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  • El 40% de los 42 clubes de fútbol de Primera y Segunda tienen inversores de Latinoamérica o EEUU

    » Diario Cordoba

    Fecha: 29/08/2025 03:34

    El fútbol es el deporte rey, en el mundo y especialmente en Europa. Cuando un inversor analiza sus opciones en EEUU, sabe que tiene cinco grandes ligas estables y consolidadas entre las que elegir una franquicia, pero cuando la mirada se torna hacia el Viejo Continente, la realidad es que pocas opciones reales se abren más allá del balompié. Un negocio que a nivel profesional ya ronda los 30.000 millones de euros de facturación por temporada, con una tasa de crecimiento que, pese a la interrupción de la pandemia, ha crecido casi de forma constante por encima del 10% interanual, según estimaciones de UEFA. La proyección de que este escenario se mantenga en el tiempo es lo que ha hecho que se cierre la compraventa de más de 170 clubs de Primera desde 2020, y que cada año sigamos viendo más transacciones. Ahora bien, si al Reino Unido prácticamente solo llega capital estadounidense, en España continúa siendo más frecuente la entrada de inversores con acento latino. El proceso está siendo más lento y a cuentagotas, ya que la Premier League cuenta con varias ventajas competitivas. La primera es de reconocimiento de marca, pues su producto lleva más de 20 años con una ventana en abierto en EEUU cada sábado por la mañana, primero con FOX Sports y desde 2013 con NBC Sports. La segunda es compartir cultura e idioma, una mentalidad anglosajona que ha facilitado que cuando los inversores en deporte miran hacia Europa no contemplen otra primera opción que no sea la del fútbol inglés. La tercera, y no menos importante, es la mayor competición europea en términos de facturación -suma casi lo mismo que LaLiga EA Sports y Bundesliga juntas- y una implantación local que garantiza siempre estadios llenos. Una ilustración de un balón junto a los escudos de la liga española. / 'activos' Fuerte competencia En LaLiga, en cambio, la expansión internacional no arrancó hasta 2015 e históricamente se puso el foco en Latinoamérica, por cuestiones también de idioma, pero también por la fuerte comunidad inmigrante en países como México o Argentina. ¿El problema? Mientras la Premier no tenía realmente otra competición de fútbol con la que rivalizar por los fans de este deporte en EEUU, LaLiga debía abrirse hueco entre clubs con fuerte implantación social capaces de monopolizar la atención de la audiencia. Y eso ha derivado también en un cambio del perfil de inversor. A España normalmente se llega por conexiones emocionales o porque se ve en los equipos españoles una pieza más del engranaje de un negocio en torno al fútbol. Solo Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid son contemplados hoy como un valor refugio con el que diversificar sus inversiones. De hecho, estos tres son los únicos que han atraído a inversores institucionales, con Sixth Street entrando de lleno en los negocios del estadio y la televisión de los dos primeros y Ares Management tomando un tercio de los colchoneros con la perspectiva de revalorización que ofrece la Ciudad del Deporte. Tras los últimos movimientos de este verano, el capital americano ya está presente en el 40% de los 42 clubs de Primera y Segunda División, y la cifra se acerca al 50% si se tienen en cuenta otras procedencias. Es una tasa muy superior a la del conjunto de Europa, donde solo el 13% de clubs de Primera están en manos foráneas. Y cada vez lo hacen con una mayor relevancia, pues es el que también está consiguiendo que su dinero dé resultados. El último ejemplo es el de Grupo Pachuca, que en 2022 tomó el testigo de Carlos Slim como máximo accionista del Real Oviedo y este verano ha logrado que el conjunto asturiano regrese a Primera 24 años después. Por el camino, el multimillonario mexicano invirtió 18 millones de euros, a los que el actual máximo accionista ha sumado casi otros seis millones. Diferentes razones Las razones para invertir no siempre son las mismas. El rally inversor de la última década incluye grandes fortunas que tienen algún vínculo familiar con el territorio y buscan reconectar con ese pasado, pero también empresarios cuyo reconocimiento público ha llegado precisamente con la compra de ese club, y aquellos que se han desarrollado en la industria del fútbol y la compra de un club en LaLiga forma parte de un plan mayor para hacer más eficientes y más rentables sus operaciones. En este último grupo encaja la llegada del holding propietario de Club Pachuca y León (México), además de Everton de Viña del Mar (Chile) hizo moverse a uno de sus máximos rivales en el mercado azteca. El mismo verano de 2022, Orlegi Sports amplió su red de clubs con la compra del 73% del Real Sporting a la familia Fernández, a una valoración total de 43 millones y el compromiso