El Gobierno armó un blindaje para llegar a 2027 sin salto del dólar - Informe Digital
Reservas, swaps, futuros y deuda: el plan oficial busca llegar a las elecciones con dólares suficientes y menos presión cambiaria.
El Gobierno puso en marcha un blindaje financiero para atravesar 2027 sin sobresaltos en el dólar. La apuesta combina reservas, deuda y menos exposición en futuros para llegar a las elecciones con margen de maniobra.
La estrategia oficial apunta a evitar saltos bruscos en la cotización y, al mismo tiempo, asegurar el pago de los vencimientos de deuda del próximo año. Según publicó Infobae, el menú incluye acumulación de reservas, diversificación de financiamiento y extensión de contratos clave.
Más reservas para tener poder de fuego
El eje más visible del plan es la acumulación de reservas. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reforzó su posición para contar con un poder de fuego superior a USD 20.000 millones, destinado a intervenir si el mercado cambiario se tensiona.
Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, explicó que la entidad fortaleció su intervención diaria en el mercado spot y reordenó su balance para disponer de esas herramientas de liquidez.
EL BCRA fortaleció su intervención diaria en el mercado spot y reconfiguró su balance para disponer de estas herramientas de liquidez (Werning)
El informe de GMA Capital señaló además que el BCRA renovó la totalidad de los REPO con bancos internacionales por USD 6.000 millones. Esos vencimientos, que iban de octubre de 2026 a abril de 2027, fueron estirados hasta septiembre de 2028.
La consultora 1816 sumó que el Gobierno proyecta cerrar 2026 con un colchón de USD 3.700 millones, un respaldo pensado para arrancar el año siguiente con aire.
Swaps liberados y más margen de intervención
Otro movimiento clave fue la cancelación de compromisos heredados, que permitió liberar por completo las líneas de swaps bilaterales. En total, quedaron habilitados unos USD 8.000 millones para uso inmediato.
La idea es que esos recursos queden plenamente disponibles para reforzar reservas y, si hiciera falta, intervenir en el mercado para frenar movimientos bruscos del dólar.
Menos futuros para enfriar expectativas
El Gobierno también redujo de manera drástica su exposición en el mercado de futuros del dólar. Con esa decisión buscó recuperar margen regulatorio y desactivar expectativas de devaluación en un año electoral.
La reducción de la exposición en futuros, junto con la venta de bonos del Central en el mercado secundario, amplió el margen de acción para contener episodios de volatilidad (1816)
Según 1816, la efectividad de esa jugada depende de que el año electoral no altere demasiado el humor de los inversores locales. La menor exposición en futuros, sumada a la venta de bonos del Central en el mercado secundario, amplió el margen de acción para contener episodios de volatilidad.
Deuda pateada para después de las urnas
La otra pata del blindaje fue estirar vencimientos. El Gobierno renovó los REPO con bancos internacionales por USD 6.000 millones y postergó pagos regulatorios hasta después de las elecciones presidenciales de 2027.
A eso se sumaron préstamos con garantía de organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el BID, por USD 3.200 millones. Entre ambas fuentes, el Ejecutivo buscó despejar el corto plazo y aliviar la presión sobre las reservas.
La hoja de ruta para 2027
El programa financiero multianual se volvió la pieza central para ordenar el esquema. El Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, estimó necesidades de financiamiento por USD 19.200 millones para 2026 y fuentes por USD 22.900 millones, con un excedente de USD 3.700 millones.
Para 2027, el cálculo sube a USD 24.900 millones y ya no deja margen sobrante. Las fuentes previstas incluyen el saldo del año previo, la compra de dólares al BCRA por USD 4.900 millones, el roll over intra sector público, desembolsos de organismos internacionales, emisiones locales y privatizaciones.
GMA Capital advirtió que el panorama cambia en 2027: las necesidades aumentan y, aunque las fuentes alcanzarían para cubrirlas, el programa deja de mostrar excedente financiero.
El éxito del esquema depende de que un año electoral transcurra sin alterar las condiciones financieras (GMA)
La consultora 1816 agregó que el Tesoro le compraría dólares al BCRA por USD 4.900 millones para afrontar vencimientos, lo que implicaría una presión neta sobre las reservas del Central de USD 8.600 millones. A eso se sumarían compromisos de instrumentos como los Bopreales.
El financiamiento local también aparece como una pieza decisiva. El Gobierno prevé colocar USD 5.000 millones en bonos Bonares y emitir un nuevo AO29 por USD 2.000 millones, después de las subastas de AO27 y AO28.
Para los analistas, el desafío no está en la ingeniería financiera sino en el clima político y de mercado. Si la campaña se recalienta, el margen para sostener el esquema puede achicarse rápido.
El riesgo que no se puede comprar
GMA Capital resumió el punto más sensible: el programa despeja dudas sobre 2026, pero traslada el foco a 2027. No porque las cuentas no cierren, sino porque el éxito depende de que el año electoral no altere las condiciones financieras.
Las principales amenazas siguen siendo la acumulación de reservas, el acceso al mercado local para refinanciar deuda y la demanda de divisas que pueden generar los vencimientos de Bopreales.