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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 05:07
Camilo Ramirez, director ejecutivo de Sistema B “Empresarios, académicos, consumidores, docentes y ciudadanos que saben que el mundo necesita un cambio, decidieron unirse para cambiar la economía”, con esa contundencia es que se presenta Sistema B en Colombia. Se trata de un movimiento que busca crear una forma distinta de pensar y crecer económicamente. Su Director Ejecutivo, Camilo Ramirez, estuvo en el auditorio de la solución integral educativa Ticmas para conversar sobre la importancia de “redefinir el sentido del éxito en los negocios”. El encuentro tuvo lugar en el marco de Eductechnia, una feria donde la tecnología y la educación se potencian para crear nuevas oportunidades. “Buscamos que el éxito empresarial sea medido no solo desde lo financiero, sino también desde lo social y lo ambiental. Entonces, somos un movimiento que está por todo el mundo promoviendo este negocio”, aseguró Ramirez que destacó que si bien tienen base en Colombia ya llegaron a 10.000 empresas en todo el mundo, de las cuales 1.500 se encuentran en América Latina y 160 en territorio colombiano. Visión y filosofía B El movimiento cuenta con muchas empresas que se desenvuelven en las áreas educativas y tecnológicas porque, según palabras de Ramirez, “ellas entienden que el futuro es el resultado de lo que hagamos en el presente”. “Entonces, tú tienes que sembrar hoy esa visión de sostenibilidad, esa visión de los negocios. Más allá de una caja de optimización financiera, tienes que sembrar una idea distinta para que la gente emprenda distinto, para que la gente investigue distinto, para que la gente quiera trabajar distinto”, destacó. Pero ¿qué implica que una compañía pueda ser certificada como Empresa B?; Ramirez lo explicó de forma simple, diferenciando la certificación del tipo ISO que suele mirar el producto o los procesos: “La certificación B mide la filosofía de la empresa. Por eso son claves los accionistas. Hay dos ideas centrales ahí: uno, la protección de la misión. Y dos, la ampliación de la responsabilidad financiera. ¿Y eso qué es? La protección de la misión es que los accionistas no vamos a estar ahí toda la vida.Va a haber un momento en el que vamos a vender, vamos a heredar y queremos que ese propósito que has creado dure en el tiempo. Esa es la protección de la misión. Una invitación a futuros accionistas a sumarse a ese propósito”. “La segunda idea es la ampliación de la responsabilidad fiduciaria. Y eso es que los accionistas le exigen a la gerencia resultados financieros, pero también sociales y ambientales. Estos conceptos cambian un poco la empresa y lo que hacen es demandar a los accionistas el querer hacerlo”, agregó. El espacio de Ticmas en la Feria Edutechnia Convertirse en una empresa B El proceso para obtener la certificación a partir de una forma diferente de entender los negocios tiene distintas etapas. “El proceso depende del tamaño de la empresa. Una empresa pequeña, mediana, puede durar entre unos seis y ocho meses el proceso de certificación”, indicó Ramirez. Y señaló que para “una empresa grande, una multinacional, puede durar, en nuestros casos, hasta cinco años. Porque cambiar esas estructuras tan complejas cuesta tiempo. Cambiar el cómo la gente trabaja y cómo se generan los incentivos para los ejecutivos cuesta tiempo”. “Tenemos una herramienta que es gratuita, online, disponible para cualquier tipo de empresa, que tú completas y si tienes más de 80 puntos en una escala de 0 a 200, puedes pasar a la siguiente etapa. Y la siguiente etapa es verificar con documentos que lo que contestaste ahí es verdad. Si después de eso tienes 80 puntos, puedes ser Empresa B”, resaltó. La sostenibilidad como un pilar en las crisis Ramirez reflexionó: “Hemos visto en América Latina que en momentos de crisis es la sostenibilidad lo que hace que la empresa salga adelante, sea más resiliente. Entonces no se recorta el presupuesto. Vemos que o se mantiene igual o incluso aumenta”. Y agregó: “Acá en Colombia, posterior a la pandemia tuvimos algo que se llamó el estallido social y