricos, productos químicos, material de transporte, metales. También entra en juego un factor que a la Unión Europea le resulta vital y que el Mercosur puede proveer: la compra de energía, especialmente en un contexto global inestable, con amenazas de guerra y destrucción. El acuerdo contiene un esquema de baja de aranceles, aunque hay que prestar atención a las barreras no arancelarias que siempre complican al comercio y que a veces son excusas para restringir la entrada de productos. Según Marcelo Elizondo, especialista en negocios internacionales, se estima que este acuerdo podría generar un incremento del comercio entre ambos bloques de hasta 30% en un tiempo prudencial, dadas las altas trabas en frontera existentes en ambos mercados hasta hoy que serán removidas o atenuadas. Se prevé que podría incrementarse la inversión extranjera europea en Sudamérica, dada la propensión europea en la materia: 25% del stock total de inversión extranjera en el mundo pertenece a empresas europeas (ya hoy la Unión Europea es el mayor inversor externo en Argentina y ello podría incrementarse), confirma. Según Elizondo, el pacto prevé que -gradualmente y en algunos casos con plazos no menores- la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones provenientes desde el Mercosur (la mayoría, inmediatamente; y una minoría con plazo diferido) y para el resto prevé ingresos desgravados solo para cuotas. El Mercosur, en tanto, elimina aranceles para 91% de sus importaciones desde la Unión Europea (la mayoría de manera gradual y en tiempo diferido) y deja excluidos de esos beneficios al 9% restante (por considerarlos productos sensibles). Además, se remueven obstáculos para el comercio de servicios entre ambos, se permite a empresas sudamericanas participar de compras públicas en igualdad de condiciones y se profundiza el compromiso de facilitación de comercio, eliminando complejidades burocráticas pactadas en la OMC. Por ende, "este pacto cambia la matriz del Mercosur y lo internacionaliza. Además, genera oportunidades para la agroprducción por la apertura de mercados a través de la reducción arancelaria (aunque las normas no arancelarias europeas, que son complejas siguen vigentes para nuestra oferta) y puede alentar inversión europea para completar procesos productivos en el Mercosur", analiza el experto.
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