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  • El sarampión es una enfermedad grave que se previene con vacunas – El Santafesino

    » El Santafesino

    Fecha: 04/04/2025 01:39

    Ante la aparición de casos de sarampión en nuestro país, comenzó a aplicarse un esquema de vacunación complementario en las zonas afectadas y se controlan los carnés de vacunación. Esta enfermedad podría ser erradicable manteniendo altas tasas de inoculación en la población. Facebook Twitter WhatsApp La reaparición de casos de sarampión con una baja cobertura de la vacunación es la combinación menos deseada en salud pública para una enfermedad tan contagiosa y de alto riesgo si se combina con la malnutrición infantil y falta de atención adecuada. Los primeros días de marzo, la Organización Panamericana para la Salud (OPS) difundió una alerta epidemiológica por los brotes en cuatro países de la región e instó a los gobiernos locales a reforzar la vacunación. Solo en Estados Unidos, 15 estados ya confirmaron más de 300 casos de tres brotes con epicentro en Texas, donde murió un menor de edad. “Hasta la semana del 21 de febrero, se confirmaron 268 casos de sarampión, incluida una defunción [por la de Texas], en Estados Unidos, Canadá, México y Argentina. Este aumento representa un incremento significativo con respecto al mismo período de 2024, cuando se registraron 60 casos en las primeras ocho semanas de ese año”, detalló la OPS. En la Argentina, según datos oficiales, se confirmaron 8 casos de sarampión en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires. No hay casos confirmados en otras provincias. Bien vale informar que, ante la aparición de un caso sospechoso, es obligatorio informar al área de Epidemiología provincial y dar inicio al protocolo de acción dispuesto. En tanto, en Santa Fe, las autoridades de Salud provincial dispusieron incrementar la vigilancia epidemiológica y se está trabajando para reforzar los esquemas de vacunación. Hasta el momento no se registran casos, luego de evaluar 11 sospechosos en distintos departamentos. A nivel nacional, el Consejo Federal de Salud (Cofesa) se reunió hace pocos días con los ministros provinciales y se definió implementar una campaña de vacunación complementaria en las zonas afectadas. El refuerzo se concentrará en el AMBA, que es donde se está registrando el brote que comenzó en el barrio de Palermo y Florencio Varela. A partir de esto, en la Ciudad de Buenos Aires se empezaron a controlar los carnés de vacunación en las escuelas para poner al día las dosis de calendario en los alumnos que no tengan el esquema de vacunación completo. “Aparentemente ambos brotes están conectados entre sí y su origen serían dos casos importados de menores de edad que venían viajando desde Rusia, con escalas en distintos países, y al llegar a Argentina presentaron síntomas de sarampión. Ambas niñas no tienen antecedentes de vacunación contra el sarampión”, señala Juan Claus, especialista en Virología de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (FBCB-UNL) para resaltar el papel crucial que cumplen las vacunas como prevención de nuevos casos. Vacunación, el punto clave Juan Claus dimensiona el rol de la vacunación para prevenir la enfermedad: “Es de vital importancia porque este rebrote de sarampión está vinculado con un descenso en las tasas de vacunación y éste no es un problema sólo de Argentina, sino que es global”, indica. Datos preliminares oficiales en Argentina anticipan que el año pasado sólo recibieron la primera dosis de la vacuna triple viral un 78,5% de los bebés de un año que debían ser inoculados: hay 102.467 que no lo hicieron. Eso se traduciría en una cobertura del 81% con la primera dosis y de apenas un 55% para la segunda de la población objetivo. Los datos más recientes incluyen dosis pendientes de aplicación en los stocks provinciales. “Afortunadamente en Argentina hemos podido mantener durante más de un siglo una de las políticas públicas que ha atravesado todos los signos y colores políticos como es mantener el Calendario Nacional de Vacunación, y esperamos que ésta administración continúe con esta política pública absolutamente virtuosa, que ha hecho que nuestro país tenga una de las tasas más elevadas de inmunidad frente a enfermedades transmisibles y prevenibles por vacunación en todo el mundo, como el sarampión”, resalta el investigador de FBCB-UNL. Inmunidad de rebaño “Es muy importante mantener la inmunidad de rebaño porque cuando una población, en este caso humana, adquiere un alto nivel de inmunidad frente a un determinado patógeno transmisible no solamente están inmunizadas las personas vacunadas, sino que también están protegidos quienes quedan fuera del circuito de circulación viral, aquellas personas que no pudieron inmunizarse individualmente”, explica Claus. Advierte que “en toda población siempre existe un grupo de personas que no se pueden vacunar, por ejemplo, adultos y niños con inmunodeficiencias por tratarse de una vacuna a virus activa; ¿quedan desprotegidas esas personas? No, en una población altamente inmunizada por vacunación ellos también están protegidos porque el virus no puede circular al no encontrar huéspedes susceptibles para ir pasando de uno en uno”. “La vacunación es un bien social y su máximo valor se adquiere cuando alcanza el mayor porcentaje posible de la población”, remarca el investigador “En el caso del sarampión debe ser muy alto el porcentaje de vacunación para proteger a quienes no pueden vacunarse porque el virus del sarampión es altamente transmisible. Para graficar: es 5 o 6 veces más transmisible que el virus que produce Covid 19, está entre los más