Cuáles son los 5 cambios que plantea el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el estatuto docente
Las modificaciones entrarán en vigencia a partir de 2027. Según explicaron las autoridades porteñas, los ejes están vinculados a mejorar el desempeño en las aulas mejorar y la formación para acceder a cargos directivos.
Quien tiene que enseñar nunca tiene que dejar de aprender. Con esa definición, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presentó la modificación del Estatuto Docente de CABA. La iniciativa cambia aspectos centrales de la carrera docente con el acceso a cargos directivos, las licencias y el sistema de puntajes.
El anuncio, que fue antes del comienzo del receso invernal, pone el foco en cinco ejes que, según las autoridades porteñas, buscan mejorar la formación, el desempeño y la estabilidad en las aulas. Los cambios comenzarán a implementarse de manera gradual a partir de 2027, según el nivel y la modalidad educativa.
Leé también: Informe: la inteligencia artificial ya modificó vínculos entre familias, jóvenes y escuelas en Argentina
Uno de los principales objetivos es reducir la rotación docente. Actualmente, uno de cada cinco maestros cambia de escuela cada año, una situación que, según el Ministerio de Educación porteño, interrumpe los procesos de aprendizaje y dificulta la consolidación de equipos estables dentro de las instituciones.
Otro de los puntos está vinculado a que los docentes deberán acreditar al menos dos años de antigüedad como titulares en un establecimiento antes de solicitar un traslado. Además, la asistencia pasará a tener un peso central en las evaluaciones: quienes no alcancen un 90% de presentismo no podrán acceder a las calificaciones más altas.
Para Macri, las modificaciones vienen a sacudir un sistema tremendamente conservador. Tenemos un único objetivo: seguir formando capital humano que tenga futuro. Y tenemos que hacerlo rápido, porque debemos recuperar el tiempo perdido y subirnos a un tren que va a una velocidad descomunal, afirmó durante un encuentro con periodistas del que participó TN.
Por su parte, la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, sostuvo que la actualización del estatuto tendrá un impacto directo en las escuelas. Consideramos que es un paso estrictamente necesario para lograr todo lo que nos propusimos, poniendo siempre en el centro a los chicos y adolescentes. Existe mucha evidencia, tanto en la Ciudad como en el mundo, de que la calidad de la formación y de la carrera docente es determinante para mejorar los aprendizajes de los estudiantes, señaló.
Cuáles son los cinco cambios en el Estatuto Docente porteño
Durante la presentación, el subsecretario de Planeamiento e Innovación Educativa de la Ciudad, Oscar Guillione, e Inés Cruzalegui, subsecretaria de Gestión del Aprendizaje, explicaron los cinco ejes sobre los que se apoya la nueva reglamentación.
- Atenuar la rotación de los docentes: la nueva reglamentación establece una antigüedad mínima de dos años como maestro titular en un establecimiento para poder solicitar un traslado. A su vez, incorpora criterios de prioridad para quienes ya se desempeñan en una escuela: los docentes con al menos 12 meses de antigüedad en esa institución tendrán prioridad para acceder a cargos dentro del mismo establecimiento.
Cada escuela tiene una identidad, tiene un proyecto y tiene que tener un equipo estable. Eso permite sostener ese proyecto en el tiempo y también permite construir lazos de mayor confianza con las familias y las comunidades educativas, fundamentó Cruzalegui.
- Jerarquizar la carrera directiva: quienes aspiren a concursar para cargos de director, vicedirector o supervisor deberán contar, además del título docente, con una licenciatura en Gestión Educativa o un título universitario equivalente.
- Profesionalizar la evaluación docente: la evaluación se llevará a cabo como todos los años por parte de las autoridades de cada establecimiento, pero cambiarán los criterios y la modalidad. El Ministerio de Educación elaborará una nueva grilla digital con indicadores basados en evidencia, que incorporará la asistencia como una variable central.
Según datos oficiales, actualmente más del 90% de los docentes obtiene la calificación Sobresaliente, una situación que dificulta distinguir desempeños destacados y detectar a tiempo a quienes necesitan acompañamiento. Con la nueva reglamentación, quienes no acrediten al menos un 90% de presentismo no podrán recibir las calificaciones Muy Bueno ni Sobresaliente.
Tenemos que darle herramientas a la escuela, a la conducción y al propio sistema para que aquellas personas que no están en condiciones de enseñar no están enseñando, marcó Guillione.
- Modificar el régimen de licencias administrativas: se mantendrán los 28 días anuales, pero cambiará la forma en que se computan. Las ausencias justificadas por razones particulares dejarán de contabilizarse por cargo y pasarán a registrarse por docente, con un máximo de seis solicitudes al año. Además, la licencia por examen para carreras terciarias y universitarias se reducirá de cinco a tres días consecutivos.
- Reorganizar el sistema de puntajes: el puntaje que cada docente acumula durante su carrera influye en sus posibilidades de crecimiento y actualmente en la Ciudad tiene un tope de 59 puntos, distribuidos en distintos rubros. La nueva reglamentación elimina tres categorías que otorgaban puntaje: antecedentes pedagógicos (seis puntos), otros antecedentes (seis puntos) y la bonificación por permanencia (tres puntos). En el caso de los antecedentes pedagógicos, dejarán de computarse cursos o capacitaciones que no estén directamente vinculados con la actividad educativa.
Según adelantaron las autoridades, el detalle completo de la nueva reglamentación será difundido después de las vacaciones de invierno.
Consultado sobre la posible reacción de los gremios docentes, Macri aseguró que la reforma fue trabajada con distintos actores del sistema educativo. Estos cambios responden a un reclamo de los alumnos y las familias, pero también de muchos docentes que están preocupados. Los hemos trabajado con los actores involucrados. Algunas medidas generan más entusiasmo y otras más tensión, pero como son un sistema, uno no puede ceder una parte porque sino el sistema no funciona, sostuvo.
Además, reconoció que habrá cuestionamientos. Seguro va a haber resistencias políticas y temores, pero estamos listos para dar esa discusión, afirmó.
En la misma línea, Miguel admitió que algunas modificaciones generan mayor consenso que otras. Reconocen que hay cambios necesarios, pero seguramente tendremos que trabajar mucho en la apropiación y en la implementación de estas medidas, concluyó.