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Parana » Informe Digital
Fecha: 29/08/2025 14:41
En la cuenta regresiva y tras lograrse un paso “clave” para la concesión de la hidrovía Paraná – Paraguay, la belga Jan de Nul, una de las principales operadoras de dragado del mundo, ajusta su estrategia y pone el foco en la sustentabilidad y la tecnología. En medio de un nuevo proceso licitatorio, a través de las mesas técnicas que coordina la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), las principales entidades usuarias de la Hidrovía lograron acuerdo sobre el sistema de tarifas y secciones para la próxima concesión. En un marco de mayor diálogo y consenso entre los distintos actores con interés en el futuro de la autopista fluvial, estratégica para el desempeño del 70% de las exportaciones del país, la firma volverá a competir por la concesión de los trabajos de mantenimiento de la Vía Navegable Troncal (VNT). La empresa, responsable de los trabajos de dragado de la autopista fluvial desde los inicios -en la década de los 90´-, no se presentó al último concurso lo que hizo caer la licitación en febrero de este año. Según explicó en un comunicado, Jan de Nul desistió de la convocatoria, por el cuestionamiento que recibió de parte de competidores “injustificadamente” sobre los requisitos técnicos incluidos en los pliegos, lo que dejaba ver un “supuesto direccionamiento”. La expectativa para un nuevo concurso está puesta en octubre; si el Gobierno que encabeza Javier Milei logra respaldo en las urnas este proyecto avanzaría junto con las reformas de mayor envergadura que espera el sector privado: impositiva, laboral y previsional. Por eso, de cara a una nueva etapa, la compañía familiar liderada por Jan Pieter De Nul enfoca su estrategia y pone el eje en la sostenibilidad y la tecnología. En ese sentido, en 2020 estrenó en la Argentina la draga de succión por arrastre “Afonso de Albuquerque”, un desarrollo de última generación, preparado para operar en suelos blandos y sueltos con una capacidad de 3500 metros cúbicos. Se trata de la primera draga del mundo en cumplir con las normas medioambientales más estrictas de la Unión Europea (Euro 5) y se destaca por su capacidad de operar de forma versátil en diferentes proyectos de infraestructura portuaria y de vías navegables, tanto en Puerto Quequén como sobre el río Paraná. La estructura que navega de forma ininterrumpida a lo largo de unos 400 kilómetros, el 20% de la hidrovía que conforma la VNT, hace entre 10 y 12 viajes diarios de remoción de sedimento para mantener la profundidad de 34 pies, desde el puerto de Timbués hasta la zona de Punta Indio, antes de la confluencia con el Mar Argentino. Una tripulación de 17 egresados de la Escuela Nacional Manuel Belgrano y la Escuela Fluvial Nacional, operan en turnos rotativos de 12 horas, en un régimen de 21 días a bordo. “Lo técnico está en un manual, lo leo, entiendo y resuelvo; el liderazgo para mantener a todos contentos es tiempo y experiencia”, expresó el Capitán que con 34 años y 13 de actividad está al frente de la nave hace más de un año. Fuera de debate Luego de transitar años de debate, por la necesidad de que la vía esté en condiciones de transitabilidad los 365 días del año, desde la compañía explican que la discusión no debería centrarse en si se debe dragar o no, sino en cómo: “con estudios, monitoreo, ventanas ambientales y tecnología que baja la huella. Buscamos previsibilidad logística con previsibilidad ambiental, en un marco de desarrollo sostenible”. Po eso, para afrontar un nuevo proceso, la compañía se apoya en la evaluación ambiental, que elevaron a la ANPyN que asumió la administración transitoria de la Hidrovía. “El rol de Compañía Sudamericana de Dragados del grupo Jan De Nul es ejecutar lo que la autoridad aprueba y cumplir cada condición”, explicó Juan Allegrino, gerente Ambiental de la firma. “Mientras tanto, aplicamos protocolos y monitoreos que van más allá del mínimo exigido, usando las mejores prácticas internacionales para el dragado de mantenimiento de la VNT”, contó. “El dragado no introduce contaminantes”, aseguró y explicó que se movilizan sedimentos preexistentes y que las campañas son auditadas por funcionarios de la ex Administración General de Puertos y la ex Secretaría de Puertos y Vías Navegables, con trazabilidad completa en registros y reportes. Datos de impacto Hacia fines del año 2024, contó Allegrino, se ejecutaron las campañas anuales de monitoreo de calidad de agua y sedimentos (MACA/MACS) previstas en el programa ambiental vigente para la VNT, a lo largo de toda su traza, con auditorías independientes de los organismos oficiales. Se evaluaron más de 125 muestras de sedimentos y más de 150 de agua a lo largo de toda la VNT, desde Confluencia en Corrientes hasta Punta Indio en el Río de la Plata. Los resultados, al igual que los años anteriores, fueron “categóricos” y “consistentes” en todos los tramos dijo y enumeró: · Respecto de la composición textural de los sedimentos se pudo observarse el predominio de arenas entre Confluencia y el Paraná de las Palmas y de sedimentos finos en el Paraná de las Palmas y en el Río de la Plata · Para toda la VNT, los sedimentos resultaron de Libre Disposición, Clase 0, según la Nota de Evaluación de Aguas de Holanda (1994), es decir, sedimentos que pueden descargarse en aguas abiertas sin restricciones . · En agua, todas las muestras evaluadas cumplieron con los niveles guía contemplados en CARU – Uso 4. · También en agua y con respecto a la normativa nacional, las concentraciones de los analitos evaluados cumplieron con los niveles guía de las Tablas del Decreto 831/93, a excepción de Cu, Pb, Zn y amonio, que mostraron presencias puntuales y no generalizables al conjunto del río, consistentes con aportes antrópicos difusos. “Que los sedimentos para toda la VNT sean Clase 0 (Libre Disposición) no es un detalle técnico menor”, dijo el especialista y señaló que según la Nota de Evaluación de Aguas – Holanda (1994)-, Clase 0, significa estar por debajo del Valor Objetivo y, por ende, “disposición sin restricciones” en aguas abiertas, sin necesidad de pretratamientos ni controles especiales propios de clases superiores; esa definición se apoya en estándares normalizados (10 % de materia orgánica y 25 % de arcilla) que permiten comparar y decidir con rigor técnico. “Esto aporta certeza ambiental y regulatoria al dragado de mantenimiento de la VNT”, destacó Allegrino y opinó que, además, habilita la continuidad operativa bajo criterios internacionalmente aceptados. A la vez que, evita las exigencias de “control básico/exhaustivo” o confinamiento que aplican a clases 2-4.
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