29/08/2025 17:20
29/08/2025 17:18
29/08/2025 17:17
29/08/2025 17:17
29/08/2025 17:17
29/08/2025 17:16
29/08/2025 17:15
29/08/2025 17:15
29/08/2025 17:15
29/08/2025 17:15
Parana » El Once Digital
Fecha: 29/08/2025 13:30
Un simpatizante del "Rojo" que vivía en Chile sufrió intimidaciones y hasta un ataque a balazos contra su camioneta. Tras el violento partido entre Independiente y Universidad de Chile, decidió volver a la Argentina por miedo a represalias. Hincha de Independiente denunció amenazas en Chile y volvió al país con su familia. La noche del 20 de agosto en Avellaneda quedará marcada como una de las más oscuras en la historia del fútbol sudamericano. El partido en el que se debía definir el pase a cuartos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente y Universidad de Chile terminó atravesado por hechos de violencia y enfrentamientos entre ambas hinchadas. A partir de ese episodio se desató una campaña de amenazas e intimidaciones por parte de simpatizantes chilenos contra periodistas y fanáticos del “Rojo”. Incluso, los detenidos en Sarandí por los incidentes fueron señalados por continuar con agresiones y robos en las calles de Avellaneda y Lanús. El clima hostil se extendió también hacia hinchas que residían en Chile, lo que derivó en situaciones de extrema gravedad. “Nos fuimos escondidos de Chile” Uno de los casos más graves fue el de un simpatizante de Independiente que relató el calvario que sufrió junto a su familia, luego de recibir amenazas directas y padecer un ataque armado: “Cuando nos mandaron amenazas de mi hijo nos fuimos escondidos de Chile a vivir a Argentina, teníamos un buen trabajo y tuvimos que dejar todo”. El hombre aseguró que el nivel de violencia lo obligó a abandonar la vida que había construido en el país trasandino y buscar refugio en Argentina. “Estamos en Mendoza y nos vamos a Santa Fe porque tenemos que buscar trabajo y puede salir algo allá. Tengo muchos amigos de la U que me escribieron para pedirme disculpas”, contó. El hincha explicó que la situación superó todos los límites cuando los mensajes intimidatorios incluyeron información personal de su hijo. Amenazas con datos precisos “Recibí mensajes en Instagram con amenazas y datos precisos nuestros. Lo que más nos asustó fue que sepan cosas de mi hijo. Sea verdad o mentira la amenaza, si sos papá sabes que no vas a arriesgar a un hijo”, expresó. El caso refleja cómo la violencia desatada en torno a un partido de fútbol logró traspasar las fronteras y afectar de manera directa a familias enteras. Ahora, lejos de Chile, este simpatizante intenta reconstruir su vida en Argentina mientras todavía carga con las secuelas del miedo y la incertidumbre que dejó la violencia en el fútbol.
Ver noticia original