Caso Saboñik: el origen familiar de un conflicto que terminó en la Justicia
El pedido de desalojo que involucra al matrimonio Saboñik, en Avia Terai, trascendió el ámbito judicial por una particularidad. Enfrenta a padres e hijo por
El caso de la familia Saboñik se convirtió en uno de los conflictos de mayor repercusión pública en Chaco durante los últimos meses. La difusión de videos de Nicolás Saboñik y Blanca Nélida Gómez, (una pareja de jubilados con 76 y 74 años de edad, domiciliados en Avia Terai), exponiendo que enfrentaban un pedido de desalojo sobre el campo donde viven desde hace más de cincuenta años, instaló el debate sobre el origen del conflicto. Sin embargo, detrás de esa situación existe una historia que comenzó mucho antes de que la disputa llegara a los tribunales.
El primer momento fue su asentamiento. Según relataron públicamente Nicolás Saboñik y su esposa, ambos se instalaron en el Lote 28 de Avia Terai hace más de cinco décadas. Allí formaron su familia, desarrollaron actividades rurales y construyeron su vivienda. También sostienen que las tierras fueron abonadas décadas atrás y que nunca existió una cesión de derechos sobre el inmueble. Esa permanencia prolongada constituye uno de los principales argumentos que exponen para cuestionar el proceso judicial.
El segundo momento permite identificar el surgimiento del conflicto familiar. Con el paso de los años aparecieron diferencias dentro del grupo respecto de la situación dominial del campo. De acuerdo con las manifestaciones públicas realizadas por los propios protagonistas, el conflicto involucra a uno de los hijos del matrimonio, quien sostiene una posición distinta respecto de la titularidad y administración del inmueble. Esa diferencia trasladó una discusión inicialmente familiar al plano judicial.
Ahí es donde se identifica, luego la intervención administrativa y judicial. La controversia dejó de ser exclusivamente familiar cuando comenzaron actuaciones vinculadas con el inmueble y se inició un proceso que derivó en órdenes de desalojo. Nicolás Saboñik llegó a denunciar al Instituto de Colonización del Chaco, al considerar que las actuaciones administrativas fueron irregulares y que no respetaban los antecedentes de ocupación y pago del predio. Sin embargo, las actuaciones judiciales siguieron adelante por impulso de los representantes legales de uno de sus hijos.
LA COMUNIDAD ASOMBRADA
La exposición pública. Frente a la inminencia del desalojo, el matrimonio ayudado por algunos familiares y amigos logró difundir videos solicitando la intervención de las autoridades. "Nos quieren pasar por encima", expresó Nicolás, mientras que Blanca afirmó: "Nos quieren dejar en la calle". La repercusión en redes sociales multiplicó la visibilidad del caso y motivó campañas de apoyo impulsadas por vecinos, además de pedidos para que el Gobierno provincial promoviera una instancia de diálogo antes de ejecutar cualquier medida.
Sin embargo, nada de lo administrativo pudo entrar en juego, siendo que la controversia tiene un avance judicial de diversas etapas. Según una de sus nietas, Pamela Saboñik, ya se dieron dos órdenes de desalojo, en el marco del proceso que es impulsado por uno de los hijos de la pareja, Alcides Saboñik, a nombre de quien estaría dada la cesión del terreno. Según lo dieron a entender desde los representantes legales de este hombre hay un "acuerdo" firmado ante el Juzgado de Paz de Avia Terai donde se define la cesión gratuita, sin reclamo de mejoras, del padre al hijo. Con ello, Alcides Saboñik tramitó las resoluciones que datan de los años 2000 y 2003, las cuales rescindieron la adjudicación a favor de su padre.
En medio del último operativo de desalojo, que tuvo lugar a principio de esta semana, otro de los hijos del matrimonio llamado Ariel Nicolás Saboñik hizo fuertes declaraciones recogidas por periodistas en donde calificó a su hermano Alcides como "un delincuente y un estafador". Este hombre defendió lo que siempre dijeron sus padres: que son "campesinos que siempre han trabajado la tierra y que no merecen ser tratados como delincuentes. Nos sentimos avasallados". Luego aclaró: "Mi hermano es un estafador, un delincuente. Todo esto empezó por las deudas que contrajo él y ahora termina perjudicando a toda la familia". Incluso planteó la existencia de otra adjudicación del mismo terreno que está a su nombre, por parte del Instituto de Colonización y sostuvo que la Justicia cuenta desde 2021 con documentación que acreditaría esa situación.
En estas declaraciones incluso, Ariel Saboñik reconoció amargamente que todos los intentos por dialogar con su hermano Alcides fueron infructuosos. Asimismo, reiteró su pedido hacia la jueza interviniente, que es la titular del Juzgado Civil y Comercial N°1 Mónica Marisel Filipchuk, para "escuchar lo que dicen mis padres como campesinos trabajadores y revisar todo el expediente".
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