contagiosos, por eso es muy importante mantener esas tasas de vacunación muy elevadas”, asegura con doble subrayado. “Hay que seguir adelante con ésta política de vacunación que siempre hemos tenido y aclarar qué está pasando con la vacunación en el país, si la baja en la tasa de inoculación, aparente, que reflejan las estadísticas del Ministerio de Salud Nacional, son reales o se deben a los cambios que se han producido en el registro de vacunación”, manifiesta y añade que “hay otras fuentes que indican que hay subregistros que estarían vinculados con la implementación de la migración de datos de inoculación a un sistema digital. Esto se debe aclarar lo más pronto posible, porque si realmente se verifica una baja en las tasas de esa proporción se deben aplicar políticas de corrección, hacer una campaña de refuerzo en la vacunación”. Enfermedad erradicable “El sarampión es una enfermedad que podría ser perfectamente erradicable”, afirma contundente Juan Claus, investigador de Virología de la UNL. “Al ser un virus que solo tiene como huésped susceptible al ser humano, o sea no se origina en reservorios o en otros animales, se transmite directamente de humano a humano y existe una vacuna que es muy eficaz; la conjugación de estas dos virtudes haría posible su erradicación, como sucedió con la viruela”, explica. En décadas anteriores, hubo regiones en el mundo que fueron declaradas libres de sarampión, como por ejemplo la de las Américas y, particularmente, la República Argentina, indica Claus, pero lo que sucedió después no fue alentador: “ese estatus de libre de sarampión se volvió a perder en el año 2018 cuando aparecieron casos en Brasil y en Venezuela y comenzamos a tener casos importados en Argentina”. Síntomas para estar alertas El sarampión es una enfermedad viral, altamente contagiosa, que puede presentarse en todas las edades. Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: fiebre alta, manchas rojas en la piel, secreción nasal, conjuntivitis y tos. También puede presentarse de forma grave, sobre todo en menores de 5 años y personas malnutridas como neumonía, convulsiones, meningoencefalitis, ceguera, encefalomielitis postinfecciosa y trastornos degenerativos tardíos o incluso causar la muerte. La transmisión es fundamentalmente por vía respiratoria, de persona a persona, por diseminación de gotitas de Flügge (a través del aire) que entran en contacto con las vías respiratoria superiores o conjuntivas. El virus puede persistir en el aire o sobre superficies, y es activo y contagioso por 2 horas. Habitualmente se puede transmitir desde 4 días antes hasta 4 días después de la aparición de la enfermedad. No existe tratamiento antiviral específico contra el sarampión, pero puede prevenirse con la vacunación. Por esta razón, la población debe estar alerta ante posibles síntomas de aparición de la enfermedad y fundamentalmente controlar el cumplimiento del calendario de vacunación, con todas sus dosis. El investigador en Virología informa que “ante la sospecha de un caso de sarampión se debe volver a utilizar barbijo, tanto el niño como las personas a su alrededor, aunque sean asintomáticas. Y hacer la consulta médica lo antes posible teniendo en cuenta que cuanto antes se haga más rápido se podrá controlar un eventual brote a partir de un caso testigo”. En nuestro país, todos los casos han tenido una evolución benigna, actualmente. Pero el sarampión no es una enfermedad que esté libre de complicaciones, puede alcanzar estadios graves e incluso la muerte. “La complicación más frecuente es una sinusitis, entre las benignas, y luego la neumonía como una de las graves. Además también puede complejizarse a largo plazo, pues existen manifestaciones tardías que pueden aparecer luego de años, como por ejemplo la panencefalitis esclerosante sub-aguda, es una enfermedad del sistema nervioso central que es invalidante y, generalmente, culmina en fallecimiento”, desglosa el virólogo resaltando la importancia de la prevención del sarampión, para lo cual adquiere vital importancia controlar el calendario de vacunación y acudir en busca de vacunas si fuera necesario completar los esquemas. Evitar que circule el virus “Siempre existieron grupos de población antivacunas, especialmente en el continente europeo, y entre esa población no vacunada por principios siempre circuló el sarampión y eso fue un obstáculo para la erradicación de la enfermedad, de hecho Europa nunca logró el estatus de libre de vacunación que tuvo América”, asegura el investigador a lo que suma que “ese enclave de circulación de sarampión nunca dejó de existir y, por otro lado, tenemos el impacto de los problemas socioeconómicos: el aumento de la pobreza, las dificultades de acceso a servicios sanitarios esenciales configuran un panorama que influye en el acceso a la vacunación”. El especialista en Virología explica que la pandemia debido a SARS COV 2 desatada en marzo de 2020, trajo más inconvenientes debido al aislamiento social que implicó dificultades mayores para acceder al sistema de salud para vacunarse y al no concurrir los niños a las escuelas no se controló el cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación. “Esos movimientos antivacunas siempre existieron en el mundo y son estimulados por grupos políticos con intereses particulares, han florecido en estos últimos años e incluso forman parte del poder gubernamental en muchos países, inclusive en Estados Unidos donde actualmente tienen a cargo del área de Salud a una persona que se declara antivacunas. Entonces, no es raro, no es inesperado que aparezcan brotes de sarampión”, analiza Claus.

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