De conseguir una entrada a último momento para Argentina vs. Egipto a llevarse un regalo inesperado de Gonzalo Montiel: la curiosa historia de un hincha cordobés
Matías Pérez vivió un momento que nunca olvidará. Luego de la remontada épica, Gonzalo Montiel lo sorprendió con un gesto inesperado.
Matías Pérez vivió un momento más que especial el martes cuando la Selección argentina protagonizó una remontada épica ante Egipto en los octavos de final del Mundial 2026. No solo por haber podido estar en la cancha en Atlanta para presenciar la hazaña, sino porque se llevó un regalo inesperado: una camiseta de Gonzalo Montiel.
Tras la emoción que significó el gol agónico de Enzo Fernández, el joven cordobés -que desde febrero vive en un pueblo de Australia llamado Gatton- atravesó un momento memorable cuando saludó al lateral derecho de River y recibió un gesto que no estaba en sus planes.
Junto a un grupo de amigos de Río Cuarto, Matías se había ubicado cerca del lugar por el que los futbolistas entraban y salían de la cancha. Una vez que terminaron los festejos en el campo de juego, bajó unos escalones y pudo ver pasar a Dibu Martínez, Alexis Mac Allster, Thiago Almada, Colo Barco, Flaco López y Nico Tagliafico, entre otros.
Cuando pasa Montiel le digo: Cachete, aguante River, y me miró de una. Yo tenía una camiseta en la mano y con mucha inocencia le dije Te la cambio. Fue ahí que me dio bola, le contó el hincha a TN y reveló que el lateral derecho que convirtió el último penal en la final de Qatar 2022 no solo le entregó la casaca, sino que se la dio firmada gracias a que un auxiliar de FIFA tenía un marcador a mano.
Es un recuerdo para toda la vida, recalcó Matías, que en ese momento estaba en una videollamada con su familia desde Río Cuarto: No lo podían creer: hubo lágrimas y emoción. Fue muy fuerte todo: hubo una mezcla de sensaciones entre lo que pasó en el partido y el hecho de estar tan lejos de casa. Fue un desahogo.
Consultado sobre los posibles motivos que llevaron a Montiel a darle la camiseta a él, un total desconocido, Matías consideró: Creo que fue porque lo llamé por su apodo e hicimos contacto visual rápido. La mayoría le dice por su apellido. Creo que por eso su buena onda.
Él decidió regalármela, le habré caído bien cuando me vio. Tendré cara de bueno, comentó entre risas, y anticipó que la camiseta se irá para Australia hasta que le llegue el momento de volver a la Argentina. Va a ser encuadrada y colgada en la pared, sí o sí, aseguró.
Un Mundial entre amigos que terminó con el regalo más especial
Matías tiene 27 años y venía planeando el viaje al Mundial junto a cuatro amigos de la infancia desde 2024. Sin embargo, en febrero tomó la decisión de mudarse a Australia, algo que puso en stand by su proyecto.
Traté de juntar la plata y por suerte se me dio de poder ir al Mundial. Somo un grupo de cinco: yo salí de Australia, otro de Barcelona y tres desde la Argentina. Hicimos la logística para encontrarnos y salió todo bien, explicó.
Los amigos se encontraron en Dallas y vieron el segundo partido de la Selección argentina ante Austria. Luego se fueron a conocer Las Vegas y regresaron para el duelo ante Jordania.
Para ese partido conseguimos la entrada dos horas antes. Una chica de una agencia de viajes nos las ofreció a 800 dólares y decidimos comprarlas, sabiendo que había gente que había pagado 2 mil o 2500. Tuve suerte porque era una locura el precio. Así, vimos el partido todos juntos, señaló.
Luego de que el equipo de Lionel Scaloni terminara primero en su grupo, los cinco amigos de Río Cuarto se fueron a Miami, pero no consiguieron entradas para el partido de 16avos de final ante Cabo Verde. Los precios que les pedían en la reventa eran demasiado elevados.
El domingo mis amigos se volvieron a la Argentina y me quedé solo, pero encontré a otro grupo de conocidos de Río Cuarto y me sumé con ellos para irme a Atlanta. Ellos tenían entrada y yo fui a probar suerte. Viajamos diez horas en auto: fuimos al banderazo, a ver a La T y la M y esa misma noche conseguí una entrada para ir a ver a la Selección, relató.
Matías sostiene que la entrada valió cada centavo lo invertido ya que tuvo su recompensa con la camiseta que le dio Gonzalo Montiel tras haber sido pieza clave: fue quien le dio la asistencia a Lionel Messi en el gol del empate parcial.
Ese día fuimos bien temprano a la cancha a disfrutar porque era nuestro último partido del Mundial. Estaba ubicado justo donde los jugadores salían a la cancha y había muchos egipcios alrededor. Por suerte se pudo revertir el resultado, pero los argentinos que estábamos ahí la veíamos muy oscura. Fue una locura lo que se vivió, cuenta todavía emocionado Matías, ya rumbo a Australia con un tesoro preciado e inesperado en la valija.