Cheques rechazados: una firma de la carne suma $3000 millones - Informe Digital
El caso sacude al negocio ganadero y abre dudas sobre la operatoria entre Argentine Young Bull y Tresnal.
La aparición de más de $3000 millones en cheques rechazados de una empresa vinculada a la comercialización de carne vacuna encendió alarmas en toda la cadena ganadera. Lo que empezó como un rumor entre consignatarios, compradores de hacienda, frigoríficos y proveedores terminó instalado como uno de los temas más sensibles del mercado.
Según un informe comercial al que accedió LA NACION, Argentine Young Bull SA, que opera bajo el nombre de fantasía El Novillo Pampeano, acumula 161 cheques rechazados por $3078,7 millones. Solo uno fue regularizado: los otros 160 documentos siguen pendientes de cancelación por más de $3016 millones. La firma es de Pilar, provincia de Buenos Aires.
La empresa se dedica a la intermediación y comercialización de carne vacuna con matrícula de abastecedor y no figura inscripta como frigorífico, exportador ni matarife.
En el sector comenzaron a surgir dudas sobre la relación comercial entre Argentine Young Bull y el frigorífico Tresnal, de Navarro. Diversos operadores sostienen que ambas compañías mantienen una vinculación estrecha, aunque LA NACION no pudo corroborar de manera independiente la mecánica de esa operatoria.
Fuentes del negocio afirmaron que Argentine Young Bull habría sido usada como abastecedor para operaciones vinculadas con Tresnal y que los cheques luego rechazados circularon dentro de ese esquema. Esa versión alimentó la preocupación entre consignatarios, compradores de hacienda y proveedores.
La inquietud no pasa solo por el volumen de los documentos, sino por la forma en que se habría armado la operatoria. Según referentes del sector, la firma habría funcionado como vehículo para emitir cheques usados en transacciones comerciales, mientras la actividad operativa quedaba asociada a Tresnal. Lo que llama la atención es que una matrícula que prácticamente no tenía movimiento aparezca de golpe emitiendo semejante volumen de cheques a un solo beneficiario, dijo una fuente con conocimiento del negocio.
De acuerdo con las fuentes consultadas, los cheques emitidos por Argentine Young Bull luego eran endosados por Tresnal para cancelar compromisos con distintos proveedores del frigorífico.
Esa parte de la operatoria fue reconocida por el presidente de Tresnal, Martín Lacase, quien afirmó a LA NACION: Se levantaron todos los cheques de esta firma, los más de $3000 millones en cheques rechazados los tenemos nosotros, que los endosamos a otros clientes. Sin embargo, negó que se tratara de una maniobra irregular y sostuvo que la relación entre ambas compañías fue exclusivamente comercial.
Las fuentes sostuvieron que, cuando empezaron a rechazarse los documentos, Tresnal habría buscado renegociar los pagos con plazos de entre 60 y 90 días. Según esa reconstrucción, el argumento ante acreedores era que el incumplimiento había sido de un cliente y no de la empresa que había endosado los cheques.
En paralelo, fuentes cercanas a Gerardo Ruzo, anterior dueño de la empresa de Pilar, afirmaron a LA NACION que la matrícula de abastecedor fue transferida hace unos seis años al grupo conducido por Lacase. Desde entonces, según esa versión, Ruzo dejó de intervenir en la operatoria comercial y no tendría vínculo con la emisión de los cheques hoy rechazados.
La principal incógnita para el mercado es cuál fue el flujo real de las operaciones respaldadas por esos documentos y qué volumen efectivo de mercadería circuló bajo ese negocio.
El episodio también repercutió en el mercado físico de hacienda. Algunos consignatarios y productores decidieron reducir o suspender nuevas operaciones hasta tener más claridad sobre la situación financiera.
Además, la situación despertó consultas entre entidades financieras. Según reconstruyó LA NACION, en las últimas semanas distintos ejecutivos bancarios preguntaron informalmente por la relación entre Argentine Young Bull y el grupo Tresnal, a partir del alto volumen de documentos rechazados detectados en el sistema. De acuerdo con la Central de Deudores del Banco Central al 25 de junio, Grupo Tresnal SRL y Tresnal Agropecuaria SA acumulan compromisos por unos $32.901 millones, equivalentes a cerca de US$27 millones al tipo de cambio de ese momento.
