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» TN
Fecha: 08/01/2026 16:33
Desde diciembre de 2024, Agustín Nahuel Gallo, suboficial de la Gendarmería Nacional Argentina, está detenido de manera irregular en Venezuela. A más de un año de su captura, su caso volvió a ponerse en la agenda internacional por la expectativa de las liberaciones de detenidos políticos en el país caribeño, en medio de un escenario de fuerte reconfiguración interna del poder venezolano. Leé también: Organismos de DD.HH. de Venezuela confirmaron que ya empezó la liberación de los presos políticos Un viaje familiar que terminó en detención Gallo había viajado a Venezuela en diciembre de 2024 con un objetivo personal: reencontrarse con su pareja, María Gómez, y con su hijo pequeño, que residían en Caracas desde hacía meses. El traslado se realizó durante sus vacaciones y por vías legales. El 7 de diciembre salió desde Mendoza y al día siguiente ingresó a territorio venezolano. En un control fronterizo fue retenido por autoridades locales, que lo vincularon sin pruebas a tareas de inteligencia. Desde ese momento, se perdió todo contacto formal. La familia denunció la falta de información sobre su paradero y el Ejecutivo argentino calificó el hecho como una desaparición forzada, al no existir notificación judicial ni acceso consular. Con el correr de los meses se confirmó que Gallo fue trasladado a El Rodeo I, un establecimiento de máxima seguridad ubicado en las afueras de Caracas, hoy conocido como CESMAS. Diversas organizaciones internacionales señalan que el penal funciona bajo lógica militar y responde a la órbita de la contrainteligencia venezolana. Leé también: Crece la expectativa de los familiares por la liberación de los argentinos presos en Venezuela En ese centro se alojan opositores, militares acusados de conspiración y ciudadanos extranjeros considerados sensibles por el régimen, muchos de ellos sin causas judiciales claras ni posibilidad de defensa legal.
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