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» El Ciudadano
Fecha: 29/08/2025 17:33
Por Gerónimo de Moya Los rosarinos Julián Aquino, Agustín Villa y Lucas Villa fueron convocados para integrar la Selección Nacional de Kickboxing que disputará, entre otros torneos, el Campeonato Mundial Senior y Máster en Abu Dabi. Los tres deportistas, representantes del Club Federal, en la zona norte de Rosario, fueron citados por la Federación Argentina de Kickboxing para participar en competencias de primer nivel durante este año. Por un lado, el Sudamericano Senior y Máster que se llevará a cabo en Perú en octubre. Y, sobre todo, para la gran cita: el Campeonato Mundial Senior y Máster WAKO IF, que se desarrollará en los Emiratos Árabes Unidos desde el póximo noviembre. Una piedra en el camino La convocatoria significó una gran noticia para los tres luchadores rosarinos, pero lo cierto es que aún están lejos de cumplir el sueño. La realidad del deporte amateur en nuestro país es que todos los costos deben ser afrontados por los propios deportistas. El kickboxing no recibe ningún tipo de ayuda nacional o provincial, y el aporte que puede realizar el club está atado a la difícil situación económica. Ese contexto adverso hace que la cabeza de los deportistas no pueda estar centrada 100% en el entrenamiento y la preparación. En buena medida, la preocupación está en la búsqueda constante, a contrarreloj, del dinero necesario para costear un viaje de semejante magnitud. La odisea de un deportista amateur Julián Aquino, campeón mundial de taekwondo en Ámsterdam 2022 en la categoría +70 kg, fue citado para competir en el Mundial de cinturón negro en Abu Dabi a fin de año. En cambio, los hermanos Lucas y Agustín Villa participarán en el Sudamericano de octubre. Con mucho esfuerzo, Lucas y Agustín lograron reunir el dinero para costear su viaje a Perú, donde buscarán dejar la bandera celeste y blanca en lo más alto del continente. La realidad de Julián es diferente: con la mente puesta en los Emiratos Árabes y el Mundial, el costo económico es mucho mayor. Por eso, ya puso manos a la obra junto a sus dos compañeros. Organizaron una rifa en sus cuentas de Instagram (@julianaquinok, @agustinjvilla y @lucas_villa01) cuyo premio es una camiseta de Rosario Central y otra de Newell’s firmadas por los jugadores de los respectivos clubes. Además, están abiertos a la solidaridad de quienes puedan y quieran hacer otros aportes económicos. Lo pueden hacer al alias julian.almundial. Más allá de rifas y donaciones de sus seguidores, Julián se puso a la búsqueda de sponsors que le permitan aliviar la inversión necesaria para seguir practicando el deporte que lo apasiona y tener la oportunidad de vestir, una vez más, la celeste y blanca en la máxima cita internacional. Sangre, sudor y gloria La vida del deporte amateur es un ciclo sin fin: se entrena para obtener resultados y, cuando llegan, el esfuerzo se duplica. No solo es un desgaste deportivo, sino también mental: hay que buscar día a día cómo capitalizar el sacrificio físico de toda una vida. El sueño del deportista, al final de todo, depende en buena medida de su capacidad económica o de la ayuda que reciba, ya sea de su círculo cercano o de desconocidos que quieran ser, indirectamente, protagonistas de grandes logros deportivos del país. O, al menos, puedan brindar la oportunidad de que la Argentina brille en el mundo en esas disciplinas. El deporte amateur en el país se desarrolla en ese contexto hostil. Por eso, cada medalla, cada resultado y cada participación en un evento internacional es un logro relevante, detrás del cual hay un esfuerzo descomunal de muchas personas que merecen un reconocimiento acorde con esa voluntad a prueba de tormentas.
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