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Usuhahia » Diario Prensa
Fecha: 29/08/2025 03:06
Claves para un sueño saludable. El psicólogo Martín López, a cargo de talleres en el Centro de Rehabilitación de Ushuaia, brindará este viernes una actividad destinada a brindar herramientas que permitan dormir mejor. El profesional dio consejos prácticos para lograr un descanso de calidad. Psicólogo Hugo Martín López. El Centro de Rehabilitación de Ushuaia será sede este viernes 29 de agosto de un taller sobre sueño saludable, destinado a personas mayores de 60 años. La actividad se desarrollará de 16 a 18 en calle Onachaga 146, con la coordinación del psicólogo Martín López, quien en diálogo con el periodista Daniel Puebla explicó las razones por las que el descanso se modifica con la edad y cuáles son las principales estrategias para mejorar la calidad del sueño. –¿De qué se trata el taller? –El taller está orientado a brindar claves para un sueño saludable en la persona mayor. Vamos a trabajar con distintas estrategias y con psicoeducación, porque el sueño cambia con los años. Muchas veces la gente quiere mantener la exigencia de dormir ocho horas como en la juventud, sin comprender que ese patrón se modifica con los años. Eso, claro, genera frustración y conduce al uso de “pastillas mágicas”. La idea es comprender el proceso y adquirir mejores herramientas para mejorar la calidad del descanso. –¿Cuáles son esas herramientas? –La rutina es clave: hay que mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, organizar actividades sociales, físicas e individuales, y sostener hábitos de alimentación. Todo esto ayuda a que el reloj biológico se sincronice. También es importante crear rutinas previas al sueño, como leer o escuchar música suave, y evitar la exposición a pantallas, que estimulan en lugar de relajar. –¿Qué otras acciones pueden ayudar? –El entorno es fundamental. La habitación debe tener una temperatura adecuada, entre 18 y 20 grados. El exceso de calor o de frío altera el descanso. Es clave también la alimentación: lo ideal es cenar entre las 19.30 y las 21.30 como máximo. Las comidas deben ser livianas, con verduras y proteínas fáciles de metabolizar. Es importante no acostarse inmediatamente después de cenar: hay que dejar pasar al menos una hora y media para no interferir en la digestión ni provocar molestias como reflujo o sensación de pesadez. Y es fundamental evitar los estimulantes como café, té o mate después de las seis de la tarde. Otro aspecto importante es la hidratación durante el día pero a la noche conviene moderar la ingesta de líquidos para no interrumpir el sueño con frecuentes visitas al baño. –En cuanto al uso de pantallas ¿cuánto tiempo antes de dormir conviene dejarlas? –Las investigaciones recomiendan al menos una hora antes de ir a la cama, aunque lo ideal sería entre hora y media y dos horas y media. Otro dato a tener en cuenta también es que hay que colocar luces cálidas en el dormitorio, porque simulan el atardecer y favorecen la relajación, a diferencia de la luz blanca que estimula el sistema nervioso. –¿Qué pasa con la cantidad de horas de sueño entonces? –Con la edad disminuye la actividad física y el rendimiento, por lo que el cuerpo se cansa distinto. El sueño se vuelve más superficial y es común despertarse varias veces en la noche. También suele adelantarse: uno se acuesta más temprano y se despierta más temprano. No hay que obsesionarse con llegar a las ocho horas. Lo recomendable es escuchar al cuerpo. –¿Dormir siesta ayuda? Está bueno el poder hacer siestas también, pero que no pasen los 30 minutos, porque si yo hago una siesta de una hora, de dos horas, ya sí eso va a repercutir en la noche y se va a generar un ciclo vicioso donde me duermo más tarde o no me puedo dormir. –¿Qué pasa, en definitiva, si no se duerme bien? Con la edad se modifica la latencia de sueño, que es ese momento que nosotros tardamos para dormir, desde que nos acostamos en la cama hasta que nos dormimos. En esa etapa de vida tardamos un poco más. Y después el sueño tiene diferentes fases. Hay una fase que hace toda una reparación en el cuerpo y otra fase que hace todo el aprendizaje más vinculado a todo lo que tiene que ver con lo neurológico, la calidad, o los porcentajes de esas fases van disminuyendo, así que vamos a tener menos sueños profundos. Vamos en consecuencia además a tener una tendencia a tener un sueño un poquito más superficial y a despertarnos más veces por noche. Por eso dormir bien es sumamente importante para la salud, el bienestar general y la calidad de vida.
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