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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/04/2025 00:31
Joel Ojeda habló sobre su ex Catalina Gorostidi, la participante de Gran Hermano Desde su ingreso a Gran Hermano (Telefe), la salud de Catalina Gorostidi fue uno de los temas más señalados por los fans. Conociendo sus problemas de alimentación, los seguidores del reality mostraron su preocupación por la joven, planteando cuanto podría impactar la dinámica del programa en la pediatra. Así las cosas, quien salió a dar su opinión de la situación fue Joel Ojeda, expareja de Gorostidi. Al referirse al tema, el joven expresó en Intrusos (América): “Estoy contento porque la veo bien anímicamente, pero por otro lado, ella expresó que tiene un problema alimenticio, algo de lo que tengo conocimiento porque conviví con ella y fue un tema en nuestra relación”. Durante la entrevista, Ojeda explicó que Catalina solía hablar con frecuencia sobre su peso y que muchas veces evitaba comer. Frente a estas situaciones, él intentaba acompañarla con un control limitado, respetando sus pedidos: “Muchas veces me hablaba del peso y no comía, yo la pesaba seguido porque no quería ver la balanza. Me lo pedía ella, y yo quería saber si estaba dentro de los valores normales de peso corporal. Buscaba tener un mínimo control para no preocuparme”. Al salir de Gran Hermano, Joel Ojeda y Catalina Gorostidi comenzaron una relación También reveló que, antes de finalizar su vínculo afectivo, Catalina había iniciado un tratamiento con profesionales especializados. “Antes de terminar la relación, ella comenzó un tratamiento en unión con psicólogos y psiquiatras, quienes sabían sobre el trastorno alimentario. Espero que siga con ese tratamiento. Son temas muy psicológicos”, detalló. Al referirse a los cambios en su conducta, Ojeda mencionó que los notó cuando la relación comenzó a deteriorarse. “Comencé a ver los cambios cuando las cosas entre nosotros no iban bien”, señaló, sin precisar si esos cambios eran signos de mejoría o de agravamiento. El ingreso de Catalina Gorostidi a GH La decisión de Catalina Gorostidi de reingresar a la casa de Gran Hermano generó preocupación en su entorno más cercano, a raíz de declaraciones públicas que la médica pediatra había hecho días antes del inicio del certamen. En un video difundido previamente, Catalina reveló que desde los 17 años padece un trastorno de conducta alimentaria. El objetivo de ese mensaje era generar conciencia sobre la enfermedad, marcando una posición personal respecto a la exposición pública de su salud. Ante las cámaras del ciclo, Gabriela mostró su preocupación ante el estado de Catalina desde su llegada a la casa (Video: X) El ingreso al programa, con sus rutinas estrictas, presión emocional y alta exposición mediática, reavivó los temores respecto a cómo podría influir ese entorno sobre su estado físico y psicológico. Si bien la producción del ciclo no se expresó al respecto, distintos fragmentos de la convivencia comenzaron a generar inquietud tanto en redes sociales como en medios tradicionales, donde se retomó su testimonio inicial como antecedente directo del debate. Como si fuera poco, en las últimas semanas, los fans observaron a la joven levantándose de la mesa sin tocar su comida o devolviendo el plato casi intacto. Estos gestos, aparentemente repetidos, resonaron con fuerza teniendo en cuenta que la propia participante había manifestado públicamente que atravesaba un trastorno de conducta alimentaria. La situación incrementó cuando, días atrás, Gabriela Gianatassio y Catalina Gorostidi tuvieron una charla íntima que no pasó desapercibida ante las cámaras. Todo sucedió en el patio, en un momento de aparente descanso. En ese contexto, la médica comentó: “Ya habré engordado como cuatro kilos”, dijo en referencia a su alimentación en la casa. Gabriela, sin vueltas, reaccionó de inmediato: “Pará, no empecés a ser neurótica”. La médica rosarina, cuya situación de salud fue dada a conocer por ella misma hace un mes, contestó apenas con un “No quiero”, pero fue suficiente para que la conversación tomara un rumbo más profundo. La brasilera, visiblemente preocupada, le marcó los límites: “Si vos sabés que tenés problemas de alimentación, arreglalos en la mesa también”.
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