La capilla San José, un legado de fe y generosidad que el padre Marcelo Krenz dejó a San Salvador
Entre las numerosas obras pastorales que marcaron la vida del presbítero emérito Marcelo Krenz, una de las más significativas fue la construcción de la capilla San José, inaugurada en 2024 en el predio de la Escuela Privada número 113
La historia comenzó cuando el padre Marcelo observó que la institución educativa contaba con modernas instalaciones, pero carecía de un espacio propio para la oración y la celebración de la fe. En una entrevista concedida a MERCURIO NOTICIAS, explicó que la iniciativa surgió de manera simple y profunda a la vez: "Quería hacer una para que la escuela esté completa. Tiene un hermoso salón y le faltaba una capilla".
La construcción demandó aproximadamente un año y medio de trabajo y fue financiada íntegramente por el sacerdote. En aquel momento, el propio Krenz reconocía la magnitud del desafío: "Es la primera vez que tengo una obra como esta tan importante", aunque recordaba que durante su paso por otras comunidades también había impulsado diversas mejoras y construcciones religiosas.
El 31 de mayo de 2024, la capilla abrió por primera vez sus puertas. A las 16:00, se celebró la primera misa, concelebrada por el padre Marcelo Krenz y el párroco de Santa Teresita del Niño Jesús, Aníbal Aguilera, en una ceremonia que incluyó la bendición del altar y contó con una importante participación de fieles. Aquella jornada representó la concreción de un sueño largamente anhelado por el sacerdote.
Meses después, el 3 de agosto de 2024, se realizó la inauguración oficial con la presencia del obispo de Concordia, monseñor Gustavo Zurbriggen, quien presidió la celebración eucarística y la bendición formal del templo. Durante la homilía destacó la importancia de la obra y la generosidad de su impulsor. "Damos gracias a Dios por esta obra, por la generosidad del padre Marcelo, porque en este lugar podemos reunirnos como hijos de Dios, como familia de Dios", expresó el prelado ante una multitud que colmó el lugar.
La directora de la escuela, Sandra Wagner, definió entonces la capilla como "un regalo maravilloso que el padre Marcelo nos deja como legado para nuestro barrio y comunidad escolar". Por su parte, el padre Aníbal Aguilera destacó que San José es patrono de la familia y de la Iglesia, y valoró la creación de un espacio que serviría para la vida espiritual de la escuela, los retiros religiosos y las actividades pastorales del barrio.
Hoy, tras el fallecimiento del padre Marcelo Krenz a los 91 años, la capilla San José adquiere un significado aún más profundo. Más que una construcción material, representa el testimonio de una vida dedicada a la fe, la educación y el servicio a los demás. Un templo nacido del corazón de un sacerdote que quiso dejar a las futuras generaciones un lugar de encuentro con Dios y que, con su obra, seguirá presente en la vida de la comunidad de San Salvador.