Contacto

Volver a la portada
Opinión
DiarioWeb hace 12 horas 3 min de lectura

Lionel no llores, Dibu vos tampoco, son nuestra bandera que flamea orgullosa

La derrota deja tristeza, pero también un legado imposible de borrar.

Lionel no llores, Dibu vos tampoco, son nuestra bandera que flamea orgullosa
Foto: DiarioWeb

Llora Lionel Messi, llora el Dibu Martínez, llora Lionel Scaloni, llora la Argentina. Está bien la derrota deportiva es muy reciente, el sentimiento a flor de piel, las ilusiones contra el piso. Celebra España, canta victoria, es campeona del Mundo. Está bien, fueron mejores que Argentina y que el resto. Es un justo campeón. ¿Hay justicia en el fútbol? A veces. Si la justicia imperara en el mundo del fútbol, Messi no debería llorar, los que deberíamos llorarlo somos nosotros a él. Eso sí que sería un acto de Justicia. Y si realmente ¿fue la última de Leo? Como decía el grito de guerra de los hinchas argentinos. Eso sí que sería para que lloremos los argentinos y el mundo del fútbol en general.

¡Cuánto nos han dado, muchachos, cuánto!

No se merecen estar tristes. Nosotros sentimos orgullo por ustedes, por lo grandes que son, por lo bien que defendieron la camiseta de la Selección, por los títulos que ganó La Scaloneta pero por sobre todo, por lo bien que le hicieron a esta Argentina en este mes lleno de ilusión, esperanza, banderas argentinas en los colegios, en las calles y en las casas y departamentos en todo el país. Nos devolvieron las ganas de ser argentinos, en un país lleno de grietas y cuestiones del día a día que duelen o deberían hacerlo mucho más que una final perdida.

Levantaron un 0-2 contra Egipto, se impusieron en cruces complicados, le dieron vuelta a una semifinal inolvidable a Inglaterra y, en el partido final, con una España entera, ya sin los centrales titulares argentinos sustituidos por lesiones, con un Lionel Messi sin posibilidad de tirar una pared, porque la pelota era propiedad de la Selección ibérica, apareció el peor escenario, la expulsión de Enzo Fernández. Pero bueno, el gen argentino nunca claudica, nunca deja a pie, siempre ese corazón late como bandera en cada cancha y planta cara ante cualquiera. Y así fue, once contra diez, alargue y a seguir sufriendo. Y llegó el gol de España, en el segundo tiempo suplementario, y parecía que el campeón caía, una vez más, y otra vez salió el temple, el corazón argentino, y salió a vender cara la derrota. En un centro de Messi que quedó boyando en el área o en los pies de Giuliano Simeone estuvo la posibilidad de empate. No se dio, porque así es el fútbol como la vida misma, se gana, se pierde pero cuánto bien le han hecho al país, muchachos. Levanten la cabeza, miren al frente y orgullosos abracen a sus familias y a cada argentino que, aun ante el dolor, salió a las calles del país a decir, somos argentinos, vamos Selección.

Lionel, no llores, nosotros lloramos por vos. Te vamos a extrañar, ojalá seas feliz, porque nos regalaste demasiado talento y alegrías, vos y tus compañeros, son nuestra bandera y no renunciamos a ella, al contrario, flamea orgullosa ante la vista del mundo.

DiarioWeb Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por DiarioWeb y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026