El Senado busca aprobar la ley de propiedad privada entre dudas y cambios - Informe Digital
El oficialismo llega al recinto con el texto otra vez retocado y sin certezas sobre el quórum ni los votos clave.
Tras semanas de tropiezos en el bloque libertario del Senado, que conduce la porteña Patricia Bullrich, el oficialismo intentará sesionar desde el mediodía para aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, un proyecto que la Casa Rosada reclama hace meses y que la oposición ya desarmó con sucesivas modificaciones. El dictamen acumuló 13 borradores extra y ayer sumó dos más, lo que dejó al recinto en un clima de incertidumbre.
Si el Senado logra el quórum de 37 y abre la sesión, la mayoría de las bancadas buscará despachar el tema rápido y trasladar la definición a Diputados, donde el texto deberá atravesar una discusión todavía más áspera. El problema es que, incluso con la sesión en marcha, no está claro que el oficialismo pueda ordenar una votación sin sobresaltos.
Para evitar otra caída en el recinto, libertarios y aliados tenían previsto reunirse a las 10, dos horas antes del inicio, con el objetivo de cerrar diferencias y medir apoyos. Hasta el comienzo de la semana el panorama era flojo; entre lunes y martes mejoró, pero el último intercambio de borradores y las dudas sobre dos senadores misioneros volvieron a encender alarmas.
El desafío para Bullrich no es menor: desde marzo, salvo una excepción vinculada al pago a dos fondos buitre, no consigue aprobar una ley que la administración central empuja con insistencia. El proyecto que impulsa el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, modifica puntos sensibles sobre expropiaciones, desalojos de 5 a 20 días, la ley de manejo del fuego y la venta de tierras a extranjeros. Antes de firmar el despacho, además, se eliminó por completo el capítulo sobre barrios populares.
En el punto más conflictivo, el último borrador establece restricciones para la compra de tierras rurales por parte de Estados extranjeros y de empresas con participación estatal extranjera, salvo autorización de la provincia donde esté el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional. Ese esquema también alcanzaría a zonas de frontera, un asunto especialmente sensible en varios distritos. Además, se quitaría la referencia al silencio administrativo, otro de los cambios que había generado ruido.
Lupa
Mientras Bullrich buscaba asegurar números hasta las 13.30 de ayer no había aparecido por el Senado y luego buena parte del Palacio se vació por el partido entre la Argentina e Inglaterra, dos senadores misioneros volvieron a quedar bajo la lupa. Se trata de Carlos Arce y Elizabeth Rojas Decut, que ya habían quedado expuestos por cambiar su voto en Ficha Limpia y ahora vuelven a ser observados por su posición frente a esta ley.
La tensión, sin embargo, no se explica solo por ellos. La interna en Misiones entre Carlos Rovira y el gobernador Hugo Passalacqua también pesa sobre la bancada, que incluso cambió de nombre en medio de la disputa. En las últimas horas, además, circuló un comunicado de una red de mujeres vinculada a Viviana Rovira, prima de Arce y esposa de Rojas Decut, con un fuerte rechazo a la aprobación del proyecto.
En paralelo, Bullrich intentaba sumar apoyos entre los ex kirchneristas de Convicción Federal Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza para garantizar al menos el quórum. La sesión también arrastra otra urgencia de la Casa Rosada: el pliego judicial del camarista Víctor Pesino, ligado a la reforma laboral y con vencimiento a fin de mes, además de ascensos diplomáticos que siguen sin resolución.