de inyectar otros siete millones. Este otro grupo es propiedad de Alejandro Irarragorri, en busca y captura por en México por una disputa fiscal, y quien controla Club Santos Laguna y Atlas FC, este último puesto a la venta en las últimas semanas en un momento en el que se intenta que nadie controle dos equipos que juegan en una misma liga. Una Segunda más sexi Los fondos de inversión y grandes fortunas suelen inclinarse por clubs consolidados en Primera División -y, a poder ser, en Champions League-. Es esa condición la que da cierta sensación de plaza fija en la élite como si de una franquicia americana se tratase. Es lo que lo convierte en un valor refugio, en tanto que se espera que nunca se devaluará si no pierde ese estatus. De hecho, esa plaza es un activo intangible clave en la valoración, junto al valor de la plantilla deportiva y el desarrollo inmobiliario existente o potencial. Y eso ya cuesta más de 500 millones de euros si lo que se quiere es un club compitiendo en Europa. La subida de precios, que no se ha aplanado desde la pandemia, ha reducido la lista de potenciales inversores en las grandes propiedades deportivas y ha hecho que muchas miradas se vayan hacia categorías inferiores, como Segunda División o Primera Federación. Ahí el riesgo es mucho mayor, ya que cualquier revalorización exige sobre todo un ascenso, pero las barreras de entrada también son mucho más bajas y escapan a la apreciación de activos del último lustro. Para entender la magnitud del cambio, hoy la tasación promedio de un equipo en LaLiga EA Sports asciende a 233 millones, excluidos Real Madrid, Barça y Atleti, y a 30 millones en LaLiga Hypermotion, según LaLiga Stock Market 2025, informe de Intelligence 2P. Es decir, que hoy quedarse un equipo de Segunda ya vale prácticamente lo mismo que por lo que podía comprarse uno modesto de Primera hace apenas cinco años. ¿Por qué? Clubs mucho más grandes, estadios renovados y también un control económico que pone trabas a quienes les da igual operar a pérdidas. A esos siempre les quedará el libre mercado del fútbol inglés. El trío del capital mexicano lo completa el Real Valladolid, el único que estaba en manos de un inversor brasileño, Ronaldo Nazario, y cuyo descenso a Segunda División ha ido acompañado de su venta a Ignite Sports Spain, un vehículo al frente del cual está Gabriel Solares y en el que también hay fondos estadounidenses cuya identidad no ha trascendido. La valoración se ha situado en torno a los 50 millones, prácticamente el doble respecto a cuando O Fenômeno lo compró en 2018, reflejando otra de las razones por las que cada vez es más habitual que las transacciones sean en Segunda y no en Primera División. Cada vez valen más dinero. Y de México a Argentina, el otro país desde el que más operaciones han llegado y que también cuenta con un ascenso a Primera División esta temporada. Se trata del Elche CF, que tras un largo periodo de reestructuración -descenso administrativo incluido en 2015-, ahora pertenece a Christian Bragarnik. A diferencia del perfil mexicano, su relación con el fútbol ha estado siempre más asociada a la representación de jugadores hasta que en 2019 se hizo con el 90% del conjunto ilicitano en una operación que lo tasaba en unos 40 millones, incluidos los variables por ascensos. Con él, han sido dos saltos a la máxima categoría, poner fin al concurso de acreedores y volver a ser sostenible económicamente. El matemático y el banquero El grupo de inversores argentinos lo completan otros dos inversores que no vienen de controlar antes un club en su país. Marcelo Figoli, procedente del mundo del entretenimiento, tomó el control del Burgos CF a principios de 2024 y hace unas semanas sumó a su porfolio un paquete minoritario en el Recreativo de Huelva. Antes, a mediados de 2023, el Real Racing fuese adquirido por Sebastián Ceria. Matemático de formación, en 2019 vendió por 850 millones de dólares su empresa de gestión de riesgos, Axioma, a la Bolsa de Alemania. En su caso, sí tenía un vínculo emocional, siendo su mujer de Santander, entroncando así con un racional de inversión como el que impulsó a Slim en Oviedo en 2015 o a la familia Mouriño con el RC Celta. Desde Venezuela destaca Juan Carlos Escotet, máximo accionista de Abanca y que lleva invertidos más de 69 millones de euros en el RC Deportivo tras capitalizar desde 2021 toda la deuda con la que el banco gallego evitó el riesgo de quiebra del club. Tras asentarlo en Segunda y defender su inversión como un compromiso con A Coruña y Galicia, el banquero hispanovenezolano ha decidido replicar la estrategia multiclub de tantos otros inversores con la compra del FC Penafiel de Segunda en Portugal. A la izquierda, el venezolano Juan Carlos Escotet, máximo accionista de Abanca, tras ser elegido presidente del Deportivo de la Coruña. / 'activos' George Kabchi, venezolano de origen libanés, aterrizó