El calor nocturno hizo perder hasta 44 horas de sueño al año en seis ciudades argentinas
Un informe de Climate Central reveló que en el país se registran pérdidas de entre 27 y 44 horas de sueño al año debido al calor nocturno. El estudio advie
Las noches de calor intenso dejaron de ser una situación excepcional. Con temperaturas que permanecen elevadas incluso durante la madrugada, cada vez más personas tienen dificultades para dormir: cuesta conciliar el sueño, el descanso se interrumpe y el alivio parece no llegar. De acuerdo con especialistas, este fenómeno, impulsado por el cambio climático, ya tiene consecuencias medibles sobre la calidad del descanso.
Más allá del cansancio, la falta de sueño sostenida puede incrementar el riesgo de enfermedades y afectar la salud mental.
Un informe elaborado por Climate Central reveló que, entre 2020 y 2025, una persona promedio perdió cerca de 56 horas de sueño por año como consecuencia de las altas temperaturas durante la noche. Del total, más de seis horas anuales fueron atribuidas directamente al cambio climático.
El estudio, difundido este martes, analizó el impacto del calor nocturno sobre el sueño a nivel global, regional y local.
En América Latina detectó ciudades donde las pérdidas alcanzaron las 93 horas anuales de descanso. En Argentina, en tanto, identificó seis ciudades con disminuciones de entre 27 y 44 horas por año. En conjunto, el promedio para las localidades argentinas durante el último lustro fue de 36 horas.
Según Climate Central, de todas las horas de sueño perdidas en el mundo por noches más cálidas, unas seis horas al año algo más del 10% estuvieron vinculadas al cambio climático provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero y la deforestación.
La investigación incluyó 1.338 ciudades de todo el mundo y determinó que la porción de pérdida de sueño asociada al cambio climático, al menos, se duplicó desde comienzos de la década de 1970 en 1.335 de ellas.
Los autores advirtieron que dormir menos o con mala calidad repercute en el estado de ánimo, el rendimiento cognitivo, la productividad y la salud cardiovascular e inmunológica. Además, señalaron que el calor durante la noche "se está convirtiendo en un riesgo ambiental cada vez más importante", a medida que aumentan las temperaturas y crece la población que vive en islas de calor urbano, donde el incremento térmico nocturno es aún mayor.
"Dormir es esencial tanto para nuestra salud física como mental, pero a menudo es una de las primeras cosas que se ven afectadas durante los periodos de calor extremo, especialmente cuando las temperaturas se mantienen altas durante la noche", indicó la investigadora de clima y salud del Tyndall Center for Climate Change Research, Rita Issa.
Las ciudades con mayores pérdidas de sueño
En América Latina, los valores más altos se registraron en Barranquilla (Colombia) y Acapulco (México), donde una persona promedio perdió alrededor de 93 horas de sueño al año entre 2020 y 2025 debido a las altas temperaturas nocturnas. De ese total, seis horas se atribuyeron al calentamiento global.
También figuraron Cartagena (ubicada en México en el informe citado), con 91 horas de sueño perdido al año y cinco asociadas al cambio climático; Cancún, con 91 y seis; Belém (Brasil), con 84 y seis; Caracas, con 67 y siete; y Cali (Colombia), con 61 y siete.
El informe también destacó que los efectos alcanzan incluso a ciudades de clima más templado, ya que el calor durante la noche dificulta que el organismo reduzca su temperatura y se recupere del calor acumulado durante el día.
A nivel mundial, las mayores pérdidas de sueño atribuibles al cambio climático se concentraron en Oriente Medio. En ciudades de Arabia Saudita, Omán y Emiratos Árabes Unidos, la población perdió entre 55 y 87 horas de sueño al año por las altas temperaturas nocturnas, de las cuales entre 12 y 16 horas estuvieron relacionadas con el cambio climático. El mismo análisis también detectó impactos significativos en el sur de India y en distintos países del Sudeste Asiático.
En Argentina, el informe incluyó a la Ciudad de Buenos Aires, San Miguel de Tucumán, Rosario, Córdoba, Mar del Plata y Salta. En esas seis localidades, el promedio anual de sueño perdido entre 2020 y 2025 fue de 36 horas.
La Ciudad de Buenos Aires encabezó el listado nacional, con 44 horas de sueño perdidas al año por el calor nocturno, de las cuales cuatro se atribuyeron al cambio climático. La estimación contempla al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Detrás se ubicó San Miguel de Tucumán, con 39 horas perdidas al año, cuatro de ellas asociadas al calentamiento global. Rosario registró 38 horas de sueño perdido al año, de las cuales tres estuvieron vinculadas al cambio climático.
Córdoba y Mar del Plata presentaron 34 horas anuales de sueño perdido en ambos casos, con tres horas atribuibles al calentamiento global. Salta cerró el listado de ciudades argentinas relevadas, con 27 horas de sueño perdido al año, tres de ellas relacionadas con el cambio climático.
Después de las ciudades argentinas, el informe volvió a destacar entre las más afectadas de la región a Barranquilla (Colombia) y Acapulco (México), con 93 horas de sueño perdidas al año; Cartagena (ubicada en México en el informe citado), con 91 y cinco asociadas al cambio climático; Cancún, con 91 y seis; Belém (Brasil), con 84 y seis; Caracas, con 67 y siete; y Cali (Colombia), con 61 y siete.