Maquinaria agrícola: alertan por menor rentabilidad y riesgo de empleo - Informe Digital
En Palermo, los fabricantes dicen que la ganadería sostiene ventas, pero la agricultura se enfría y aprieta la caja.
En el Pabellón Azul de la Exposición Rural de Palermo, donde cada año se exhibe el pulso de la maquinaria agrícola, los fabricantes llegaron con una señal de alarma: la rentabilidad se achica, la competencia importada gana terreno y el empleo empieza a quedar bajo presión. Aunque la ganadería sostiene parte de la demanda, la agricultura perdió dinamismo después del envión de Expoagro y el primer semestre cerró con 3303 patentamientos de tractores, cosechadoras y pulverizadoras, un 1,9% menos que en igual período de 2025.
El cuadro se da, además, en un contexto de cosecha récord estimada en 163 millones de toneladas de granos por el Gobierno, pero con una estructura de costos que el sector considera entre un 30% y un 40% más alta que la de Brasil. Eso, advierten, recorta márgenes, frena inversiones y obliga a priorizar la continuidad de las plantas del interior.
Todo lo que son máquinas asociadas a la ganadería está repuntando. Fue creciendo durante este último año y medio, resumió Hernán Zubeldía, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma). Según explicó, dentro de un mercado que todavía no logra recuperarse plenamente, ese segmento es hoy el que muestra el comportamiento más sólido.
Zubeldía recordó que el año había arrancado mejor que 2025, empujado por Expoagro y las líneas de financiamiento disponibles. Arrancó bien 2026, fue un mejor arranque que 2025. En Expoagro tuvimos tasas competitivas y eso se notó mucho. Fue una lástima que no se hubieran podido sostener porque hay productos que se venden en esa muestra y otros que recién se necesitan varios meses después, señaló.
De hecho, durante el primer semestre se patentaron 3303 tractores, cosechadoras y pulverizadoras, apenas un 1,9% menos que en igual período de 2025, después de que junio mostrara una fuerte desaceleración respecto de mayo tras el efecto de la muestra de San Nicolás.
Para el dirigente, el problema central hoy es la rentabilidad. Primero hay que pensar en la próxima siembra, comprar los insumos, pagar los gastos y el alquiler. La inversión en maquinaria queda para el final. A nosotros nos pasa lo mismo: pagamos sueldos, proveedores y todos los costos. La caída de la rentabilidad termina impactando en desarrollo e ingeniería y, quizás, lo que dejamos de invertir este año se vea dentro de diez años, afirmó.
También advirtió que el mercado no venía de un escenario excepcional. No veníamos con números extraordinarios. Estábamos aproximadamente un 30% por debajo de las expectativas de venta que teníamos para este año, señaló. A eso sumó una brecha de competitividad que, según dijo, se explica tanto por la producción como por la carga tributaria: Estamos siendo competitivos en precios con costos que están entre un 30% y un 40% más altos que los de las máquinas producidas en Brasil.
Zubeldía sostuvo que esa diferencia no responde solo al proceso productivo. Estamos pagando tres veces la alícuota de Ingresos Brutos en la cadena de valor de una máquina. También pagamos el impuesto a los débitos y créditos sobre los sueldos. A veces hablamos de los aportes patronales, pero además estamos pagando el impuesto al cheque sobre los salarios. Hay empresas que tienen más costo impositivo que costo de chapa, afirmó.
Más importados y menos margen
El escenario se complica con el ingreso de maquinaria importada. Si bien el sector convive desde hace años con marcas extranjeras, el dirigente señaló que hoy también compite con productos de países que subsidian fuerte su producción y exportación. China es un capítulo aparte. Subsidia directa e indirectamente la producción y la exportación. Competimos contra un modelo de país que hace 50 años sabe hacia dónde va y tiene una infraestructura preparada para producir, aseguró.
Frente a ese panorama, muchas empresas empezaron a revisar sus estructuras para adaptarse al nivel actual de actividad. Pero la prioridad, insistió, es sostener el empleo. Lo último que querés hacer es sacar gente. No solo por el impacto social, sino porque te llevó muchos años formar a esa persona. Es un activo importantísimo para la empresa. Perderla es como desprenderte de una máquina o de un robot, expresó.
Recordó además que en los últimos cuatro o cinco años el sector pasó de unos 27.000 a alrededor de 40.000 puestos de trabajo directos. Si logramos mantener esos 13.000 puestos adicionales sería un recontra golazo, dijo.
Sobre lo que resta del año, Zubeldía evitó hablar de una recuperación fuerte, aunque estimó que el segundo semestre podría mostrar un mejor comportamiento que el de 2025. Estimo que vamos a terminar con números muy similares a los del año pasado. El segundo semestre va a ser mejor que el del año pasado, pero comparado contra un año que fue malo, señaló.
También consideró que una menor incertidumbre política podría aportar algo de previsibilidad al mercado. Este año no tenemos los ruidos políticos que tuvimos el año pasado. Cuando aparece el ruido preelectoral se disparan las tasas y eso no le sirve a nadie, concluyó.