Fotos | Una multitud de fieles celebró la fiesta de la Virgen Rosa Mística en La Plata | El Dia
Cientos de fieles participaron este lunes de la fiesta patronal de María Rosa Mística en el Santuario homónimo, ubicado en la Parroquia Nuestra Señora de la Victoria, en la esquina de 54 y 23, en La Plata. Bajo el lema Madre, al mirarte, aprendemos
Cientos de fieles participaron este lunes de la fiesta patronal de María Rosa Mística en el Santuario homónimo, ubicado en la Parroquia Nuestra Señora de la Victoria, en la esquina de 54 y 23, en La Plata. Bajo el lema Madre, al mirarte, aprendemos a ser discípulos misioneros de Jesús, la comunidad católica de la Región vivió una jornada de oración, celebraciones litúrgicas y solidaridad que marcó el cierre del tradicional Docenario realizado entre el 1 y el 12 de julio.
Durante todo el día se celebraron cinco misas a las 8.30, 10.30, 12, 16 y 18.30, mientras que el santuario permaneció abierto para recibir a los peregrinos, quienes también pudieron participar de confesiones y recibir bendiciones. Uno de los momentos centrales fue la procesión de las 18, que recorrió las calles 54, 22, 57 y 23 antes de regresar al templo.
La misa de cierre fue presidida por el arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, quien acompañó a la comunidad en una de las celebraciones religiosas más importantes del año para la parroquia. Durante la peregrinación, el arzobispo se detenía en las casas de los fieles, que celebraban con alguna imagen de la Virgen el paso de la procesión, para bendecirlos.
Además, durante el Docenario y la fiesta patronal se recibieron alimentos no perecederos que serán destinados a personas y familias en situación de vulnerabilidad.
La devoción a María Rosa Mística se remonta a 1947, cuando, según la tradición católica, la Virgen María se apareció a la enfermera italiana Pierina Gilli en Fontanelle, cerca de Montichiari, en la provincia de Brescia. En una de esas apariciones, ocurrida el 13 de julio, la Virgen se presentó con tres rosas sobre su pecho: una blanca, símbolo de la oración; una roja, del sacrificio; y una dorada, de la penitencia. También pidió que esa fecha fuera dedicada cada año a su veneración y a la oración por la santificación de las almas consagradas.
Años más tarde, en 1966, la tradición señala que María Rosa Mística volvió a manifestarse en Fontanelle y señaló una fuente de agua que pasó a ser conocida como la Fuente de la Gracia, un lugar de peregrinación al que invitó a acudir especialmente a los enfermos y a todos los fieles.