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» El Ciudadano
Fecha: 03/04/2025 15:14
Un uniformado de la Policía de Santa Fe, de 36 años, fue acusado este martes como un enlace clave en la organización de Lisandro “Limón o Licha” Contreras, a quien sindican como líder de la banda de Los Menores. Se trata de Jonatan Garraza, quien estuvo prófugo por tres meses hasta mediados de marzo cuando se entregó en la Tropa de Operaciones Especiales (TOE). Para la Fiscalía, el rol del policía no sólo era el de filtrar información y de custodio de Limón sino también intervenía en la logística de la asociación ilícita dedicada a las apuestas y juego clandestino, estafas a través de ventas de terrenos, creación de sociedades fantasmas e inversiones en monedas virtuales. Organización de Limón Lisandro Contreras fue imputado el 23 de diciembre pasado por formar parte de la asociación ilícita de Leandro “Gordo” Vilches, Pablo Camino y Héctor Rodolfo “Eri” Masini, reclusos que cumplen penas en cárceles federales y que fueron considerados en su momento como miembros de Los Monos. Sin embargo, para finales de 2022 se transformaron en la facción disidente del líder Ariel Máximo “Guille” Cantero. Conocido como Limón o Licha fue detenido el 7 de diciembre de ese año en Tigre, aunque su domicilio estaba en el barrio San Sebastián de la localidad bonaerense de Pilar. La Justicia provincial pudo corroborar esto debido a que este último domicilio fue el que dio para cumplir el arresto domiciliario con una tobillera electrónica por una pena de 6 años y 10 meses prisión tras ser hallado culpable de robo y portación de arma de fuego de uso civil. La fiscal Georgina Pairola lleva adelante la investigación por la asociación ilícita que lidera Limón, quien también está sindicado como cabecillas de la gavilla de Los Menores. Los integrantes de esta banda tienen su territorio en el barrio 7 de Septiembre y serían el brazo armado de Contreras. A su vez, están sospechados de ser los responsables del doble crimen del histórico líder de la barra de Rosario Central, Andrés “Pillín” Bracamonte, y su segundo Rubén “Rana” Attardo cometido el 9 de noviembre pasado a pocas cuadras del estadio de Central. Mano derecha del jefe En la audiencia de este martes, la fiscal Pairola reconstruyó el rol de Garraza en la organización que quedó al descubierto tras el rastreo de chats cifrados donde se refería a su jefe como Primo, fotos en Pinamar y allanamientos que revelaron su doble vida. El policía, estaba en disponibilidad pero supo tener un breve paso por la Policía de Investigaciones (PDI) y su último servicio fue en la comisaría de Acebal, distante a 22 kilómetros de Rosario. Los indicios recolectados por los investigadores lo describieron como uno de los hombres de confianza de Limón hasta el punto de que es el padrino de su pequeño hijo. Esa relación también quedó en evidencia a través de los mensajes en las diferentes aplicaciones de mensajerías y por las asiduas visitas que le hizo a Contreras en el country de Pilar antes de que fuera detenido en el allanamiento de la Policía Federal y la TOE. Otra prueba incorporada al expediente fue que quedó registrado el 18 de febrero de 2022 como el policía que se presentó en la comisaría 12° donde Limón había quedado detenido luego de ser atrapado en un auto y con la tobillera por las calles de Rosario. Ese día dijo ser familiar de Limón y consultó por la situación procesal. Al día siguiente, esa seccional, ubicada en Solís y Casilda de barrio Ludueña, recibió 15 balazos y la Fiscalía no descarta la participación del policía en este hecho. «Primo, voy con las dos en la caja» En la audiencia también se ventilaron los intercambios de mensajes a través de la aplicación de datos encriptados Zangi que dieron cuenta de las tareas de custodia que llevaba adelante el policía. El 13 de noviembre de 2024, por ejemplo, avisó «Primo, voy con las dos (por armas de fuego) en la caja” cuando lo pasó a buscar para que firmara en la Agencia de Medidas No Privativas en Rosario. En el celular de Garraza también extrajeron evidencia del trato en código que tenía la banda: por ejemplo Contreras era Primo, la ex esposa de éste Ornella Dipietri –acusada en esta causa– era O mientras que Fernando “Colo” Cappelletti –encargado del juego ilegal que sigue prófugo– figuraba como Rojo23. Además, las fotografías en su celular lo mostraron en Pinamar con su jefe, Matías Gazzani (prófugo y sindicado como socio de Limón) y Enzo Benítez (acusado y señalado como gatillero de la banda). Las reservas del hotel Playas también estaban a su nombre. Para la acusación, Garraza no solo era el chofer sino que prestaba activa colaboración y logística en los casinos ilegales que estaban a cargo del Colo Cappelletti y Jorge “Viejo “ Fleitas; las estafas con terrenos, las sociedades fantasmas y las inversiones en monedas virtuales. «El policía que filtraba información» La imputación le sumó que usó su condición de policía para filtrar información sensible de investigaciones, conseguir armas de fuego y proteger a Contreras para que se moviera libre en sus viajes a Buenos Aires. Acusación y prisión Tras la extensa descripción de la fiscal Pairola, la jueza Paola Aguirre aceptó la imputación como miembro de la asociación ilícita y le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley.
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