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  • Un perro antibombas y 70 penitenciarios para el juicio de los Kiczka

    » LaVozdeMisiones

    Fecha: 27/03/2025 11:21

    Graciela Enríquez, madre de dos de los ex policías detenidos en el penal de Loreto acusados por “sedición” y “consipiración”, Iván y Alejandro Arrieta, denunció públicamente que ambos “contrajeron enfermedades como consecuencia del mal estado” en el que se encuentra una de las celdas conocida internamente como “La Pelada”. “Ahí lo encontré a Alejandro el sábado cuando me fui en el horario de visita y el domingo. La celda mide 1.50 por 2.50, es muy chiquita y en las paredes está llena de sangre y excremento de larga data. No tienen baños, tienen que hacer sus cosas en una botella, no tienen luz ni elementos de limpieza, están en condiciones inhumanas”, relató indignada en diálogo con La Voz de Misiones. Y continuó: “El lunes lo trajeron a Alejandro al hospital porque tiene problemas de salud como consecuencia del estrés por el encierro. Estuvo cinco días internado por una diabetes que se le despertó ahora por las condiciones en las que está viviendo. Llegó con una glucosa en sangre de 400, nosotros no somos diabéticos en la familia y él tampoco tiene antecedentes de nada, era una persona sana. Del 4 al 9 estuvo internado y el día 10 lo trasladaron otra vez a La Pelada”. La madre de los detenidos también cuestionó la falta de información por parte del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) y el hospital: “Cuando lo trajeron al hospital nadie me avisó, nadie me dijo nada. También quedaron sin comunicación porque le sacaron el celular desde el viernes. Yo me enteré por personas que me conocen y que estaban en el pasillo. Ellos me avisaron que lo vieron ingresar, si no fuera por ellos no iba a saber porque no nos informan nada”. “De ahí me fui al hospital hasta el directorio médico, pero no me dejaron entrar. Hablé con los penitenciarios que lo trajeron y solo me hicieron esperar sin darme ningún detalle”, aseveró. Sin avances Enríquez no solo cuestionó “el estado inhumano” en el que se encuentran sus hijos en la cárcel, sino que también repudió la falta de respuestas por parte del juez Fernando Verón, quien se encuentra al frente de la causa por la que están detenidos hace seis meses. “Podrían seguir todo el procedimiento de investigación de la causa hasta llegar al veredicto, pero creo que deberían estar con sus familias como corresponde. Mi hijo tiene cuatro chicos menores, todos en edad escolar. ¿Dónde está el derecho de los niños si se juega con la cabeza de los chicos psicológicamente?”. Para terminar, enfatizó: “Queremos ver si pueden tener prisión domiciliaria, que sigan investigando la causa, pero que estén en sus casas con sus familias”. Huelga de hambre Ante la falta de novedades, cuatro de los detenidos en Loreto decidieron iniciar una huelga de hambre. Si bien la decisión surgió el viernes, el abogado defensor de los hermanos Arrieta, Ricardo Sebastián Pérez Dorrego, afirmó que la medida se habría materializado el lunes “como consecuencia de la falta de respuestas por parte de la judicatura donde se solicitaron pruebas. También se pidió el cese de la prisión preventiva, nulidades y nada se ha resuelto”, lamentó el letrado en diálogo con La Voz de Misiones. A su vez, repudió: “No dan respuestas escudándose en cuestiones procesales absurdas”. Y sobre los detenidos, aclaró que “las medidas decidieron tomar ellos por lo que consideran, a todas luces, detenciones injustas toda vez que no cometieron ningún delito”. Al igual que Enríquez, Dorrego apuntó contra el personal penitenciario: “Alejandro sufrió una descompensación durante el fin de semana, fue llevado al hospital Madariaga y nadie del Servicio Penitenciario quiere informar el motivo. La madre de este muchacho fue hasta el hospital y ni siquiera le permitieron verlo, manifestando un trato absolutamente inhumano”. En cuanto al estado de la causa, afirmó: “Desde hace varios días estamos intentando hablar con el juez de la causa y siempre es imposible comunicarnos con él”. Ataques de pánico Matías Orrego es hermano de Joaquín Orrego, otro de los policías acusados por “sedición”, pero se encuentra detenido en el penal de Puerto Rico. Tiene 34 años y dos hijos, uno de 8 y otro de 10 años, quienes subsisten gracias al trabajo de su madre quien se desempeña como comerciante y es el único ingreso con el que cuentan. “Nosotros lo visitamos en los días y horarios de visitas y físicamente se encuentra bien. Ellos en Puerto Rico no iniciaron huelga de hambre, pero mentalmente están muy mal, él tiene ataques de pánico y ansiedad porque la espera se volvió muy larga y aún no tenemos ningún tipo de respuesta sobre la causa”, aseguró Joaquín Orrego en diálogo con este medio. FOTO PRINCIPAL: Canal 12.

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