29/08/2025 01:58
29/08/2025 01:57
29/08/2025 01:57
29/08/2025 01:57
29/08/2025 01:57
29/08/2025 01:56
29/08/2025 01:55
29/08/2025 01:54
29/08/2025 01:54
29/08/2025 01:53
» Misionesparatodos
Fecha: 28/08/2025 23:01
Tenía 87 años. Su virtuosismo lo convirtió en un referente indiscutido y en un embajador cultural. El chamamé perdió a una de sus figuras más emblemáticas. Raúl Barboza murió a los 87 años en París, ciudad donde residía desde fines de los 80. La noticia fue confirmada por el productor artístico Alberto Felici, quien compartió un breve comunicado después de conversar con Olga Bustamante, esposa del artista. “Agradeciendo a cada uno de ustedes el acompañamiento que le han brindado durante toda su actividad profesional, les dejamos un abrazo y seguiremos informando de cualquier novedad, por este medio”, expresó. Barboza fue acordeonista, compositor y referente de la música popular argentina, su vida estuvo marcada por un talento precoz que lo convirtió en “Raulito El Mago”. A lo largo de su carrera, compartió el escenario con artistas como Atahualpa Yupanqui, Astor Piazzolla, Mercedes Sosa y Peter Gabriel. La muerte de Raúl Barboza fue dada a conocer por su productor artístico. (Foto: Instagram / raulbarbozaok) Su partida enluta al folklore argentino y al público internacional que encontró en su música un puente cultural capaz de trascender fronteras. Raúl Barboza, un embajador de la música argentina Nacido en Buenos Aires en 1938, pero con raíces correntinas, creció en un hogar atravesado por la música gracias a su padre, Adolfo Barboza, pionero del chamamé en la capital. A los seis años recibió su primer acordeón y, poco después, ya actuaba en vivo junto al conjunto de su padre. Su virtuosismo quedó plasmado en numerosas grabaciones y discos fundamentales, entre ellos La tierra sin mal, De mi tierra al mundo y Solo en París. Dejó una extensa discografía, participó en bandas sonoras de cine y fue protagonista de documentales como El sentimiento de abrazar (2003) y La voz del viento (2022), que rescatan su historia y su aporte a la difusión del chamamé. En 2024, fue reconocido como Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
Ver noticia original