mucho antes en el Albacete Balompié, en 2017, convirtiéndose en uno de los pioneros de la nueva oleada de inversión extranjera en el fútbol español. Él, empresario del sector inmobiliario; su hermano, representante de futbolistas. Y, en total, una inversión de más de 13,5 millones para afianzar una plaza en el fútbol profesional que es el principal activo para que hoy el valor del club supere ese importe. Marcelo Claure ya era una figura pública mucho antes de su irrupción en la industria del deporte, primero con la compra del Club Bolívar en 2008 y, más tarde, siendo uno de los promotores de la creación de Inter Miami. En 2020 entró en el ecosistema del City Football Group (CFG) con la compra del 35% del Girona FC, movimiento que se tradujo en la venta un año después de su participación en la franquicia de la MLS. Una plusvalía relevante que le sirvió para reinvertir en el soccer tres años después, adquiriendo un 10% del New York City. Capital yanqui y acento latino Claure forma parte del grupo de inversores con pasaporte estadounidense y raíces latinas, y en los que sí se aprecia la vocación de crear holdings multiclub. De hecho, el reconocido inversor traspasó sus acciones en Inter Miami a los hermanos Mas, cuya fortuna se estima en más de 1.000 millones de dólares y quienes en la MLS están tratando de dejar huella con movimientos como el fichaje de Leo Messi y sus esfuerzos por convertir la franquicia en la de cualquier latino con una narrativa en la que el uso del español es incluso superior a la del inglés. En ese viaje están acompañados por David Beckham, pero para su aventura en España buscaron otros compañeros de viaje. Jorge y José Mas lideraron la compra del Real Zaragoza de la mano de Joseph Oughourlian, accionista de referencia de Grupo Prisa y propietario del RC Lens de Ligue 1. Junto a otros inversores estadounidenses, su inversión en el club ya supera los 38 millones de euros y han logrado desencallar la remodelación del estadio de La Romareda. Alan Waxman, CEO de Sixth Street, y Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, tras la firma de su acuerdo. / 'activos' Ese importe se aproxima al que pagó Blue Crow Sports por hacerse con el control del CD Leganés, si bien la familia Moreno Pavón se pudo embolsar 35 millones extra a cuenta de las ganancias generadas con un club que cogieron en Segunda B y al que llevaron a la élite con una inversión de menos de 10 millones. Esta firma también controla el Cancún FC de Liga de Expansión MX (la Segunda azteca) y está liderada por Jeff Luhnow, nacido en México y de padres norteamericanos, quien antes de crear su propio holding futbolístico trabajó para McKinsey y distintas franquicias de béisbol en la MLB. Por los despachos de una franquicia norteamericana también pasó el canadiense de origen griego Haralabos Voulgaris, que amasó su fortuna siendo apostador profesional y quien durante tres años fue director de investigación de los Dallas Mavericks de la NBA. Un background parecido al de Anthoy James Bord, jugador de póker profesional en el pasado y uno de los representantes de la tecnológica estadounidense Park Bench en el Córdoba CF. Con pedigrí en las grandes ligas estadounidenses, aunque ya sin acento latino tan marcado, figuran los dueños del RCD Mallorca, quienes han sido capaces de ejecutar un proceso similar al que aspira a vivir el Real Zaragoza: saneamiento contable con una inversión de más de 33,5 millones de euros, consolidación en la élite del fútbol y estadio convertido en motor de negocio. El grupo inversor inicialmente desembarcó en Palma capitaneado por Robert Sarver, exdueño de los Phoenix Suns, pero hoy la propiedad recae en Andy Kohlberg, extenista profesional y quien también participaba en la franquicia de la NBA, junto al exjugador Steve Nash y Steve Kerr, entrenador de los Golden State Warriors, entre otros. Única apuesta posible La lista estadounidense la completa Ben Harburg, un inversor afincado en Oriente Próximo que compró el 6,5% del Cádiz CF hace ya casi cuatro años. Su vínculo es una combinación de sentimiento -vivió dos años de su infancia en el Puerto de Santa María- e inversión, pues acabó inclinándose por el conjunto gaditano por su potencial de revalorización. Hace unos días, volvió a ser noticia por ser el primer extranjero en hacerse con un club de Arabia Saudí dentro del plan de privatización arrancado por el país. Independientemente de las razones para invertir, al final prácticamente todos acaban participando en más de un club. Y, si bien 777 Partners es uno de los proyectos fallidos de holding multiclub y aún está en el Sevilla FC como minoritario, sus promotores ya han advertido de lo que empieza a ser una realidad: "En el futuro, será la única manera de asegurar la sostenibilidad de clubs pequeños y medianos". Suscríbete para seguir leyendo

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