Contacto

Volver a la portada
Campo
TN 13/07/2026 17:36 5 min de lectura

Drama en Necochea: con las cosechas frenadas por caminos destruidos, se caen los contratos de arrendamiento

A casi dos meses del temporal, las napas desbordadas impiden reparar las vías rurales y la producción no puede salir. Desde el sector advierten un duro impacto económico para la región y reclaman la firma de la emergencia agropecuaria.

Drama en Necochea: con las cosechas frenadas por caminos destruidos, se caen los contratos de arrendamiento
Foto: TN

A casi dos meses de las históricas lluvias que golpearon con dureza al distrito de Necochea, el panorama en los campos de la región dista mucho de normalizarse.

Aunque el agua comenzó a retirarse lentamente de la superficie de las 25.000 hectáreas originalmente afectadas, la verdadera crisis se trasladó a la infraestructura.

Con las napas freáticas completamente saturadas y desbordadas, el suelo perdió toda capacidad de soporte, transformando los caminos rurales en trampas de barro intransitables que mantienen semiparalizada a la actividad agropecuaria de la zona.

La preocupación y el descontento se multiplican entre los productores locales, quienes asisten a sucesivas reuniones con las autoridades en busca de respuestas.

En diálogo con medios locales, los dirigentes de la región coincidieron en que el fenómeno climático solo expuso un abandono de larga data.

Para el presidente de la Sociedad Rural de Necochea (SRN), Eugenio Cardenau, el escenario actual tiene responsables claros: La crisis era previsible. Hace años que venimos reclamando por el estado de los caminos rurales y advirtiendo que había que actuar antes de que llegaran años con mayores precipitaciones, cuestionó, remarcando que el deterioro es muy anterior al temporal.

Una tasa millonaria y contratos en jaque

Uno de los puntos más calientes del reclamo sectorial apunta directamente a las arcas municipales.

Cardenau criticó con dureza la falta de contraprestación de los impuestos locales: Desde el punto de vista de los productores es difícil entender cómo Necochea cobra una de las tasas viales más caras de la Provincia de Buenos Aires, duplicando lo que se paga en distritos vecinos, y sin embargo no brinda un mantenimiento acorde.

Desde el Ejecutivo local argumentan que el daño responde al incremento del tránsito por la mayor producción agrícola, pero los productores insisten en que falta un plan sostenido de inversión.

Leé también: El mapa del valor agregado: los productores que transforman botánicos y cultivos nativos en destilados premium

Mientras el debate político continúa, la realidad tranqueras adentro es crítica.

El impacto directo sobre los granos es alarmante por la falta de piso. Gran parte de la cosecha de girasol permanece almacenada en los campos porque los camiones no pueden ingresar.

Los únicos que pudieron comercializar fueron los linderos a las rutas, mientras que la soja y el maíz avanzan a paso de hombre.

La emergencia obligó incluso a decisiones extremas en la ganadería.

Hubo un productor que tuvo que vender toda la hacienda porque no podía ingresar al campo. Para sacar los animales tuvieron que cruzar establecimientos vecinos porque los caminos ya no servían, relató la productora y dirigente rural Agustina Balsategui.

Asimismo, Cardenau sumó que el epicentro del bloqueo está en el kilómetro 25 del camino entre La Dulce y Ramón Santamarina: No podemos sacar ni cereal ni hacienda porque directamente no pasa ningún camión y necesitamos seguir trabajando, lamentó, explicando que las zonas bajas de pastoreo siguen inundadas, complicando la alimentación del ganado.

Esta parálisis comercial ya encendió las alarmas financieras en toda la ciudad. Las empresas quedaron en gasto cero. Se frenaron compras, inversiones, reparaciones... nadie sabe qué va a pasar, advirtió Balsategui.

Leé también: El termómetro del agro: fidelidad, ahorro y el debut de una sede que conquistó a los visitantes

Además, reveló una consecuencia inédita: la caída de los contratos de arrendamiento rural.

Debido a que numerosos lotes quedaron inaccesibles o inutilizables, los acuerdos comerciales se están rescindiendo ante la imposibilidad física de trabajarlos. El impacto ya frena la implantación de la fina (trigo y cebada).

Va a ser un golpe económico muy grande para toda la ciudad, sentenció la productora. Cardenau coincidió en que el bache financiero afectará a contratistas, transportistas, proveedores de insumos y a la operatoria de Puerto Quequén.

Obras de fondo y burocracia frenada

En medio de la emergencia, las tareas viales de contingencia chocan contra las limitaciones de la naturaleza. Los esfuerzos coordinados junto al Consorcio de Gestión de Puerto Quequén que financia horas de maquinaria pesada se limitan a la apertura de zanjas para que el agua escurra.

Toda la inversión de tirar arena o material se hunde porque las napas están muy arriba. Pasan las camionetas y el agua vuelve a salir por los costados. Hasta que no pare de llover durante una semana y el suelo empiece a secarse, todo lo que se haga vuelve a romperse, detalló Balsategui.

Leé también: Raíces que resisten: los jóvenes que transforman las economías regionales de punta a punta del país

Por otro lado, la capacidad de respuesta estatal se encuentra completamente desbordada. La Dirección Provincial de Hidráulica cuenta apenas con dos técnicos destinados a recorrer e inspeccionar quince partidos bonaerenses.

Los estamos volviendo locos, pero no dan abasto, graficaron desde el sector.

A este cuello de botella se le suma el retraso administrativo: el pedido formal de declaración de emergencia agropecuaria para el partido ya fue elevado a la Provincia de Buenos Aires, pero sigue trabado a la espera de la firma definitiva del gobernador para que los productores puedan acceder a beneficios fiscales y refinanciar deudas.

Leé también: El oro líquido del agro: la ruta de los aceites vegetales que impulsa el empleo y el valor agregado regional

Más allá de las pérdidas materiales, la crisis cala hondo en el plano humano de las familias agropecuarias, con altos niveles de angustia y productores que terminaron bajo atención médica por picos de presión tras las asambleas.

Hay chicos que este año empezaban a sembrar el campo de la mamá y la verdad que me parte el alma ver lo que están viviendo, confesó Balsategui.

Para la dirigencia local, el desastre debe ser un punto de inflexión definitivo para proyectar obras de infraestructura a largo plazo y dejar de emparchar una red vial clave para la economía bonaerense.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por TN y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026