La mayor parte de ese endeudamiento corresponde a Tresnal Agropecuaria SA, con cerca de $22.860 millones distribuidos entre 16 entidades financieras. Grupo Tresnal SRL registra obligaciones por unos $10.041 millones.
Los registros del Banco Central muestran, sin embargo, que ambas compañías estaban clasificadas en Situación 1 (Normal), la categoría que refleja el cumplimiento regular de sus obligaciones bancarias informadas por las entidades financieras. Esa información contempla solo la deuda declarada al sistema financiero y no incluye eventuales pasivos comerciales, fiscales o previsionales.
Respuesta
Lacase rechazó de plano cualquier versión que vincule a su empresa con una maniobra irregular. Somos una empresa grande, integrada punta a punta, con 400 empleados, que va desde la cría, recría, un frigorífico y exportaciones. Todos los días recibimos cheques rechazados de pymes y nuestra relación con Argentine Young Bull es comercial y David Bayut es el dueño. La verdad es que teníamos una mora muy importante en toda la cadena nuestra de consumo interno y cuando se empieza a apretar saltan estas cosas, afirmó. Este año la firma no recibió toneladas de la distribución de la cuota Hilton por tener penalidades.
El empresario aseguró que fue Tresnal quien terminó absorbiendo el perjuicio económico. Se levantaron todos los cheques de esta firma. Los más de $3000 millones en cheques que endosamos a otros clientes y que luego fueron rechazados, los recuperamos y los tenemos nosotros. El único damnificado acá es Tresnal, sostuvo. Nosotros éramos el único proveedor de Argentine Young Bull. Todos los cheques vinieron rechazados, se cubrieron y se refinanciaron la gran mayoría. Los tenemos todos en cartera, agregó.
Lacase también desestimó que el monto comprometido represente un problema estructural para su compañía: Decir que tenemos un problema por US$2 millones es insignificante para los US$200 millones que facturamos por año.
En ese sentido, distintas fuentes del negocio dijeron que incluso existieron conversaciones para que un reconocido empresario del rubro de las achuras ingresara al frigorífico con una participación cercana al 40% del capital, mediante un aporte de varios millones de dólares. Sin embargo, la operación no llegó a confirmarse y Lacase negó esa versión y reiteró: Hay un desprestigio enorme hacia la compañía y estamos tomando acciones legales al respecto. No hay ninguna estafa y el único damnificado es Tresnal. Por último cerró: Es falso que Tresnal tenga algún vínculo con La Cámpora, son rumores maliciosos que circulan desde hace años. LA NACION intentó comunicarse con un celular que figura en redes sociales de El Novillo Pampeano, pero no se encuentra disponible.
Comunicado
En un comunicado, Grupo Tresnal amplió: Frente a versiones recientes -de origen desconocido- que circularon en redes sociales y en algunos ámbitos de la competencia, Grupo Tresnal desea dejar claramente establecidas algunas precisiones. La compañía no atraviesa una crisis financiera ni ha interrumpido la cadena de pagos: está cumpliendo normalmente con sus compromisos con productores, consignatarios, proveedores, entidades financieras y colaboradores. Los cheques rechazados vinculados a una firma del sector corresponden a operaciones comerciales con un cliente relevante del sector, y no responden a maniobras dolosas por parte de Grupo Tresnal.
Como sucede habitualmente en el negocio ganadero, la empresa recibe y endosa valores de clientes dentro de circuitos de financiamiento y pagos entre terceros. Al detectarse la situación de dicha documentación, Grupo Tresnal inició hace alrededor de 30 días un proceso ordenado de reestructuración y regularización de esos instrumentos, recuperando y reemplazando prácticamente la totalidad de los cheques observados. Al día de hoy, cerca del 99% de esos valores se encuentran en poder de la compañía o fueron restituidos al cliente, y los compromisos con otros actores de la cadena han sido atendidos mediante transferencias al día y cheques propios a distintos plazos, de acuerdo con cada relación comercial.