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  • Suba del pollo: ganan los empresarios, pierden los de siempre

    Concordia » Diario Junio

    Fecha: 03/04/2025 17:02

    Sergio es propietario de un comercio del rubro en la esquina de Vélez Sarsfield y Humberto Primo. Explicó que las ventas vienen a la baja desde hace mucho tiempo y ahora se afianzó la baja de las ventas con las últimas subas. «A la gente le dicen que la carne aumentó y aumentó también el pollo, pero nada que ver: el pollo sigue siendo barato», indicó. En una semana, la caja de pollo aumentó $7.500. «Eso fue el primer ‘chirlo’ fuerte que hubo y después siguió aumentando», dijo. «Estaba en $42.000 y ahora está en $55.000, $59.000 o $65.000; depende de la marca», explicó. Una vez que sube la materia prima, los comerciantes trasladan el precio al mostrador. «El kilo de pollo habrá aumentado entre $1.000 y $1.500. Todo depende de la marca del frigorífico que sea», indicó. «Yo lo tengo a $2.500 y algo, pero hay lugares donde está a $3.500», explicó. La demanda se centra mayormente en los filetes, las milanesas y la pata muslo. Los incrementos se trasladan a todos los cortes. «Los tres kilos de pata muslo yo los tengo a $8.100, pero hay lugares que los tienen a $7.100 o $8.500 o dos kilos a $8.000. La variable depende de la marca de pollo que sea que trabaje el frigorífico», remarcó. «La gente se queja, sobre todo el jubilado que compra menos. Todo el mundo compra menos. Un 50% menos. Y el que dice que no le bajó la venta, supongo que está mintiendo o tiene un Dios aparte», expresó el propietario del comercio. A su vez, remarcó que no tiene margen para amortiguar las subas. «No me da el margen para aguantar. Vengo aguantando desde hace rato y ahora ya no puedo aguantarlas más», remarcó. En la comparación con la carne roja, el pollo sigue siendo económico. De hecho, a Sergio lo habían consultado esa mañana porque a un cliente le habían cobrado $25.000 un kilo de carne de ternera de primera calidad y $18.000 el kilo de chorizo de cerdo. «Y yo le dije que sí, porque si trabajas como corresponde una buena carne, si tenés muchos empleados, mucho gasto de luz e impuestos, tenés que venderlo a ese precio. No te da». «Lo único que no se vende del pollo es el grito que no lo pueden capturar, pero después se vende todo, hasta el pico». En la zona céntrica, donde el poder adquisitivo se lo permite, se compra el filete. Y en los barrios buscan lo más económico: «el menudo, la alita o la carcasa». «Con un buen guiso de alita, estás del otro lado». Según le explicaron a Sergio los proveedores, la suba se debe a la mortandad de pollos que dejaron las olas de calor que se registraron en verano. «Quedó muy poco; esa es la versión oficial que yo tengo de los frigoríficos», acotó Sergio. Los empresarios «no pierden nunca» Miguel Klenner, secretario general del STIA (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación) de Concepción del Uruguay, explicó que la mortandad de pollos no es una razón válida. “Mortandad no, porque siempre hubo. Hay épocas en que hubo mortandad y no tiene nada que ver eso. Aparte, tienen stock. Eso está dentro de los parámetros normales respecto del verano y los calores. El sector avícola tiene todo en cámaras. La producción no ha bajado en ningún lado”, dijo además. “No es que te quedas sin stock como cuando llueve en Balcarce, se empantanan los camiones y no podés sacar la papa y te sube al doble”, remarcó además. Para el representante del STIA, la principal razón es la suba de la carne roja. “Cuando sube la carne roja, ellos les pegan un ‘chirlito’ para recuperar”, indicó. Además, mencionó que los empresarios del sector son “grandes especuladores” y “no pierden nunca”. “Manejan mucho el dólar porque exportan. Saben antes de que pasen las cosas. Ellos están un paso adelante en la economía porque tienen muy buenos asesores y se cubren. Ellos ya saben que el dólar iba a aumentar. Ahora (el dólar blue) está en $1.310, $1.315. Entonces no pierden nunca y siempre están un pasito adelante”, dijo. Klenner dijo que los factores por los que se incrementa el precio del pollo son varios. Por ejemplo, las paritarias. “Una paritaria te aumentan y entonces ellos aumentan el pollo”. También los combustibles. “El sector avícola pone huevos en varias canastas. Vos escuchás que Noelma tiene campos y trabaja con la agricultura”, dijo en referencia a la empresa, una de las grandes productoras avícolas del país, con sede en Villa Elisa. Según la página web Bichos de Campo, la empresa procesa 150.000 pollos por día, lo que equivale a una faena anual de 37,2 millones de aves, ubicándola en el cuarto lugar del ranking nacional. Además, cuenta con una amplia flota de camiones propios que le permite distribuir eficientemente sus productos en el mercado interno. Pero además, en el rubro agrícola, posee 7.000 hectáreas dedicadas a la producción de granos, fundamentales para la alimentación de sus aves y su tambo. La integración agrícola fue clave para reducir costos y garantizar el abastecimiento de maíz y soja, implementando acuerdos con productores locales que le permiten originar el 70% de sus granos a menos de 170 kilómetros de Villa Elisa. “Para medir qué es lo que puede venir a futuro, hay que estar muy atento al sector avícola. Mueven mucho la ficha”, advirtió. A la gente «no le queda otra» Alejandra es propietaria de una pollería ubicada en calle Salta, entre Damián P. Garat y Colón. Sostuvo que el pollo sube semanalmente y eso le genera preocupación. Explicó que desde que comenzó a incrementarse el precio, a principios de marzo, a la fecha, el cajón de pollo se revalorizó «un 35% o un 40% fácil». «Hace un mes estaba $39.500 y hoy $58.000». Las causas no las dan a conocer los proveedores. La mujer deduce que se debe a que ha quedado muy desnivelado con respecto del precio de la carne. «Y debe ser que quieren que queden un poco más parejos los precios». Cuando los clientes llegan al comercio, miran el pizarrón con los precios y comienzan las quejas. «Al principio medio que se niegan a comprar, a pagar, pero después no les queda otra», mencionó. «Buscan los cortes más baratos, como la alita, la pata muslo. Se dan mañas; buscan alternativas. Con un pollo se hacen tres comidas», indicó. Pero muchos compran menos. «Buscan las promociones. Nosotros tratamos de tener promociones de pata muslo, pero no la podemos tener porque el precio es muy variable, continuamente está subiendo. No la podemos mantener a las promociones por el momento», indicó Alejandra. Las ventas bajan uno o dos días luego de que aumenta la carne, pero luego retoman su ritmo habitual. «La gente tiene que comprar».

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