Cuentas abiertas: la Justicia rechazó la apelación de Azul y le da 45 días al municipio para mostrar qué hace con la tasa vial
La Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata confirmó el fallo que obliga a la comuna a entregar los balances, matrices de costos y presupuestos a un grupo de 19 productores rurales. Los jueces Ucín y Mora ratificaron que
Productores agropecuarios lograron dar un paso más este martes 14 de julio, en sus reclamos por un mejorbestsfo de los caminos rurales.
Las pantallas del sistema de notificaciones electrónicas de la Suprema Corte bonaerense confirmaron lo que en los campos del partido de Azul se venía esperando como agua en plena sequía: la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata rechazó el recurso de la municipalidad y dejó firme la condena que la obliga a abrir sus números contables ante los contribuyentes.
La causa, caratulada Aguiló María Luz y otros c. Municipalidad de Azul s. Amparo (Causa A-17145-AZ0E), había tenido una primera sentencia favorable el 31 de marzo de 2026, dictada por el Tribunal de Trabajo de Azul.
La intendencia, buscando ganar tiempo, apeló la medida aduciendo que la exigencia de los productores afectaba la división de poderes y que los peticionantes carecían de un interés legítimo para demandar al Estado municipal.
Leé también:El Mundial del Campo: los campeones de la siembra directa desafían a los creadores de las razas ganaderas
Sin embargo, la resolución firmada por los jueces Diego Fernando Ucín y Roberto Daniel Mora pulverizó la estrategia de la comuna.
Ahora, el intendente, Nelson Sombra, dispone de un plazo improrrogable de 45 días hábiles para poner a disposición de los 19 amparistas toda la información presupuestaria, matrices de costos y balances vinculados a la recaudación de la tasa vial rural.
El derecho de saber adónde van las tasas
El fallo de los magistrados marplatenses es contundente a la hora de fundamentar que el acceso a la información del Estado no requiere de justificaciones extraordinarias por parte del ciudadano.
Según los jueces, la información pública no pertenece al gobierno de turno sino a la comunidad entera, basándose en la Constitución Nacional, la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y tratados internacionales de jerarquía constitucional.
Leé también: El termómetro del agro: fidelidad, ahorro y el debut de una sede que conquistó a los visitantes
Los jueces Ucín y Mora destacaron en sus fundamentos que el accionar de la Municipalidad de Azul, al dejar vencer los plazos administrativos sin entregar los datos solicitados, configuró una negativa tácita e injustificada que habilitó la vía del amparo judicial.
La Justicia ratificó que de poco serviría el reconocimiento constitucional del derecho a peticionar a las autoridades si los gobernantes pudieran condicionar la entrega de documentación a las motivaciones íntimas del vecino.
En una república, los contribuyentes que pagan por una contraprestación específica como el mantenimiento de los caminos de tierra para sacar la cosecha tienen pleno derecho a auditar de qué manera se ejecutan esos fondos.
La voz del reclamo: No tenemos que dejar que nos roben más
Fue un día realmente de mucha alegría, confesó a TN Cristina Boubee, productora agropecuaria de Azul y una de las referentes más activas de la agrupación Soluciones de Campo, que impulsó la demanda judicial.
Para Boubee, el fallo significa un alivio, pero también la confirmación de que la vía judicial era la única alternativa que les quedaba tras años de golpear puertas en vano.
No esperábamos la sentencia tan pronto, pero estábamos muy convencidos. En estas cosas no es fácil juntar a la gente; cuando hay temas judiciales de por medio, la gente da vueltas, el miedo a veces paraliza. Pero nosotros dijimos: Vamos, es la única salida que tenemos, relató la productora.
Leé también: Buscan prohibir y sancionar la caza de animales silvestres en establecimientos privados bonaerenses
La paciencia del sector agropecuario local se agotó hace tiempo.
Para los productores azuleños, la falta de contraprestación de la tasa vial rural no es una teoría macroeconómica, sino una realidad que se sufre a diario en las tranqueras.
Llevamos más de tres años y medio de discusiones eternas sobre cosas que no se hacen. Seguimos sin prestación de caminos, sin salud, sin educación en el campo. Azul está destruido, denunció Boubee, quien apunta directamente contra la ineficiencia de la administración municipal: No sabemos dónde va la plata. Este intendente ni siquiera puede pagar el medio aguinaldo en término; tuvo que ir a rogarle al gobernador Kicillof para que le gire los fondos. Es un desastre, opinó.
Leé también: El mapa del valor agregado: los productores que transforman botánicos y cultivos nativos en destilados premium
La dirigente rural sostiene que la sentencia es un mensaje de confianza para todos los productores de la provincia de Buenos Aires que hoy viven situaciones similares bajo gestiones asfixiantes.
No tenemos que dejar que nos roben más la plata. Tenemos que ser serios: si se cobra una tasa en el municipio, tienen que demostrar adónde va. El campo necesita caminos para sacar su producción, pero también para que la gente viva dignamente, afirmó con vehemencia.
El drama social de producir sin caminos
Detrás de la batalla legal por las matrices de costos y los balances municipales se esconde una problemática social y educativa que golpea con dureza al interior productivo. En el partido de Azul, la falta de transitabilidad de la red vial rural ha aislado a decenas de parajes.
Es gravísimo. Hay 400 chicos en el partido de Azul que hoy no pueden ir al colegio porque no tienen combi, los caminos son intransitables o las maestras directamente no pueden llegar a las escuelas rurales, detalló Boubee.
Esta realidad empuja a las familias a abandonar los establecimientos y trasladarse a los cascos urbanos, despoblando el campo y cortando el arraigo local.
Leé también: Con nivel de Selección: los secretos de la Patagonia para transformar materias primas en alimentos con foco mundial
Si la familia no puede tener educación y salud, no puede vivir en el campo. Y si los productores no podemos sacar la producción, no podemos pagar los impuestos, no podemos reinvertir y seguimos hundidos en el pozo, advirtió.
Con la confirmación de la Cámara de Mar del Plata, la Municipalidad de Azul ya no tiene margen para seguir ocultando sus cuentas.
El campo bonaerense observa con atención este caso testigo: la Doctrina Azul puede transformarse en la llave para que decenas de municipios del interior se vean obligados, de una vez por todas, a rendir cuentas claras frente a quienes sostienen con su esfuerzo diario las arcas públicas.