había gente sin empleo, con hambre, saliendo a las calles, el país se paralizó. Paralizaron las vías, había huelgas en las empresas. Vimos que a las empresas B les pasó menos esa situación. ¿Por qué? Porque la gente las cuidaba. La gente decía, es que esta empresa donde tengo mejores condiciones laborales, donde estoy cuidando el medio ambiente, donde emplea a mi familia, yo no puedo dejar que pare la operación. Entonces sí vimos que fueron sujetas de menos bloqueo, menos paro, menos huelga, y la comunidad las protegía”. “En momentos de crisis la sostenibilidad se vuelve estratégica”, aseguró Ramirez y planteó: “La misión como empresa es mostrar que a través de ejemplos es posible hacer las cosas distintas”. Además de la importancia de la certificación B para el ingreso a ciertos mercados internacionales como el europeo, Ramirez destacó que “la sostenibilidad es un puente que vincula generaciones, y es hermoso ver esa interacción en las empresas”; además de crear un menor impacto en la rotación de empleados que las empresas tradicionales. En el caso de las empresas B se da que “la gente no solamente trabaja por dinero; por un sueldo. Trabaja por sentido, por propósito. Y las empresas B son conectores con la solución de problemas sociales ambientales que la gente hoy busca hacer”. Y agregó: “En las empresas B los salarios están por encima de la media. Las condiciones laborales son de alguna forma mejores que tal vez en las empresas tradicionales. Eso también hace que sea agradable y la rotación laboral sea menor”. Educación con B “Tenemos colegios y tenemos universidades también”, celebró Ramirez y puso el caso de cómo desde la filosofía B se logra conectar educación y movilidad social ofreciendo por ejemplo, clase de robótica a niños sin recursos o enseñar inglés a chicos pobres. “La B viene de beneficio no solo financiero sino también social y ambiental. La triple cuenta. Si creamos en ese sentido el éxito más amplio, podemos tener un cambio sistémico. De ahí viene el sistema B”, explicó Ramirez. Y agregó: “La conversación de beneficios es muy amplia. Lo primero es que las empresas no hagan eso por beneficio, como algo transaccional. Esto es algo filosófico”. Aunque planteó que una empresa B es una empresa “menos riesgosa” por lo que termina siendo beneficiada financieramente con tasas y con la importancia de una reputación que la convierte en un lugar deseado para trabajar y como parte de una comunidad. Alianzas con Gobierno Si bien los Gobiernos y las ONGS no se certifican como B- porque justamente esa filosofía ya debe estar en su gestión- sí son aliados de aquellas empresas que buscan lograr este cambio e impacto económico. Ramirez destacó que un logro que obtuvieron fue la ley de emprendimiento dónde públicos y privados lograron una ley de pagos justos de facturas a 45 días y no a 180 como solía hacerse. “Y la más importante tal vez ha sido la ley BIC”, planteó Ramirez en referencia a la ley establecida en 2018 y única en Latinoamérica; en la que el Estado reconoce la filosofía B de una empresa y permite establecer reconocimientos financieros para aquellas sociedades que buscan el beneficio colectivo y la sostenibilidad. A la hora de medir el éxito de las empresas B, Ramirez plantea que va más allá del número o del impacto directo en una comunidad o trabajadores: “Al final es un tema que está relacionado con la sostenibilidad y es si seguimos existiendo como sociedad, si seguimos en este planeta viviendo como especie en equilibrio, creemos que vamos por un buen camino”. Academia B Además de trabajar con empresas, desde el movimiento también se acercan a universidades y colegios para justamente transmitir a los chicos su filosofía “que pueden emprender distinto, trabajar distinto.” “Nosotros creemos que el mundo debe ser regenerativo e inclusivo. Y eso no es algo que se aprenda necesariamente cuando eres grande, se aprende cuando eres chiquito”, reflexionó. Y destacó que en el compromiso B también está en la educación y que justamente es una de las razones que también los convoca a formar parte de Edutechnia, en la ciudad de Bogotá.
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