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Parana » AIM Digital
Fecha: 06/01/2026 00:08
En "Los hijos de los días", libro que reúne historias sorprendentes, una por cada día del año, Eduardo Galeano recuerda que en 1995 el Banco Baring Brothers, el más antiguo de Inglaterra, cayó en bancarrota. Una semana después fue vendido por el precio total de una libra esterlina a ING, una compañía de seguros holandesa. "Este banco había sido el brazo financiero del imperio británico. La independencia y la deuda externa nacieron juntas en América Latina. Todos nacimos debiendo. En nuestras tierras, el Banco Baring compró países, alquiló próceres, financió guerras. Y se creyó inmortal." Baring Brothers fue fundado en Londres en 1762, alrededor de medio siglo después de la reunión de la Gran Logia Masónica de Londres y Westminter. El banco es uno de los más antiguos del mundo moderno, famoso por su longevidad y rol en el financiamiento global, pero colapsó en 1995. Oficialmente, el colapso fue resultado de pérdidas incontrolables producidas por haberse roto el delicado equilibrio necesario entre la prudencia y la vesanía por ganancias. Nick Leeson, un joven "CIO" del banco, acostumbrado a falsear balances, autorizó una especulación que tenía buen aspecto pero mal pronóstico en el mercado de futuros de la bolsa de Singapur. Tras la quiebra, Baring Brothers fue adquirido por ING por una suma simbólica, marcando un hito en la gestión de riesgos financieros. Instituciones financieras hubo en las sociedades antiguas: en la Mesopotamia del Medio Oriente, en Bizancio, en Grecia, en Roma, en China; pero las modernas iniciaron su carrera en las ciudades-Estado del norte de Italia, con los Bardi, los Peruzzi, los Medici, los Contarini; luego se instalaron en Los Países Bajos -donde la especulación que quebró el Estado varias veces llevó en cierto momento a que un bulbo de tulipán valiera su peso en oro- y más tarde en Londres, en la capital del imperio que regía las olas. Allí participaron del auge tanto de la Compañía Británica de las Indias Orientales como del comercio intercontinental de esclavizados. Según Raúl Scalabrini Ortiz, en "Política británica en el Río de la Plata", "los doctores en jurisprudencia y doctores en ciencias económicas creen, porque así se les ha enseñado, que la casa Baring Brothers nos concedió en 1824 un empréstito de un millón de libras esterlinas y que ese cargamento de oro fue la semilla en que fructificó nuestro progreso" Otros saben que ese empréstito se colocó al 70 por ciento y que la casa Baring descontó, por anticipado, el servicio de dos anualidades, de manera que el país solo percibió 570.000 libras. Esa suma se prestó a los comerciantes locales e ingresó como contribución estadual al Banco Nacional. El primer empréstito argentino, al que no fue ajena la gestión de Rivadavia, fue un empréstito de desbloqueo, un modo de transportar de forma permanente las ganancias logradas por los comerciantes ingleses en el Río de la Plata. Es decir, que ese primer empréstito representa una riqueza que se llevó de Argentina a Inglaterra, no una riqueza inglesa que se trajo a la Argentina. Remata Scalabrini: "Esta es la interpretación más favorable a Inglaterra que se puede enhebrar entre los hechos comprobables. La más desfavorable colinda con la brutal dominación de coacción y aún con la estafa internacional".
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