El Gobierno y las empresas pelearán por los dólares en 2027 - Informe Digital
El Tesoro apuesta a captar USD 5.000 millones con el AO29, pero en un año electoral sube la competencia por esos fondos.
Con la reapertura de ayer, el Gobierno colocó USD 620 millones en la primera licitación del AO29, el nuevo bono con el que busca cubrir vencimientos de 2026 y, a la vez, dejar financiamiento encaminado para el año próximo.
Según el programa financiero presentado hace menos de dos semanas, el Tesoro se concentraría casi exclusivamente en este título para financiarse en el mercado local. La meta es ambiciosa: proyecta colocaciones por USD 5.000 millones en 2027.
Este año, el equipo económico planea emitir USD 6.000 millones en bonos en el mercado local. De ese total ya consiguió USD 4.000 millones vía el AO27 y el AO28. Con los USD 620 millones del AO29, espera completar el objetivo en las próximas licitaciones quincenales.
Un mercado más chico y más disputado
La incógnita está puesta en 2027. En un año electoral, es razonable esperar más dolarización de carteras por cobertura y, al mismo tiempo, una menor demanda por deuda del Tesoro en un clima de mayor incertidumbre.
Estos instrumentos apuntan a los dólares que los ahorristas tienen en el sistema bancario y que, en una parte importante, no están invertidos o lo están a tasas muy bajas.
El problema para el Ministerio de Economía es que no compite solo por ese financiamiento. Empresas y bancos también acuden al mercado para conseguir dólares MEP, lo que amplía la presión sobre un mismo universo de ahorros.
A diferencia de lo que hizo este año, el plan presentado consiste en colocar USD 5.000 millones del mismo bono, el AO29. Eso obliga al inversor a esperar hasta la próxima administración para recuperar el capital, en un contexto atravesado por la duda electoral y por quién estará en la Casa Rosada cuando llegue el vencimiento.
Por ese motivo, el bono salió a una tasa levemente por debajo del 8,5%, mientras que el AO27, que vence el año próximo y cuando Javier Milei todavía será presidente, rinde cerca del 5% anual en dólares.
El Gobierno fue a buscar al inversor minorista con un producto poco habitual para este tipo de emisiones: paga intereses en dólares todos los meses, como si fuera un alquiler. Esa mecánica lo diferencia de otros bonos de empresas o bancos, que por lo general abonan cupones semestrales.
La duda de fondo es si el mercado tendrá profundidad suficiente el año próximo para la administración libertaria y para los emisores privados. Si la elección no deja un favorito claro, es probable que el riesgo país suba y encarezca el financiamiento.
En la práctica, eso implicaría un mayor costo para el Gobierno, que deberá definir hasta dónde está dispuesto a convalidarlo.
Mientras tanto, sigue abierta la expectativa de volver al mercado internacional para conseguir financiamiento de largo plazo. Esa posibilidad no se concreta desde 2018, antes de la crisis cambiaria que golpeó al gobierno de Mauricio Macri.
Por ahora, el riesgo país encontró una resistencia levemente por encima de los 400 puntos básicos. Y la tasa de interés en Estados Unidos se mantiene arriba del 4,5% para los bonos a diez años. Así, una colocación internacional sigue en el horizonte, pero no parece viable al menos en los próximos 60 días.